Domingo 26 de junio, 2022

ARTE | 04-01-2022 14:57

Un enriquecedor intercambio

Un proyecto novedoso de exhibición colectiva e individual con todos los artistas representados por Ruth Benzacar, en Villa Crespo.

Treinta artistas de Ruth Benzacar protagonizan “REUNIÓN” en la sala principal de la galería y en las dos nuevas incorporadas durante la pandemia. Esta asamblea congrega a varias generaciones, lenguajes y sensibilidades. Consecuencia de una reflexión conjunta entre los artistas del staff de la galería, la muestra “REUNIÓN” es un “retrato del
presente”. Las directoras Orly Benzacar y Mora Bacal estimularon la horizontal discusión y la convirtieron en ecuánime celebración. Después de tenerlas encerradas casi un año ahora exhiben todas las “joyas” juntas, cuyo “punto de contacto es la diferencia”.

La curadora Lara Marmor señala que, “como una sonata, REUNIÓN está conformada por tres partes. La principal es la gran exposición con obras de todxs lxs artistas. De este conjunto una vez por semana dos obras cambian de posición para adelantarse en el espacio… y realizan en paralelo su propia presentación individual… La exhibición se presenta como un complejo expositivo en movimiento constante, cuya forma no queda fija porque las obras se desplazan a lo largo del tiempo y el espacio”.

El proyecto colectivo es más que una exhibición, más bien es un encuentro de cada observador con el recuerdo de sus propias vivencias. La muestra promueve la evocación de las obras y de sus autores a lo largo de los años. Algunos rememoran experiencias pasadas y piensan con quiénes asistieron entonces a la galería cuando descubrieron los
gestos mínimos y señas complejas de Jorge Macchi, las monumentales esculturas de Marie Orensanz, o el cruce de disciplinas de Eduardo Basualdo. Mencionan acontecimientos suscitados por el primer encuentro con las piezas de Leandro Erlich que cuestionan la cotidianidad o con las aparentemente ingenuas fotografías de Flavia Da Rin.

Entre la comunidad de artistas y trabajos a la vista también se pueden apreciar las obras “sin relato, al umbral de la palabra” de Fabio Kacero, las pinturas hechas con “hilo y aguja” de Chiachio & Giannone, las enigmáticas escenas de Sebastián Gordín, las abstracciones que parecen nutrirse de la arquitectura de Pablo Siquier, los cuerpos celestes de Tomás Saraceno, y mucho más.

El visitante es protagonista, porque con su subjetividad y presencia física completa las obras, les asigna un sentido. No es lo mismo ver las obras de manera virtual; por caso, la intensidad de las misteriosas pinturas de Roberto Aizenberg no atraviesa la pantalla. La semana del 3 al 8 de enero tienen su individual en las salas laterales Sofía Durrieu y Ana
Gallardo
, luego vienen las de Marie Orensanz y Marina de Caro y del 18 al 22 las de Fabio Kacero y Guillermo Iuso, fecha en que finaliza la reunión.

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Victoria Verlichak

Victoria Verlichak

Crítica de arte.

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