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Política / 15 de junio de 2018

Alfredo Olmedo, el diputado provocador: “Pierdo plata con la política”

Polémico como nadie, el diputado salteño agita el discurso conservador. Servicio militar obligatorio, dólar a 30 y sueño presidencial.

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Lo hizo de nuevo. Abrió la boca y sus palabras circularon rápidamente por las redes sociales. Las compartieron sobre todos los indignados. Alfredo Olmedo es provocador y según él no esconde nada. “Yo siempre estoy en ON. No tengo un personaje”, dice a NOTICIAS el diputado que todo lo hace dentro de una campera amarilla.

En la semana en que marcará su voto contra la legalización del aborto, Olmedo se pregunta: “¿Les vamos a hacer un cementerio para los chiquitos o los van a tirar a la basura?”. Sabe que no pasa desapercibido. Parece disfrutar de la exposición e incluso de las críticas. Durante la entrevista con NOTICIAS hará una gran pausa para aclarar: “Estoy tirando un título”.

El título que sugiere indica que él siempre va hacia la derecha. En esa línea, pide castración química para violadores y el regreso del Servicio Militar Obligatorio. También reclama disolver el Banco Central y que el dólar suba a 30.

NOTICIAS: ¿Usted sabe que va a generar polémica con sus proyectos y declaraciones?
Alfredo Olmedo: Yo vivo mi naturalidad, no tengo ni un sólo papel para hablar. A la gente le llamo la atención porque sienten que estoy hablando por boca de ellos.

NOTICIAS: ¿Tiene coachs?
Olmedo: Todos los días hago un entrenamiento escuchando a la gente. Vivo una vida normal, ando en taxi, en subte, en colectivo, en avión, también en avión particular de mi padre. En los distintos niveles escucho a la sociedad y eso es mi coaching diario. En vez de contratar a un Durán Barba voy a los barrios de todas las clases y escucho.

NOTICIAS: ¿Usted es su propio asesor?
Olmedo: Tengo asesores políticos y mi padrino (un primo mayor) es un asesor de edad y lo escucho porque ya vivió la vida.

NOTICIAS: ¿Por qué entró a la política?
Olmedo: Por vocación de servicio. Dejo gran parte de mi tiempo y mis empresas para dedicarme a esto, con orgullo, pero pierdo plata por ser diputado. No saco ningún beneficio: no uso los autos oficiales, no canjeo los pasajes, no hago negocios con la política. Trato de cambiar el rumbo del país.

Outsider. Olmedo vive entre Salta capital, La Rioja y Buenos Aires. Su primer trabajo fue como limpiador de vidrios en una estación de servicio y después su padre le dio la tarea de resumir los diarios.
Tiene cuatro hijos: una estudiante universitaria de 21 años; un hijo de 19 años que es “la mano derecha” de su abuelo, de 83; otra hija de 16 y una niña de 6. “Vivo solo pero trato de compartir con ellos lo máximo posible”, dice el legislador de “Salta Somos Todos”.
Quiere ser gobernador de su provincia y Presidente de la Nación. Su modelo es Donald Trump.

Como el estadounidense, pertenece al sector empresario: produce aceitunas en sus campos de La Rioja.  Su hermano tiene tierras en Santiago del Estero y su padre en Salta. “Hacemos alimentos para el mundo como trigo, maíz, hacienda, aceitunas, tomate”, enumera orgulloso.

NOTICIAS: ¿Su padre fue el Rey de la Soja?
Olmedo: Él viene muy de abajo, todo lo que tiene se lo forjó trabajando. Llegó a sembrar ciertas hectáreas, pero después se dividió entre los hermanos y hoy no es su empresa la líder, aunque sí de prestigio.

NOTICIAS: Lo denunciaron por tener trabajadores en condiciones inhumanas…
Olmedo: Fue algo totalmente político y lo llevó adelante la Presidencia de la Nación a través del doctor Luis Duhalde, pero no encontraron ningún trabajar en negro, indocumentado, ni menor de edad porque nunca los hubo. La AFIP actuó claramente y está el sobreseimiento. En el campo tenemos albergues para los trabajadores golondrina con aire acondicionado, algunas veces se nos resfrían porque hace mucho calor de día. Tenemos 40 trabajadores estables y para la cosecha varía entre 300 y más de mil, de acuerdo al rinde.

En su camino a ser Presidente, Olmedo ya camina el país. Pero lo hace para contar su historia con Dios. Se bautizó en el 2017 y es cristiano evangélico. Va todos los domingos a la iglesia y cuando lo invitan, recorre otras iglesias para dar su testimonio de vida. “Por esas cosas de la vida Dios me tocó y me llegó. Trato de vivir sin el pecado, aunque soy humano y me puedo equivocar”.

 

Fotos: Eduardo Lerke