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Sociedad / 20 de abril de 2018

Salvataje Laurita Fernández: ¿podrá remontar Sugar?

La llegada de la bailarina a la obra para aprovechar su popularidad ante la caída de público. Las críticas de sus compañeros.

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En momentos desesperados, medidas desesperadas”, reza un viejo refrán. Y esa parece haber sido la lógica que el empresario Gustavo Yankelevich debió aplicar a la hora de continuar con su gran apuesta teatral, “Sugar”, en el Teatro Lola Membrives, que también produce Susana Giménez. El productor eligió a Laurita Fernández para reemplazar a Griselda Siciliani que se fue de la obra sin dar demasiadas explicaciones públicas. Esta elección llamó la atención en el mundo del espectáculo, teniendo en cuenta que Siciliani es una actriz de trayectoria e interpretó con solidez el mítico papel de Sugar Kane, que en los ’80 encarnó la propia Susana, mientras que Laurita tiene poca experiencia en el rubro. Una decisión que sorprendió hasta a la propia diva cuando se le escapó un “¿quién es?” en relación con Laurita. Según pudo reconstruir NOTICIAS de fuentes allegadas a Yankelevich y al mundo teatral, esta decisión tendría que ver con sacar a flote una obra que con una inversión inicial de 18 millones de pesos comienza a volverse poco redituable debido a la falta de público.

El perfil popular de Laurita, que incomodaría a algunos de sus compañeros poco acostumbrados a lidiar con mediáticos como su novio Federico Bal, sería la llave salvadora para aumentar la venta de entradas y hacerse lugar dentro de un público más joven. Y es que, según indicaron fuentes vinculadas a la industria del espectáculo, la joven de 27 años, con más de 2,8 millones de seguidores de Instagram, es una figura con buena convocatoria. Además de formar parte del staff de bailarinas de “Showmatch”, la rubia es conductora de las mañanas en la radio FM “Vale” 97.5, está en el programa de “Combate” y maneja un cachet más que seductor entre campañas publicitarias, desfiles y posteos en sus redes sociales. Con tanto éxito entre sus manos, la rubia se presentaría como la carta indicada para rescatar a la obra de una industria en crisis.

El show debe continuar. “Estaban en baja. Tuvieron un éxito de entrada. Pero se encontraron con la necesidad de salir a justificar el enorme gasto de producción”, relata un allegado a Yankelevich a NOTICIAS sobre la decisión de incorporar a una figura popular como Laura Fernández.

“Es buena bailarina. Le falta en la actuación y el canto, pero es una chica muy popular. Eso le abre las puertas a un nuevo público. Entonces es la manera de continuar esta obra”, explica un empresario teatral que conoce la lógica del negocio. Y es que, el 2017, no fue un buen año para la industria. Y si bien “Sugar” logró vender más de 160.000 localidades, y agotar funciones, el comienzo del 2018 parecía traerle un panorama más negativo. Basta con ver las estadísticas de la “Asociación Argentina de Empresarios Teatrales” (Aadet), que si bien la ubican dentro de las cinco obras más vistas del teatro porteño, la producción de Yankelevich y Susana fue fluctuando en los tres primeros meses del año: pasó del tercer lugar al sexto, detrás de obras como “Un rato con él” de Adrián Suar y “Perfectos desconocidos” de Carlos Rottemberg. Vale recordar que “Sugar” es también la que tiene las localidades más caras con mil pesos, el valor máximo de la entrada.

Sin embargo, desde marzo, cuando se anunció la incorporación de Laurita, llamativamente las estadísticas volvieron a ubicar al musical en el tercer puesto. Pero la llegada de la joven no habría sido vista con buenos ojos por sus compañeros. Es que para el mundillo del teatro, Fernández está muy ligada al “Bailando por un sueño” y a su escandaloso ir y venir con el mediático hijo de Carmen Barbieri. “Es una obra ajena a lo grasa. Y hay preocupación porque quede pegado a ese tema. Muchos se preguntan quién la puso”, cuentan fuentes cercanas al elenco.

Una de las sorprendidas por la incorporación de la joven fue la propia Susana. En un móvil de tevé, a la diva le consultaron por la decisión del empresario. Ella, con una honestidad brutal dijo: “¡Me preguntan por Laurita Fernández! ¡¿Quién es?!”. Si bien la diva luego se excusó diciendo que la habían enganchado en un mal momento, lo cierto es que llamó la atención que el 4 de abril, en el día del estreno de la obra, la diva no estuviera. Ella se justificó con un viaje a Nueva York junto a Marley. Pero tampoco Siciliani fue apoyar a Laurita en su debut. “Susana no la eligió”, detallan. “Se la convocó porque es una de las mejores bailarinas y canta bien. Buscan problemas donde no los hay”, indica Anita Tomaselli, jefa de prensa de la obra.

Dulce cachet. “Todos se pelean por tener a Laurita”, dice sin vueltas la dueña de una agencia de prensa. Y es que la joven se convirtió en un personaje que supo eclipsar incluso la popularidad de su novio. Si bien en el 2010 comenzó como bailarina en el “Bailando por un sueño”, las oportunidades laborales más seductoras le llegaron a partir del 2012, gracias a su romance con el productor Federico Hoppe. De ahí la joven llegó a conducir “Combate”, el programa de entretenimiento en Canal 9. Con un público más juvenil, virado a las redes sociales, la cuenta de Instagram de Fernández creció exponencialmente, lo que le permitiría cobrar a las marcas unos 25.000 pesos por un posteo, según fuentes del mercado. Como si esto fuera poco, la blonda también se luce en la mañana de la radio FM “Vale”, en el horario de 10 a 13. En cuanto a “Sugar”, como es habitual en el teatro, los actores trabajan a un porcentaje de la venta de entradas. Con la obra nuevamente en el top tres de las más vistas, y el cachet que maneja con publicidades y programas, sin duda Laurita está viviendo el año más dulce.