Martes 28 de septiembre, 2021

TEATRO | 16-08-2021 20:26

Valiosas actrices en clásico nacional

“Eva y Victoria” de Mónica Ottino. Con María Valenzuela, Sabrina Carballo y Belén Romano. Dirección: M. González Gil. Multiescena, Av. Corrientes 1764.

(***) Desde hace varios años, las obras de teatro en las que hay diálogos entre dos, o a lo sumo tres actores, se volvieron moneda corriente en la cartelera porteña. Las excepciones son las salas oficiales que no dependen del ingreso de boletería, y pueden (mejor dicho, podrían, más en estas épocas de vacas flacas), sostener un elenco numeroso, como los de grandes clásicos. También algunas producciones del teatro comercial, aunque cada vez de forma más esporádica.

Quizá “La historia del zoo” de Edward Albee fue, en 1959, la génesis de toda esta tendencia actual. Allí dos personajes se cruzan y confrontan feroz y verbalmente, hasta que uno termina con la vida del otro. Lo concreto es que, tres décadas atrás, la dramaturga Monica Ottino tuvo la atractiva idea de generar un encuentro ficticio entre dos personajes femeninos notables de la historia argentina, representativas de dos estratos sociales diferenciados, que se cruzan en un duelo dialéctico.

El director Oscar Barney Finn, estrenó “Eva y Victoria”, con la inolvidable China Zorrilla y la entrañable Luisina Brando. Luego, numerosas versiones incluyeron cambios de protagonistas y directores, hasta que el texto se transformó en un clásico nacional.

En la trama, Eva Perón (Sabrina Carballo, una verdadera revelación), visita a Victoria Ocampo (María Valenzuela, dueña de gran poderío escénico), en su coqueta mansión de San Isidro para pedir su apoyo al proyecto del voto femenino. Son dos mundos completamente distintos que se necesitan mutuamente para lograr el reconocimiento de ese derecho. En el choque de esas mujeres surgirán las discrepancias, y los reproches que aún siguen vigentes y, mal que nos pese, mantienen dividido ideológicamente al país.

A la valiosa dupla protagónica, la acompaña muy bien Belén Romano, como la servicial asistente. Se destaca el vestuario de Pepe Uría; pero no la música, que suena como las trompetas del apocalipsis. Si logra sobrevivir los interminables y fatigosos tramos de escalera para llegar a la sala, será testigo de este fascinante diálogo.

 

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Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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