Domingo 25 de septiembre, 2022

COSTUMBRES | 22-04-2020 18:48

Cuarentena: Cómo manejar el hambre emocional

Uno de los riesgos del aislamiento es cometer excesos a la hora de comer, con pocas oportunidades de gastar calorías. Hay quienes están más expuestos y pueden enfermarse. Cuándo y cómo controlarlo.

Por el tiempo que dure la cuarentena, las personas deberán permanecer en sus hogares hasta nuevo aviso. Este problema adquiere dimensiones especiales para aquellas personas que tienen enfermedades crónicas como la obesidad. En Argentina, 6 de cada 10 personas tiene exceso de peso, de las cuales una de cada 4 son obesas.

Es el momento de recordar que simultáneamente a la pandemia aguda infecciosa por COVID9, asistimos a una pandemia de muerte lenta: la malnutrición asociada a exceso de peso. Si bien sus causas son múltiples, las dos principales son la dificultad para sostener una alimentación balanceada sin excesos junto a enormes barreras para la actividad física.

El contexto puede volverse más complicado cuando se combina con altos niveles de incertidumbre, la imposibilidad de frecuentar amigos y familiares, sumado a la pérdida de contacto con la vida al aire libre. Todo esto genera niveles de estrés solo comparables a tiempos e catástrofes naturales o guerras y en 2/3 de las personas acaban por ser resueltas utilizando comida como estrategia de afrontamiento de ese estado emocional negativo.

Como vemos no solo se trata de aprender un deporte o practicar una clase de gym, o qué alimentos son los adecuados, el equilibrio emocional es un facilitador fundamental de un estilo de vida saludable. No comemos solo por hambre real. Tenemos variados hambres. “Picotear” de la heladera a cada rato, tener atracones, saltear comidas para luego duplicar la porción, se acentúan durante la cuarentena y pueden profundizar nuestra ya compleja relación con el alimento.

El aislamiento social preventivo y obligatorio, inicialmente previsto hasta el 31 de marzo, fue prorrogado por segunda vez hasta el 26 de abril inclusive. Para esta etapa que se viene, hay una serie de recomendaciones que pueden ser de utilidad para que los adultos con exceso de peso se entrenen en habilidades para percibir sus emociones, comer saludablemente, sin por ello renunciar al placer de sus comidas favoritas.

Las recomendaciones son:

  1. Las emociones son inevitables. Nos informan para conocernos y adaptarnos al mundo tomando decisiones beneficiosas para nuestra vida. Por eso no es conveniente taparlas con comida.

  2. Las emociones poseen tres componentes: un registro interno (íntimo y único), una reacción en el cuerpo (tensión muscular, temblor, enrojecimiento facial, dolor de estómago etc) y un comportamiento (imposibilidad de detenerse, mal humor, gritos y aislamiento)

  3. Debemos intentar percibir si se trata de emoción aun sin poder ponerle nombre (ansiedad, miedo, tristeza) utilizando cualquiera de los tres aspectos de ellas. Cada persona es capaz de hacerlo desde un aspecto diferente de la emoción.

  4. Tener una rutina de alimentación, un plan consensuado con los demás, menús semanales, lista de compras y horarios flexibles, pero respetando al menos 3 o 4 ingestas a lo largo del día.

  5. Si se percibe que es emoción, alejarse de la comida, recurriendo a cualquier actividad fuera de la cocina, que “compita” con el acto de comer, hobby, amigos, arte, lectura, siesta, actividad física,

  6. Disfrutar del momento de la comida ya sea solo o compartida sin prohibirse alimentos, pues eso genera mayor deseo.

 

Si una persona que padece obesidad considera que no es capaz de regular sus emociones sin utilizar comida, es recomendable recurrir a la ayuda profesional. Gracias a las nuevas plataformas tecnológicas y los nuevos recursos, es posible la telemedicina para realizar consultas médicas, psicológicas y nutricionales.

Además, siempre bajo prescripción médica, existe la posibilidad de contar con psicofármacos diversos, ansiolíticos y antidepresivos, que pueden ayudar a manejar estados emocionales y también existen medicamentos para tratar la obesidad y aprobados por la ANMAT que mejoran el control de la ingesta actuando sobre la saciedad como la última novedad en argentina, la combinación de naltrexona-bupropión, que controla la ansiedad y genera sensación de saciedad. Además, existen otros dos fármacos como liraglutida y orlistat, que tienen más años en el mercado.

El exceso de peso afecta la salud y calidad de vida de muchas personas en Argentina. La cuarentena puede ser un problema o una oportunidad para conocerse mejor, aprender a gestionar el hambre emocional, conocer los tiempos del cuerpo e incorporar hábitos más saludables.

 

 

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por Dra. Mónica Katz - MN 60.164

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