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Arte / 7 de marzo de 2019

Arte en el Centro Cultural Recoleta: libertad y convivencia

El mural “La enamorada del muro” de Elisa Strada convoca tanto como “Amor de verano” de Yaia, en la fachada.

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Aunque no estuvo totalmente cerrado, el Centro Cultural Recoleta -Cultura de la Ciudad- llevó adelante una refacción por áreas que puso en valor todos sus edificios. Reabrió sus puertas con ocho muestras de artes visuales pobladas tanto por murales como por pequeñas acuarelas, proyecciones de videos e instalaciones, de artistas novísimos y consagrados, y una programación multidisciplinaria diversa en los nuevos espacios -con buen diseño y equipamiento técnico- dedicados a la cultura hip-hop, al coworking, espacio de ocio, sala de dibujo, diseño argentino.

La programación está destinada a un público adolescente que no tenía sitio para realizar actividades en la ciudad. Más de 40 mil personas celebraron la reapertura con música en la plaza aledaña. Algunos discutieron pobremente acerca de si el mural (temporario) “Amor de verano”, del artista Yaia, que reemplazó a los colores italianizantes de la fachada, era o no adecuado: tres parejas en actitud amorosa, que reflejan la diversidad y libertad actual.

Lo que importa es el contenido. Rap, grafiti, instalaciones, artes visuales, ilustración, breaking, poesía, música, cine y literatura (también con lecturas de autores LGBTIQ) son algunas de las escenas que conviven en el Recoleta con las salas de siempre: el Espacio Historieta exhibe material experimental de Argentina y Brasil. La curadora Laura Spivak presentó “El último apaga la luz” de Séverine Hubard, con materiales preexistentes como durmientes dispuestos en el piso y transitados por los visitantes que juegan e imaginan vaya saber qué. Juan P. Cambariere organizó “El juguete rabioso”, un conjunto de 100 juguetes hechos por 12 artistas como Doma, Lola Goldstein, Cristian Turdera; Torres-García fue pionero.

Rodrigo Alonso desplegó “Viral Mural” en las salas Cronopios, J y C, en patios y otros espacios. ¿Viral por su capacidad de comunicación y reproducción? Por caso, entre 20 artistas, Jorge Macchi compuso su video “Asesino serial”, proyectado dentro de un vagón de Subte grafiteado, con palabras de la publicidad callejera que terminan armando un amenazante mensaje anónimo. El mural “La enamorada del muro” de Elisa Strada fue realizado con papeles de publicidad no autorizada (pegadas en cualquier superficie que no se mueva) que, con pegatinas de los visitantes, sumó respuestas y debates.

“Viral Mural, El juguete rabioso, y otros”, CC Recoleta. Junín 1930. Martes a viernes de 13.30 a 22. Sábados, domingos y feriados 11.15 a 22.