Política / 23 de septiembre de 2015

Szpolski y Garfunkel en guerra

Szpolski Garfunkel
DISTANCIA. Szpolski y Garfunkel nunca se llevaron bien.

Sergio Szpolski y Matías Garfunkel nunca se llevaron del todo bien. Pero en el último tiempo, la relación entre el empresario de medios K y el heredero de Aluar y Fate parecen haber empeorado. Sobre todo luego de que Garfunkel denunciara amenazas de muerte y dijera que teme por sus hijos. Denunció el hecho ante la Justicia el último martes 15. Tras las palabras del esposo de Victoria Vanucci, las miradas apuntaron hacia Szpolski.
Garfunkel y Szpolski son socios en el Grupo Veintitrés, el conglomerado de medios K que maneja las radio América, Vorterix!, Rock & Pop y Splendid, los canales CN23 y Vibra y los diarios Tiempos Argentino y El Argentino. Durante la década kirchnerista fue uno de los grupos de medios más favorecidos por la pauta oficial.
Compañeros. La relación entre ambos fue tensa desde un comienzo. En mayo del año pasado Garfunkel enfureció luego de que su socio contratara al piquetero Luis D’Elía en CN23 para que emitiera un programa. “La obsecuencia de Szpolski prima por sobre la racionalidad”, escribió Garfunkel en su cuenta de Twitter. Consideraba que D’Elía, un amigo de Irán que niega el holocausto, no debía estar en esa pantalla.
A Garfunkel tampoco le cae en gracia que Szpolski sea candidato a intendente de Tigre. Cree que descuida los negocios que comparten. Lo cierto es que desde que lanzó su candidatura, Szpolski se dedica por completo a sus recorridas de campaña, dicen quienes están cerca de él. Garfunkel hoy no tiene ningún control de la línea editorial de los medios que comparten.
El futuro del Grupo también tensa la relación. Szpolski no ve con mala cara desprenderse de algunos de sus activos. Ya cerró las revistas Lonely Planet, Forbes y vendió la revista Veintitrés al Grupo Olmos. Y le transfirió el semanal Miradas Al Sur al Movimiento Evita. Algunas fuentes empresarias aseguran que tampoco descartaría vender el diario Tiempo Argentino ante una buena oferta. Cuando entró al Grupo Veintitrés en el 2011, Garfunkel le compró la mitad de la empresa a Szpolski por 12,5 millones de dólares. Ahora quiere cuidar su inversión.