Las exhibiciones fotográficas son un boom en Buenos Aires. Cada año se inauguran nuevas galerías especializadas que exponen trabajos de artistas actuales e históricos y los museos han vuelto ya una rutina programar al menos una exposición anual dedicada a este género de las artes visuales.
“Hay muchas muestras de fotografía en Buenos Aires. Muchas instituciones le están dando gran relevancia porque en el mundo está sucediendo lo mismo. Y trabajan de diferente manera esta disciplina: hay espacios más experimentales y otros que privilegian la fotografía tradicional” explica Claudio Larrea, director de la histórica FotoGalería Sara Facio del Teatro San Martín, el único espacio oficial dedicado solo a esta disciplina.
“Para mí la fotografía es una forma poética de narrar historias, de guardar recuerdos, de mostrar realidades. La importancia de que haya espacios exclusivos para mostrarla es fundamental”, opina Gastón Deleau, Director Artístico de ArtexArte (una de las galerías más importantes dedicadas al arte fotográfico) y fundador del museo FOLA que hoy gira por el país y Uruguay con muestras itinerantes.
Para dar prueba de esta intensa actividad armamos una guía de las principales exposiciones que se exhiben en la actualidad en la ciudad. Con temáticas, contextos y artistas de procedencias diversas, vale la pena recorrerlas a todas.

Duplicación
Justamente, en el espacio que dirige Gastón Deleau, ArtexArte, se acaba de inaugurar una muestra muy interesante que dialoga con la literatura de Jorge Luis Borges. Se titula “El espacio infinito” y reúne la obra del fotógrafo plástico francés George Rousse, curada por Marisa Sanabria Sequeiros.
Para llegar a una fotografía final, el artista suele trabajar en espacios reales sumando espejos, círculos o imágenes que reunidas construyen objetos tridimensionales, en un proceso que se capta como operación tecnológica, pero que en verdad es completamente analógico. “Rousse interviene espacios abandonados con figuras pintadas y construidas que solo se revelan desde un único punto de vista: el de la fotografía final”, explica el texto curatorial. En ArtexArte, Rousse creó una fotografía a partir de pintar en el suelo y las paredes de la sala principal, figuras que sumadas aparecen como extendidas en un mismo plano. La superposición y la duplicación son los efectos habituales entre las más de 30 obras que componen la retrospectiva del artista.

Efectos parecidos son los que logra el fotógrafo argentino Andrés Wertheim en la muestra “Los espíritus del museo” de la FotoGalería Sara Facio. En las fotografías que la componen reúne al público y a las obras en el espacio de un museo, en superposiciones inesperadas, logradas por la doble exposición de la imagen. El clima del cuadro, entonces, se traslada al espacio de la realidad y el de la realidad al del cuadro. “Esta serie subvierte la frontera institucional entre espectador y obra. Propone entender el museo no como un mausoleo, sino como un laboratorio de apariciones donde conviven y resuenan distintas temporalidades”, propone el texto curatorial.
Un dato extra: la FotoGalería anticipa para noviembre y diciembre una gran retrospectiva de la obra de Alicia D'Amico con el nombre “La poesía de lo cotidiano”.

Arte y realidad
Construido en el barrio de La Boca para albergar la importante colección de Jean Louis Larivière, el espacio de la Fundación que lleva su nombre abrió en 2022 sus puertas al público. Allí ofrece exhibiciones, ciclos de formación, un interesante archivo y una completa librería que incluye el catálogo de su propia casa editorial.
En ese espacio, acaba de inaugurarse “Cal”, la muestra paralela de dos fotógrafos mexicanos que coinciden en la idea de “depuración” del paisaje de su tierra natal, según palabras del curador de la exhibición, Alexis Fabry. El primero de ellos es Lázaro Blanco (1938-2011) quien apela en su fotografía a la geometría de una imagen despojada para “construir una narrativa de la supervivencia”, tal como lo describe el texto de presentación de su obra. Pablo López Luz, por su parte, es un artista formado en Nueva York, cuya obra integra colecciones muy importantes en el mundo. En su obra prefiere enfocarse en un contexto urbano para señalar la relación de lo humano con la desolación de la época.

Dos conjuntos visuales con grandes coincidencias que ensamblan a la perfección objetivos y estéticas.
Muy cerca de allí, la Fundación Cifha realiza un magnífico trabajo de archivo y conservación de valiosos fondos documentales y acervos fotográficos. Además de brindar formación y capacitación, organiza exhibiciones a partir de las colecciones que rescata. Actualmente hay en sus salas en exposición una muestra que reúne el trabajo combinado de dos artistas: el de la bailarina Biyina Klappenbach, bisnieta de Bartolomé Mitre y el del fotógrafo Anatole Saderman. Juntos crearon en 1930 un conjunto de imágenes donde registraron los ensayos coreográficos de Biyina en tomas fijas a partir de diversos movimientos, con un particular manejo de la luz.
A quienes quieran visitar esta muestra les recomendamos consultar dirección y horarios de la Fundación en su página web.

Espacios
Una de las galerías más interesantes de la ciudad centrada en la fotografía es Rolf Art, fundada en 2009 por Florencia Giordana Braun. Realiza habitualmente exposiciones en ferias de todo el mundo y sus artistas forman parte de grandes colecciones de museos e instituciones dedicadas al arte.
Este año la galería celebró a Jorge Luis Borges con una exposición dirigida por Claudio Golonbek, que investigó la figura del escritor a través de documentos, noticias y otros materiales de archivo en relación con la fotografía de autores como Horacio Coppola, Sara Facio, Facundo de Zuviría y otros.

Ahora acaba de inaugurar “Escenas Reveladas: sobre espacios de autorrepresentación en tiempos de inflexión”, el primer libro del fotógrafo argentino Carlos von der Heyde. El trabajo concentra 117 escenas realizadas en forma remota en 35 países, que reflejan situaciones de incertidumbre y soledad en contextos urbanos.
Para finalizar este recorrido, se recomienda especialmente la nueva muestra de Proa: una retrospectiva del escultor y fotógrafo alemán Thomas Demand titulada: “El tartamudeo de la historia”. La exposición se realiza junto a la Foundation for the Exhibition of Photography (FEP).

El estilo de trabajo de este artista implica reconstruir a partir de imágenes los sitios en que ocurrieron hechos significativos de la historia reciente. Por ejemplo, el refugio de Edward Snowden en Moscú o la sala de control de la central nuclear de Fukushima. Luego realiza una fotografía de esos espacios y finalmente los destruye. La imagen es lo único que queda de ese laborioso trabajo de recreación.
Así es como la fotografía refuerza el vínculo con la realidad, en tiempos en que lo tangible parece difuminarse y mirar lo que nos rodea se ha vuelto una práctica cada vez menos habitual.

















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