Jueves 16 de julio, 2020

COSTUMBRES | 10-05-2020 13:07

Tres historias de muerte y discriminación en Hollywood

La serie de Ryan Murphy que acaba de estrenarse en Netflix recuerda las vidas de actores que sufrieron toda clase de tragedias al intentar insertarse en la industria del cine.

Mayo arrancó con el estreno en Netflix de la nueva serie del director Ryan Murphy, “Hollywood”. En 7 capítulos, se cuentan las aventuras de un grupo de jóvenes actores y productores de cine, que desafían los prejuicios e injusticias, en cuanto a raza, género y sexo, durante la época de oro de la industria cinematográfica.

La serie recrea un pasado ficticio, en el cual un grupo de jóvenes intenta triunfar tomando prestada la historia de la actriz Peg Entwistle, la actriz que saltó del cartel de Hollywood para poner fin a su vida, como argumento. Un novato guionista (Jeremy Pop) y un director (Darren Criss) apuestan a rodar la película con un giro inesperado, al seleccionar una interprete negra (Laura Harrier) como la protagonista. El argumento es un ejemplo de la derrota que viven muchos aspirantes que pueblan la meca del cine y se acostumbran a ser opacados por aquellos pocos que consiguen llegar a la cima. Este es el motivo que inspiró a Ryan Murphy la trama de su nueva serie, donde se propone revisar la historia oscura y brillante de Hollywood.

Aquí, las verdaderas historias de crueldad y prejuicios que inspiraron al autor de la serie de Netflix.

Historia de un suicidio. “Tengo miedo, soy una cobarde. Lamento todo lo ocurrido. Si hubiera hecho esto hace tiempo, habría ahorrado muchísimo dolor. P.E”. Esta es la nota de despedida que dejó Peg Entwistle al saltar desde lo alto de la letra hache del icónico cartel de Hollywood. Nacida en 1908 en Port Talbot, una pequeña ciudad portuaria del sur de Gales, tras el fallecimiento de su madre y con tan solo cinco años, emigró a New York junto a su padre, también actor. Con el éxito de la obra “El pato salvaje”, la joven con apenas 17 años, triunfaba en Broadway. En 1927 se casó con el actor Robert Keith, unión que duro pocos años, en medio de adicciones y maltrato, mientras buscaba conquistar la industria de Hollywood. Arruinada, sin proyectos a la vista, en plena recesión económica por la gran depresión, y tras la fama adquirida por su ex marido en Broadway, el 16 de septiembre de 1932, avisó que iba a la farmacia, pero se dirigió hasta el letrero de Hollywood y saltó. “Peg no era más que una actriz arruinada económicamente, amortizada por los estudios y castigada con saña por la fortuna” confesó su biógrafo James Zeruk Jr. Tenía 24 años y el periódico “Los Angeles Herald Examiner” la bautizó como “la chica del letrero de Hollywood”. Aunque la ficción de Ryan Murphy ha vuelto a poner de actualidad su historia, la figura de Peg siguió vigente más allá de su muerte. Los tours para turistas de los Ángeles acostumbran a enriquecer su relato recordando la tragedia. Existen varios testimonios que aseguran haber visto su fantasma cerca del letrero, y un artículo de 2014 de la versión estadounidense “Vanity Fair”, llegó a poner en duda sobre una supuesta maldición en el letrero.

Prejuicios. Tal como lo muestra la serie, Hattie McDaniel fue la primera actriz afroamericana en ganar un Oscar (por su personajes de Mammy en “Lo que el viento se llevó”) y caminar a buscarlo en el Hotel Ambassador de Los Ángeles. Interpretado por Queen Latifah en la ficción, Hattie llegó al hotel con un vestido color turquesa perlado con diamantes de imitación y gardenias blancas en el pelo. Luego de discutir con dos guardias de seguridad, le negaron la entrada al lugar junto a su asistente. Pero en la vida real debió sentarse en una mesa separada en la parte posterior de la sala. Las reglas raciales de la época en los Estados Unidos le prohibía entrar al hotel. Haber ganado un Oscar no le permitió conseguir otros papeles, más que el de criada negra en las decenas de films en los que participó.

El verdadero Rock Hudson se mudó a Hollywood en 1946, y no se convertiría en una estrella de cine hasta el estreno de “Obsesion” en 1954. Interpretado por Jake Picking en “Hollywood”, muestra un personaje torpe, nervioso y a un actor terrible. Aunque el casting que se ve en la serie no es real, una anécdota cuenta que el verdadero Rock tuvo que hacer 38 tomas para pronunciar bien una frase durante el rodaje de “Escuadrón de combate”. Hudson, no es más que un ingrediente insertado en la ficción para darle mayor peso al personaje de Henry Willson. Además de vendernos una historia de amor gay con el personaje del novato guionista Archie Coleman. Es cierto que el agente de talentos Henry Willson descubrió a Hudson, pero el verdadero Rock no era ni tan inocente, ni tan poco talentoso como se muestra en la serie. Y por cómo se desarrolló su carrera, tampoco pareció dispuesto a dejarlo todo por amor. Su verdadero nombre era Roy Scherer (Fitzgerald), pero como era habitual en esa época y gracias al consejo de su agente, cambió su nombre por otro que funcionaría mejor. El Hudson de “Hollywood” es muy diferente del hombre real quien, lejos de salir del closet en 1948, mantuvo en secreto su sexualidad hasta 1985, cuando ya no pudo ocultar que había contraído HIV.

Ryan Murphy toma personajes de la historia de Hollywood, mezclando hechos reales con elementos de ficción, para dar un mensaje de advertencia y lección. Murphy, uno de los creadores/productores más poderosos y celebrados de nuestro tiempo, firmó un contrato con Netflix por un valor de 300 millones de dólares. Corroboró que la vida de Peg Entwistle lo acompaña desde finales de 1980, cuando llegó a Los Ángeles para intentar hacerse un hueco. Identificado con los conflictos y la tristeza de Peg, aunque la suerte no le dio la espalda, nunca ha olvidado la idea de que “Hollywood puede masticarte y escupirte de forma injusta”.

por Francisco Ferreyra

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