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Política / 26 de noviembre de 2015

Diputados: escándalo y polémica por la aprobación de casi 100 leyes

Sin quórum propio, el FPV recibió la ayuda de los 3 diputados del FIT, otros 3 de Unidad Popular, Alcira Argumedo (Proyecto Sur) y Victoria Donda (Libres del Sur).

El kirchnerismo y la oposición se cruzaron hoy en una conflictiva sesión especial en la Cámara de Diputados, la última del año, en la que se aprobó una batería de proyectos a instancias del oficialismo pero marcó la ausencia de los legisladores de Cambiemos, vaticinando lo que será el Congreso a partir del 10 de diciembre.

Los bloques que integran la alianza Cambiemos, junto al Frente Renovador, el socialismo y GEN, que durante la semana habían solicitado al presidente del cuerpo, Julián Domínguez, discutir solo temas vinculados con la transición renunciaron a la posibilidad de participar del debate.

Por eso, el oficialismo, que contó con la colaboración de algunos bloques minoritarios, tuvo que hacer un gran esfuerzo para conseguir quórum y arrancar la sesión en la que se dio la media sanción a la ley que crea Yacimientos Carboníferos Fiscales.

En el cierre del ciclo como oficialismo, el Frente para la Victoria tuvo que recurrir no sólo a sus habituales aliados sino también recibió la ayuda de los 3 diputados del Frente de Izquierda, otros 3 de Unidad Popular, Alcira Argumedo (Proyecto Sur) y Victoria Donda (Libres del Sur).

Se notó la ausencia en el primer turno del ultra K Carlos Kunkel -si estuvo durante la tarde- como así también de los representantes por La Rioja y el santafesino Omar Perotti. Pese a esas bajas, la bancada oficial pudo contar con 130 diputados, uno más que el quórum exigido, mientras los bloques que integran Cambiemos, el Frente Renovador, GEN y el socialismo, en otro sector de la Cámara, anunciaba su decisión de no ingresar al recinto, medida que también fue adoptada por los representantes del peronismo disidente de San Luis.

Federico Pinedo justificó la decisión de Cambiemos de no participar en el debate al expresar que “no queremos ser partícipe de la degradación del Congreso argentino” y prometió que en el próximo período “vamos a tener sesiones normales”.

La sesión tenía que ser retomada a las 16, tras el cuarto intermedio pedido por el FpV, pero recién se reinició a las 18.25, cuando Julián Domínguez gritó “hay quórum” luego de horas de desesperación por alcanzar los 129 y que Di Tullio amenazara con “esperar hasta que haya quórum” sin importar la hora.

En tanto, en los palcos, trabajadores telefónicos, que esperaban la sanción de un proyecto que los habilitaría a percibir ganancias de las empresas del sector, y del Hotel Bauen comenzaron a reclamar por la presencia de los diputados ausentes.

Durante la espera, Myriam Bregman (FIT) advirtió que “seguiremos denunciando” el accionar del kirchnerismo pero aclaró que “hoy estamos aquí porque es nuestro compromiso, porque estuvimos cada vez que quisieron desalojar a los trabajadores del Bauen y junto a los trabajadores telefónicos”.

Victoria Donda (Libres del Sur) también justificó su presencia en el recinto y dirigiéndose al oficialismo advirtió: “Estoy acá no porque estoy de acuerdo con lo que estuvieron haciendo sino porque soy obsecuente y el Bauen es de los laburantes y al que no le gusta que se joda”.

En un encendido discurso, Claudio Lozano (Unidad Popular)indicó que “no hay ninguna transición que pueda verse afectada” por lo que ocurrió en Diputados y apuntó contra los legisladores ausentes al señalar que “no tiene que haber lugar a la hipocresía porque no quieren expropiar el Bauen, porque no quieren la democracia de los trabajadores”.

Carlos Heller, aliado del FpV, también se despachó contra la oposición al afirmar que “una vez más está tratando de construir una falacia con argumentos que son absolutamente falsos y que por repetirlos e instalarlos termina pareciendo verdad”.

Fue en ese tramo de la sesión que apareció el tucumano Benjamín Bromberg, primo del ex gobernador José Alperovich, para alcanzar el quórum y aprobar el paquete de leyes que el kirchnerismo llevó al recinto.

Tras el cierre, el jefe del radicalismo, Mario Negri, declaró que “el kirchnerismo termina de la misma manera que empezó” el año parlamentario e ironizó que “no se notificaron que perdieron la elección”.

La Cámara baja volverá a reunirse el próximo 4 de diciembre para consagrar a la fórmula presidencial elegida en el ballottage del domingo pasado y luego cumplir con la sesión preparatoria en la que jurarán los nuevos diputados.

El adiós de Domínguez

El presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, se despidió hoy del cuerpo, durante la sesión especial convocada por el oficialismo, ya que el 9 de diciembre vencerá su mandato.

El diputado oriundo de la ciudad bonaerense de Chacabuco estuvo al frente de la Cámara baja desde 2011 y este año se presentó como precandidato a gobernador de la Provincia aunque perdió la interna del Frente para la Victoria con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.

En su último mensaje, Domínguez apuntó que “no nos sorprende las dificultades” que hoy el oficialismo tuvo para conseguir el quórum, pero destacó que “si hay algo de lo que nos podemos sentir orgullosos y junto a la comunidad de trabajadores es que nunca este Congreso votó una ley en contra de los intereses del pueblo argentino”.

Tras su despedida, los diputados y la barra, en su mayoría trabajadores telefónicos que ocuparon los palcos, entonaron la marcha peronista.

En ese momento, la jefa de la bancada kirchnerista, Juliana Di Tullio, pidió la palabra para transmitir “el agradecimiento” del bloque y destacar “que le ha devuelto la dignidad a este Parlamento”.