Aunque el trailer parezca indicar una gran producción bélica con toda clase de acción, esta es mucho más una película de cámara que narra qué sucedió los tres días previos a la invasión a Normandía, principio del fin de la Segunda Guerra Mundial y operación clave que no podía fracasar.
La hemos visto muchas veces, pero en general el drama y los problemas que tuvieron que solucionar Eisenhower y sus adláteres para llevar a cabo la invasión quedan apenas indicadas o fuera de campo. Y aquí es toda la película: el clima, la estrategia, las presiones políticas, lo traicionero del Canal de la Mancha: todo esto, articulado en una serie de discusiones, muestra que detrás de todo había un miedo enorme y lógico de que las cosas salieran mal: las probabilidades de fracaso eran altísimas.
Con buenos trabajos actorales (mejor Andrew Scott que Brendan Fraser, pero entre los dos sostienen y le dan vida a la historia) y los elementos justos y necesarios de despliegue visual y ambientación, una película sobre el secreto, el miedo y la responsabilidad.
***1/2














Comentarios