Personajes / 7 de agosto de 2017

Andy Freire: “Mi primera idea fue llevar camellos a Punta”

Gurú de los emprendedores locales y ex ministro porteño, se mete en la campaña con el Pro. Negocios imposibles y la compañera Lilita.

Fotos: Juan Ferrari

La entrevista calza justo dentro de una agenda apretadísima. Es algo a lo que Andy Freire ya está acostumbrado. Como dueño de su propia empresa, sabe lo que es ser malabarista de sus tiempos. Pero ahora las prioridades son otras. Visitar una villa, charlar con los vecinos, patear la calle con correligionarios, contestar entrevistas. Los tiempos y los encuentros se acomodan a los horarios del hombre público que juega en equipo. Algo novedoso para él, pero que arremete con ese timming de ejecutivo impecable con nuevo discurso. Hombre inquieto y hacedor exitoso, a los 24 años se hizo millonario. Creó “Officenet” junto a Santiago Bilinkis, una especie de supermercado a domicilio para oficinas que llegó a facturar 100 millones de dólares por año, y fue vendida al gigante “Staples” en 2004. Sin dormirse en los laureles y con suerte diversa, siguió proyectando en la consultora “Axialent”, el portal gastronómico “Restorando” y el fondo de inversiones “Quasar Ventures”, y también sumó experiencias en “Endeavor”, “Davos” y “Harvard”, que lo convirtieron en hombre de consulta para inversores globales.

Escritor de best sellers sobre su pasión emprendedora y aconsejador serial en radio y tevé a noveles cuentapropistas, desde hace año y medio asumió el nuevo desafío de la política, y se subió a la función pública de la mano del Pro, como ministro de Modernización, Innovación y Tecnología del Gobierno porteño. Asegura que no teme dejar el protagonismo para jugar en cualquier posición, y se baja al barro político para meterse de lleno en la campaña con la camiseta del equipo bien puesta.

Noticias: ¿Nació entrepreneur?
Andy Freire: Nada más lejano. Hijo único de familia de clase media de Núñez. Mamá maestra de inglés y padre médico de amputados. Venía de un colegio público, del Carlos Pellegrini. Me entero de que la Universidad de San Andrés estaba empezando y daban una beca a los mejores exámenes de ingreso. Me presenté y gané la beca…

Noticias: ¿Ya había empezado a generar buenos negocios?
Freire: Ni ahí. Mis primeros emprendimientos fueron un fracaso. En el Pellegrini traté de recaudar plata para unas fiestas. ¡Pero no fue nadie! Después hice mi segundo intento en la Universidad. Como no existían los buzos de la Institución, le propuse al rector hacerlos y me autorizó. Con dos amigos nos largamos, y salimos a comprar la tela en el Once, etc. Perdí toda la plata, ¡un desastre!

Noticias: ¿No se le fueron las ganas?
Freire: Al contrario, descubrí que me encantaba. Me dije: “Yo quiero trabajar para mí”. Mi viejo, como buen doctor que sabía tanto de emprendimientos como yo de chino mandarín, me dijo que para eso tenía que ser contador. Al final terminé siendo economista, pero hubiese estudiado cualquier cosa, igual, yo sabía que quería construir proyectos.

 

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Noticias: Se recibió, y después, ¿qué?
Freire: Me había juntado con Santiago Bilinkis, un compañero de la Universidad. Y más que economistas, teníamos la ilusión de que alguien nos pagara para pensar un proyecto. Pero no encontramos a nadie, así que empezamos a trabajar en “Procter & Gamble”. Y todos los días a las 18, cuando terminábamos de trabajar, nos poníamos a pensar ideas.

Noticias: ¿Cuál fue la primera idea?
Freire: Miles. Pero lo primero que vimos y aprendimos era que teníamos que encontrar un mentor. Y se me ocurrió el padre de una amiga de mi ex novia. Era el dueño de los botellones “Sparkling”. Un día me crucé con mi ex en un boliche y le dije si me podía arreglar una reunión con el papá de su amiga… y lo hizo. Otra lección de entrepreneur, ¡nunca termines peleado con una ex!

Noticias: ¿Cómo le fue?
Freire: Tenía 21 años cuando fui. Me dijo que pensara una idea. Se me ocurrieron esas típicas que tenés cuando querés ser creativo, como llevar camellos a Punta del Este. Me imaginé que se ponían de moda, que las modelos se subían para las fotos. El señor me dio el mejor consejo: “Dejá de pensar ideas originales, y pensá en aquellas que puedas implementar mejor que los demás”.

Noticias: ¿Mejoró la propuesta?
Freire: Por suerte, sí. Vi que en mi trabajo se gastaba un montón de plata en productos de oficina. Y mi mentor tenía una empresa que le vendía agua a casi 2.000 oficinas todas las semanas, así que ya tenía el distribuidor perfecto. Entonces se me ocurrió armar un supermercado de oficinas con un catálogo que te entregara a domicilio desde una birome hasta una impresora. Hacía poco que “Staples” había empezado con una idea similar en Estados Unidos. Se lo presenté a mi mentor y le pedí que nos financiara con 10.000 dólares para viajar con Santiago, e investigar cómo funcionaba el negocio. Así armamos “Officenet”.

Noticias: A veces el tema del emprendedor da algo de solitario, ¿Cómo se piensa en el otro?
Freire: Te diría que es lo que más me moviliza. Mi gran pasión es crear cosas que me trasciendan, que existan más allá de mí, que dejen un legado. Veo lo que pasó con un negocio que empezó chiquito y 20 años después en lo que se convirtió. En el 2004 escribí mi primer libro: “Pasión por emprender”, que fue un best seller. Y es el libro que a mí me hubiera gustado leer cuando yo empecé. Te dice todas las preguntas que yo tenía y nadie me contestaba.

Noticias: ¿En qué momento el emprendedor puede desembarazarse del emprendimiento?
Freire: ¡Qué pregunta! Hay que aprender a largar. Mi premisa es cuando sentís que hay otro que puede ser mejor gerente general que sos.

Noticias: ¿No es cuando ya le aburre el proyecto?
Freire: Por lo general coinciden: siempre digo que hay que hacer las cosas que hacen a tu corazón cantar. Queda medio cursi, pero nada más lindo que pensar cosas nuevas, verlas crecer. Si venís a mi oficina en parque Lezama, hay un gran cartel que dice “Hacer que las cosas pasen”. No me gustan los tatuajes, si no tendría esta frase tatuada.

Noticias: Suena todo muy lindo, pero ¿cómo se hace para emprender en un país que no para de poner palos en la rueda? Llámese dólar, impuestos, regulación laboral….
Freire: Te voy a dar dos estadísticas, una es motivante y la otra frustrante. Somos uno de los países con mayor espíritu emprendedor del mundo. Argentina está ranqueada entre los cinco mejores países del mundo porque tenemos un alto porcentaje de población adulta que se dedica a emprender. Hay 44 Pymes por cada 1.000 habitantes en CABA, y en los países desarrollados hay 32. Creo que esto tiene que ver con nuestros abuelos inmigrantes que vinieron a pelearla. Lo negativo es que también estamos entre los cinco peores países con emprendimientos que superan el cuarto de año de vida. La principal causa es macroeconómica. La ley de emprendedores y de Pymes va a ayudar pero falta un montón. La otra es la falta de capacitación. Venimos de muchos años de la cultura de la copia.

Noticias: De repente, usted transgredió su premisa de ser su propio jefe para convertirse en un empleado público ¿qué lo cambio?
Freire: Totalmente. Pero ahora reconozco que siempre tuve algún interés por lo público y lo político. Fui delegado estudiantil en el Carlos Pellegrini, armé el centro de estudiantes del San Andrés y trabajé pro bono con emprendedores. Horacio (Rodríguez Larreta) me convocó para integrarme al equipo con el Ministerio de Modernización y desarrollo económico, que también tiene empleo y emprendedores. Creo en este cambio que se viene. Así que hablé con mi familia, porque sabía que había que sacrificar muchas cosas, y también con mi socio para poder salirme de todos mis negocios. Salí de todo, y me metí 100% en esto. Querer ayudar al otro sin que te deba nada, sin interés. En el fondo, la política es eso llevado al extremo.

Noticias: ¿Qué no le gusta de la política?
Freire: Los tiempos. Primero, los tiempos materiales para hacer las cosas, que todo tarda una vida. El tiempo de la burocracia al que un tipo como yo no está acostumbrado. Segundo, al tiempo que me quita para estar con mis afectos, la familia.

Noticias: Tuvo algunos entredichos con Lilita. ¿Cómo se lleva ahora que tiene que salir de campaña con ella?
Freire: Te digo lo que me gusta de ella. Admiro su coraje y me conecto con sus valores en lo más profundo. Es muy divertida, la paso muy bien con ella. Critica mis caderas, a Horacio le dice: “Pelado, no podes salir con esa pelada”. Es terrible. Pero admiro que siempre fue consistente con sus valores, su compromiso, aun cuando sacaba un 3% de los votos y ahora. Nunca cambió el discurso y aprendo mucho de política con ella.

Noticias: ¿Qué críticas le hace a la gestión de Cambiemos?
Freire: Lo bueno es que pudimos estabilizar un avión que se venía en picada y recuperamos tener números confiables que nos permiten saber a qué nivel estamos del piso. Hay un equipo con buenas intenciones para darle lo mejor a la gente. Lo que no me gusta tiene que ver con los tiempos. La gente quiere seguridad, y a pesar de que integramos 22.000 agentes de la Federal, todavía no hizo que la gente salga segura a la calle. Las pymes sufren porque los impuestos le pisan la cabeza, los juicios laborales, y si queremos que el país crezca, a las pymes les tiene que ir bien. Pero lleva tiempo.

Noticias: ¿Cómo le dice que espere al tipo que no llega a fin de mes?
Freire: Que no vea la foto, que vea la película; y que crea y confíe. Nos va a tomar seis años, pero acá no hay protagonismos individuales, ni líderes personalistas, sino equipos que juegan juntos para hacer que las cosas.

Gabriela Picasso

 

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