Martes 1 de diciembre, 2020

CIENCIA | 06-10-2020 15:03

La crisis sanitaria por el coronavirus más que pandemia es una sindemia

Se da dentro de una coexistencia de epidemias que se potencian: obesidad, diabetes, HIV, tuberculosis, dengue, trastornos cardiovasculares. Afecta más a quienes viven en la pobreza.

Hay una noción que caracteriza al momento sanitario actual. Y es la de “sindemia”, concebida por primera vez por Merrill Singer, un antropólogo médico estadounidense, en la década de 1990. Una sindemia es una conjunción de dos o más epidemias, una sinergia de epidemias. Y en estos momentos Covid-19 arrasa mientras otras enfermedades tienen características de epidemia y la potencian: obesidad, diabetes, dengue, Zika, tuberculosis, trastornos cardiovasculares, HIV, malaria. Por mencionar apenas algunas.

“Singer argumentó que un enfoque sindémico revela interacciones biológicas y sociales que son importantes para el pronóstico, el tratamiento y la política de salud”, explica Richard Horton, editor de la prestigiosa revista científico-médica The Lancet.

Insulina

Una característica clave de una sindemia es la forma en que enfermedades y condiciones de salud superpuestas se amplifican biológicamente entre sí dentro del cuerpo humano: un trastorno puede debilitar el sistema inmunológico y promover la progresión de otro mal.

Este concepto implica que la pandemia causada por el coronavirus SARS-CoV-2 necesita ser analizada y tratada desde una mirada que incluya a las enfermedades no transmisibles, como así también a la desigualdad socioeconómica y a los problemas ambientales.

Dengue.

No se trata solo de biología, sino de condiciones que aumentan la susceptibilidad de una persona de enfermar, incluyendo a trastornos mentales como la depresión y la ansiedad. Si hasta la crisis climática ha sido incluida como una de las situaciones que empeoran este solapamiento de epidemia sobre epidemia sobre epidemia en el que vivimos actualmente. 

Como dijimos antes, la Covid-19 se alimenta de la hipertensión, la diabetes, el cáncer, y la obesidad. Todas, enfermedades que empeoran en los países más pobres y también al interior de una misma nación, provincia, municipio, en los grupos sociales más carenciados, con necesidades básicas insatisfechas, que cohabitan en condiciones de hacinamiento, muchas veces sin agua potable ni cloacas.

Diversos estudios científicos muestran cómo tanto los cuadros severos de Covid-19 como la mayor transmisión de los contagios aumentan entre los grupos sociales vulnerables y excluidos

Las interacciones entre enfermedades superpuestas y otras condiciones de salud pueden complicar los tratamientos médicos, generar costos de atención médica más altos y empeorar los resultados al final de una terapia.

A todos: a los gobiernos, a los organismos internacionales, a las instituciones y prestadores sanitarios públicos y privados, les iría mejor si tuvieran en cuenta que no hay una sola enfermedad que nos amenaza con un virus como enemigo, sino miles de millones de seres humanos que merecen y necesitan vivir en condiciones que les permitan desarrollar una salud plena, tanto en el aspecto físico como en el mental y emocional.

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Andrea Gentil

Andrea Gentil

Editora de Ciencia, Medicina y Tecnología. Coordinadora carrera de Comunicación Digital, UNaB.

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