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Política / 2 de abril de 2019

El enojo de María Eugenia Vidal con Mauricio Macri

Durante la semana pasada, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires tuvo mejor relación con Sergio Massa que con el Presidente.

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Maria Eugenia Vidal
Buena sintonía. Massa recibió el llamado de Vidal tras el robo en sus oficinas. Foto: Marcelo aballay

Durante la última semana, María Eugenia Vidal tuvo mejor relación Sergio Massa que con Mauricio Macri. Es que todavía no se le había ido la bronca por las presuntas maniobras de espionaje que asegura haber recibido desde la periferia de la AFI -denunciadas por el diario Perfil– cuando supo lo que le había pasado al tigrense: un extraño robo, de madrugada, en sus oficinas de Avenida del Libertador que también podría estar relacionado con los servicios de Inteligencia.

Vidal fue una de las primeras en llamar a Massa para solidarizarse. La conversación fue empatía pura.

El tigrense conserva el sueño de algún día formar un espacio político con Vidal y su amigo íntimo Horacio Rodríguez Larreta. “Sería lógico, somos de la misma generación”, se lo escucha concluir cada vez que lo verbaliza. Y en el entorno del alcalde porteño le dan el visto bueno: “No te quepa dudas de que va a suceder”.

Es que tienen una amistad histórica (hasta hicieron viajes familiares juntos) y esa estrecha relación exaspera a Macri. No son pocas las veces que, tras un enojo con el tigrense, carga las tintas contra el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

El equilibrio del núcleo duro del PRO está roto. Y la gobernadora tiene una gran preocupación: es que Macri tiene chances de perder en primera vuelta, pero con la opción de rehacerse en el ballottage. En cambio Vidal, no. Con quedar un solo voto abajo, se va. Sabe que, al no desdoblar elecciones, perdió muchos votantes.

Es la dirigente con mejor imagen de Cambiemos, pero puede quedarse en el llano. Suficientes argumentos para sentirse descuidada.