Jueves 23 de septiembre, 2021

CULTURA | 09-07-2021 13:56

Carlos Alvear, un traidor en la independencia argentina

El Director Supremo evaluó entregar el Virreinato al imperio británico. Su plan para asesinar a San Martín.

El Día de la Independencia hace referencia a aquel martes 9 de julio de 1816, los 29 congresales dieron inicio a una nueva nación llamada Argentina en Tucumán.

Hasta allí todo parece que haber marchado bien, pero hay un trasfondo político que se  vivía en  el territorio del Rio de la Plata en aquel momento y que era muy complejo. Existían luchas de poderes, intereses propios, asesinatos por encomienda, alianzas para desterrar caudillos y alejarlos de sus deseos de gobierno.

Carlos María de Alvear estaba envuelto en este meollo. Fue un militar y político, inició su carrera militar en España, llegando a alférez, de donde regresó en 1812 con don José de San Martín a Buenos Aires para sumarse a la “lucha” por la Independencia. Alvear es el personaje principal de estas intrigas..

En 1815 se convirtió en director Supremo, y veía al General San Martín como una amenaza para sus intereses, entonces impulsó una reorganización militar en tres ejércitos: Norte, Banda Oriental y Buenos Aires. Al libertador lo envió a Cuyo, lo que implicaba que San Martín pasaba a ser su subordinado militar.

El historiador Felipe Pigna narra hechos pocos contados sobre  Carlos Maria de Alvear. “Tenemos que recordar que San Martin siempre es un personaje que quiere gobernar y que tiene todas las posibilidades de ser electo, por eso lo sacan del medio, y más adelante intentan asesinarlo. Alvear en una nota escribe: ‘Nos sacamos de encima a San Martín, hombre enemigo del centralismo’”.

El historiador narra el plan de sus detractores para asesinar a San Martín, quien se lo recordaría tiempo más tarde en una carta: “Usted ha atacado mi reputación, usted me ha puesto a este pueblo y a mí, en los mayores compromisos, usted me ha faltado a su palabra y bajo este sagrado fugó usted del destino en que mi excesiva condescendencia lo había puesto, para buscar modo de abatirme, y esto lo tengo probado: pidió 15 o 20 asesinos al general Alvear para quitarme la vida”.
 

Luego el general Carlos María de Alvear, asustado por el regreso del absolutista Fernando VII al trono de España y ante la perspectiva de una derrota definitiva de Napoleón, le escribía a Lord Strangford:  “Queremos ser colonia británica” al embajador inglés en Río de Janeiro, el 25 de enero de 1815. “Estas provincias desean pertenecer a Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer a su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso. Ellas se abandonan sin condición alguna a la generosidad y buena fe del pueblo inglés, yo estoy resuelto a sostener tan justa solicitud para librarlas de los males que las afligen”, aseguró.

Finalmente Alvear se persuadió de que no le quedaba otro camino y presentó su renuncia a instancias del mediador inglés nombrado por el Cabildo porteño, el comandante Percy, quien lo embarcó y se lo llevó directamente a Río de Janeiro. 

El historiador manifiesta que Alvear huyó con un baúl que contenía planos y documentos confidenciales, con detalles muy precisos del estado de las fuerzas militares patriotas, la cantidad de hombres, armas y municiones, su ubicación exacta en todo el territorio virreinal y revelaciones sobre los próximos pasos a seguir por los ejércitos rebeldes.

*Miguel Navarro es alumno de la Escuela de Comunicación de Perfil.

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por Miguel Navarro

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