Política / 10 de septiembre de 2018

Horacio Verbitsky se metió en un escándalo en Salta por un crucifijo vetado

En un confuso episodio retiraron de la Legislatura salteña un crucifijo para una charla del periodista. El obispo asegura que fue idea de Verbitsky, que lo niega, pero el segundo del religioso dice que el debate “es una estupidez”. La denuncia judicial.

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Foto: Juan Ferrari.

La relación de Horacio Verbistky con la Iglesia, o con gran parte de ella, hace rato no es buena. No sólo por el enfático rechazo que en su momento manifestó con el actual Papa -aunque, como contó en una entrevista para NOTICIAS, esa posición ahora se matizó-, sino porque investigó a toda la institución religiosa durante su polémico accionar durante la dictadura. Esa tensión sumó ahora un nuevo capítulo: para una charla del periodista en Salta se quitó el crucifijo de la pared de la Legislatura de esa provincia, y vuelan las versiones cruzadas sobre de quien fue la idea. A eso se le suma que el arzobispo de esa localidad salió con duras acusaciones sobre el tema -“me dolió la falta de hombría de los diputados que accedieron al pedido de él”-, e incluso un abogado presentó un amparo ante la Justicia para que no se quiten “elementos religiosos de las oficinas públicas”.

La polémica arrancó el miércoles seis de este mes, cuando Horacio Verbitsky viajó junto a Diego Sztulwark, coautor del libro, a la Legislatura salteña para presentar el trabajo. Durante ese evento faltó el crucifijo clásico que adorna la Cámara de Diputados de esa provincia. Hasta ahí todos coinciden. Cuando se conoció la noticia se desató el escándalo: el periodista dice que no fue idea de él y, en su sitio “El Cohete a la Luna” reproduce una charla con un militante LGTBQ que admite que fue una movida de él.

Del bando contrario no lo creen. El arzobispo salteño, Monseñor Antonio Cargnello, asegura que “sacaron el crucifijo por pedido de él” y le pegó a los diputados: “Me sorprendió la falta de hombría de los que accedieron al pedido”. Pero la grieta y Dios trabajan de formas misteriosas. Es que el segundo de Cargnello, Monseñor Dante Bernacki, salió al cruce del debate y de lo dicho por su superior. “Los diputados deberían ocuparse un poquito más de la gente. Resulta que la gente que sufre no tiene respuesta por parte de ellos y están discutiendo estupideces en vez de estar discutiendo las cosas de fondo, las cosas que le está doliendo a la gente, la gente está pasando hambre”.

A eso se le sumó la voz de un diputado de Cambiemos que coincidió con Cargnello. “Verbitsky sacó el crucifijo a instancias de los organizadores, que presionaron al personal de maestranza para que lo quiten”, dijo el legislador Andrés Suriani, que además aprovechó para descalificar al periodista y recordale su pasado en Montoneros: “Es un intolerante, un hombre antidemocrático y tiene 64 muertos en su placard”.

Mirá el video del arzobispo Salteño contra Verbitsky

Pero no quedó ahí.  El abogado salteño Santiago Pedroza emitió un amparo ante la Justicia “no se retire en otra oportunidad los símbolos religiosos de las entidades públicas”. En una entrevista con AM840, el abogado explicó que el artículo 2 de la Constitución Nacional establece “el culto apostólico romano” y agregó que “al que no le guste deberá modificarla, pero para eso necesitan una mayoría dentro de la Legislatura”.

 

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