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Sociedad / 24 de diciembre de 2017

Submarino Ara San Juan: el padre de uno de los tripulantes organiza una búsqueda paralela

Luis Tagliapietra, uno de los familiares de los 44 tripulantes del buque desaparecido, es querellante en la causa que investiga el caso y desconfía de la Armada.

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A un mes de la desaparición, Tagliapietra cuestionó que se hayan reducido los recursos para buscar al subarino.

Consiguió que se creara una comisión en el Congreso para investigar qué sucedió con el Ara San Juan; comenzó a organizar una búsqueda del submarino, paralela a la oficial, con pesqueros privados; y se constituyó como querellante en la causa que tramita en el juzgado federal de Caleta Olivia por la desaparición del buque. Luis Tagliapietra, el padre de uno de los 44 submarinistas que desaparecieron el 15 de noviembre desconfía del Estado y, sobre todo, de la Armada. Y se convirtió en uno de los familiares con más exposición mediática pidiendo justicia.

La vida de Tagliapietra siempre había sido movida: fue padre por primera vez a los 19 años, estuvo preso por estafa y estudió abogacía en la cárcel. Su mirada de la vida y del derecho está atravesada por esas experiencias. Se considera abolicionista y antisistema. “Todo eso forma parte de mi pasado. Me hace tener la fortaleza para enfrentar esto. No podría quedarme en mi casa pensando que hay algo para hacer para encontrarlos”, dijo a NOTICIAS en una entrevista que se realizó el 15 de diciembre, a un mes exacto de la desaparición del submarino donde viajaba su hijo mayor, Damián.

Desde que recibió el llamado de la Armada en el que le comunicaban que el buque no se había reportado, su vida cambió de forma drástica: delegó los casos que tenía en su estudio jurídico, conformó un equipo de abogados para que siguieran de cerca la investigación y se convirtió en la cara visible de las 44 familias de los tripulantes. Sus jornadas se reparten entre Beccar (San Isidro), donde vive junto a sus otros dos hijos y Capital Federal, donde se reúne con políticos y periodistas. Además, en estas semanas estuvo en Mar del Plata, Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia, donde tramita la causa por la desaparición del submarino, a cargo de la jueza Marta Yáñez. Para dormir, tiene que tomar pastillas. “No voy a parar porque me siento acompañado”, insiste.

Noticias: ¿Todas las familias están juntas en esto?
Tagliapietra: Como querellantes, en los papeles estoy con 7 familias más pero sí estamos todos juntos en espíritu. Nos consideramos una sola familia. Todos queremos lo mismo: en primer lugar, encontrarlos y, en segundo lugar, saber la verdad de lo que pasó. En los primeros días creímos todo lo que nos decía la Armada pero después empezamos a detectar que había mentiras, que nos ocultaban cosas. Como buen abogado y porteño desconfiado que soy, quería interiorizarme en la causa porque temía que la investigación se embarrara.

Noticias: A un mes de la desaparición, ¿cómo evalúa la búsqueda?
Tagliapietra: La búsqueda fue una cosa hasta que se determinó cesar el protocolo de búsqueda y rescate, con lo cual se fue prácticamente toda la ayuda internacional. Quedó el buque Atlantis de Estados Unidos y el ruso Yantar. Por eso nos movilizamos porque percibimos una búsqueda cada vez más pasiva y con menos recursos. Con las palabras que usa el vocero (Enrique) Balbi, la búsqueda parecería condenada al fracaso. Se vienen atajando diciendo que es probable que no los encuentren. Eso está prohibido decirlo. Tenemos que hacer lo imposible para encontrarlos, sea como sea, estén donde estén. Muertos o vivos. Empezó a decir esto a 20 días de la última comunicación, que lo único que significa es eso, que fue la última vez que se comunicaron. No se sabe nada más.

Noticias: ¿Qué grado de veracidad le da a la hipótesis de que el submarino podría haber explotado?
Tagliapietra: Se supo del evento hidroacústico y de manera muy liviana y arbitraria se determinó que fue una explosión. Pero lo único seguro es que fue un ruido en el agua. Por la distancia que hay entre las boyas y el lugar, no se puede decir si fue una explosión, un choque, un golpe o qué. Mucho menos la intensidad. Y mucho menos que haya sido el submarino. No nos olvidemos de que en la zona se vieron bengalas blancas y se encontró una balsa que no se supo identificar de qué barco era. Tranquilamente pudo haber sido otro barco, un pesquero por ejemplo, que haya tenido una explosión en una caldera, que haya escapado y no haya dicho nada porque estaba pescando ilegalmente.

Noticias: Circuló la versión de que los podrían haber perseguido buques ingleses y chilenos. ¿Hay pruebas?
Tagliapietra: Ese es un mensaje de uno de los tripulantes a su hermana. No manejamos ninguna hipótesis en concreto. Estamos en una etapa de recabar datos, por más extraños que parezcan. Hay mensajes de otro tripulante que en el viaje anterior también le comentó a su hermano que había sido seguido por un submarino inglés. ¿Qué de verdad hay en todo esto? Bueno, es materia de investigación. ¿Por qué vamos a descartar que quizás haya sucedido otra cosa? Puede haber tenido una avería menor, como la que se vio en la transcripción de la última comunicación, que les haya permitido quedar en flotabilidad y hayan derivado hacia otro lado distinto de la zona donde la Armada está buscando. Como desoyen esto, estamos tratando de organizarnos con pesqueros, barcos y aeronaves privadas, que naveguen el Mar Argentino y el Océano Atlántico. La idea es armar una cuadrícula de búsqueda por fuera del sector donde se está buscando para hacer lo imposible para encontrarlos, porque cabe esa posibilidad. Uno no sabe si es que no lo quieren encontrar, si es una cuestión de ineptitud o de arrogancia o si es una mezcla de todo.

Noticias: Se especuló con que el submarino podría estar llevando adelante una misión secreta pero la Armada lo descartó. ¿Cree que en eso también les mintieron?
Tagliapietra: Claramente estaba en una misión secreta. En el marco de la causa pedimos el plan de misión verdadero pero vamos a ver. No era para ahuyentar pesqueros porque todos los expertos coinciden en que el submarino no tiene capacidad para ahuyentar pesqueros.

Noticias: La explicación era que su trabajo era en navegar la milla 200, detectar pesqueros ilegales y avisar.
Tagliapietra: Exacto. Pero si no tiene un apoyo de superficie para hacer efectivo eso es inútil. Y el submarino no tenía ningún apoyo. En la causa hay un mapa satelital donde están marcados los buques que estaban cerca en el momento de la última comunicación y el más cercano estaba a 400 kilómetros.

Noticias: ¿Es positivo que se haya corrido a algunos oficiales?
Tagliapietra: Nosotros no queremos que nadie se vaya hasta tanto esto se resuelva. Esto es de manual: cortamos dos o tres cabezas, las entregamos y con eso conformamos a los familiares. No. A nosotros no nos conforma. De hecho, ni siquiera lo pedimos. Pedimos todo lo contrario, que se hagan cargo y que enfrenten la búsqueda hasta que los encontremos. Después veremos qué pasó de verdad, si hubo problemas en las condiciones del submarino, si hay algún responsable y qué queremos que pase con ese responsable. Nosotros queremos encontrarlos y cuanto antes porque todavía creemos que pueden estar vivos.

Tagliapietra habla de su hijo en presente. Su ex esposa fue la encargada de vaciar el departamento que el joven alquilaba en Mar del Plata y de darle al padre el anillo de graduación de su hijo: “Más allá de que llevo a Damián en mi mente, en mi corazón y en mi alma, esto es un símbolo”, insiste y muestra el anillo. Para él, que descree de las instituciones, que su hijo mayor decidiera entrar a la Armada fue toda una sorpresa. Sin embargo, cuenta que lo apoyó en esa vocación: “Siempre hizo lo que quiso y el agua lo apasionaba. En definitiva, sacó de mí lo cabeza dura”, cuenta.