Economía, Política / 4 de octubre de 2017

Las cuatro patas de la reforma laboral que quiere Macri

Las modificaciones planeadas por el Ejecutivo generan expectativas y tensiones. La búsqueda de consenso con los sindicatos. El deseo empresario.

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Flexibilización por sindicato, incentivo al primer empleo, rebaja de aportes y blanqueo laboral. El Gobierno de Mauricio Macri plantea cuatro pilares de las reformas laborales. La primera consiste en facilitar las prácticas formativas y pone como ejemplo el Programa Primeros Pasos con el que la provincia de Córdoba subvenciona el primer empleo de los jóvenes. La segunda radica en un blanqueo laboral que perdone a los empleadores que tenían personal en negro. En tercer término, el Ejecutivo busca rebajar las contribuciones patronales de los trabajadores con salarios relativamente bajos, como los obreros de las industrias textil y del calzado. Por último, la intención es repertir con diversos sindicatos pactos de flexibilización y abaratamiento de la mano de obra como el que se logró con los petroleros de Vaca Muerta.

En la Jefatura de Gabinete descartan una reforma salvaje como la de Brasil. “Nosotros tenemos otra historia sindical. Acá todo será gradual o no será. Compartimos los objetivos de los empresarios que piden reformas, pero ellos añoran a (Carlos) Menem y a (Domingo) Cavallo. Si las reformas son abruptas, unilaterales, autoritarias o votadas con un diputrucho, fracasan y terminamos como en 2001”, concluyen.

Uno de los triunviros de la CGT está a favor del “consenso”: “Hay que ver si hay margen para hacer tabla rasa Lo veo imposible. Hay que ver si algunos sectores pueden bajar costos, pero otros están con el salario al límite”. Un presidente de una de las cámaras empresariales reflexiona que no se trata sólo de sueldo sino de mejorar la productividad y reducir el ausentismo y los juicios laborales.