CULTURA | 23-11-2021 15:49

Fernando Aramburu: “Con personajes políticamente correctos no hay novela”

El suceso de “Patria” ha quedado atrás y el escritor vasco vuelve con nueva historia. Política y filosofía en la mirada de un novelista.

Aunque publicó su primer libro en 1996, Fernando Aramburu alcanzó la fama internacional 20 años después, cuando escribió su novela “Patria”, uno de los grandes éxitos de la literatura en español de la última década. Con ella, el mundo pudo entender lo que significó para la gente común vivir en el País Vasco bajo el accionar de ETA, la organización nacionalista que sembró el terror durante décadas y dividió a Euskadi entre partidarios y enemigos a muerte.

Del papel, la historia pasó al streaming y de la mano de HBO, “Patria” llegó a las pantallas latinoamericanas en 2020, con una magnífica producción y la interpretación inolvidable de Elena Irureta y Ana Gabarain.

Serie Patria

Cinco años después de la publicación de ese gran éxito, Aramburu volvió al territorio de la novela este año con “Los vencejos”, un proyecto completamente diferente, que escribió en parte durante la pandemia. El disparador de esta nueva historia es la determinación de un profesor de escuela secundaria, Toni, de suicidarse un año después de escribir la primera página de sus memorias, en pleno verano madrileño, cuando los vencejos surcan el cielo de la ciudad. Durante ese año, recorrerá su historia pasada y presente con total sinceridad y sin callarse nada, en una especie de diario íntimo que, supone, nadie leerá después de su muerte.

Desde Alemania, país en el que vive hace 36 años, Fernando Aramburu dialogó vía Zoom con NOTICIAS sobre su última novela. Cómo escribir después de un gran éxito y qué le preocupa más en el mundo actual fueron algunos de los temas que tocó durante la charla. Aquí, los principales momentos del diálogo.

NOTICIAS: Esta pregunta se la hicieron mil veces, pero es inevitable. ¿Cómo fue volver a escribir una novela después del éxito de “Patria”?

Fernando Aramburu: Después de “Patria” escribí otros libros que no son novela (como el volumen de poemas “Aubiografía sin mí” y el de ensayos “Vetas profundas”). Y estoy muy satisfecho por la repercusión de “Patria”, pero para mí supone un camino recorrido. Es un libro que por circunstancias del azar, ha tocado un nervio de la época y ha despertado la atención en muchas partes. “Los vencejos” es totalmente distinto, está más enraizado en lo literario. Estoy plenamente satisfecho con él.

NOTICIAS: El personaje central de esta novela se ha propuesto morir un año después del comienzo de la historia. ¿Qué perspectiva nos da sobre la vida la idea de la muerte?

Aramburu: La novela nació de esta pregunta. Cómo vive esta situación un ciudadano de nuestra época que sabe con exactitud el día y la hora de su muerte. Un año es un tramo temporal que le permite racionalizar esta experiencia. El protagonista no es un hombre especialmente deprimido, ni está en una situación de pobreza. Confiesa que no sabe bien por qué se va a suicidar. Pero confía en averigüar la razón. Para eso hace un repaso minucioso de su vida, de sus opiniones y sus lecturas. En eso consiste la novela entera.

Los vencejos

NOTICIAS: En la presentación del libro en España usted explicó que en su opinión, donde hay gente, hay novela.

Aramburu: Mis novelas tratan de la gente. Y con las vidas privadas de los personajes, va añadido un dibujo social de época. Esa es mi manera de escribir. Mis novelas tratan de un grupo de personas que conviven en un lugar, en una época. Siento una atracción enorme por la gente. Eso ya me ocurría de niño. No necesito grandes actividades o viajes para divertirme. Me basta con sentarme en un costado de la calle y observar a la gente que pasa. Automáticamente tiendo a atribuir a los transeúntes algún tipo de historia, algún escándalo, algún trastorno psicológico. Lo que sea. No se me escapa ninguno sin su pequeña novela.

NOTICIAS: Como escritor le importa mucho la realidad social que viven sus personajes. ¿Cuáles son las cosas que le preocupan a usted en el mundo de hoy?

Aramburu: En este momento hay dos cuestiones que me tienen un tanto inquieto y que probablemente asomarán en mi trabajo literario del futuro. La primera sombra que veo en el horizonte es el cuestionamiento de nuestra democracia. Me parece que hay como un cansancio en algunos ciudadanos en relación a este sistema nuestro basado en el estado de derecho, en la elección universal de los representantes políticos, la libertad de expresión, la independencia del sistema judicial. Este sistema tiene todas las imperfecciones que se quieran y es incapaz de desalojar a los corruptos; pero de alguna manera, es lo menos malo que nos ha podido pasar. En especial, en el continente europeo, donde por muchas décadas hemos vivido en paz. La otra cuestión que me preocupa es el calentamiento global, el desastre ecológico y más después de ver que los mandatarios de los países que más contaminan, no terminan de aceptar que estamos poniendo en un peligro grave las condiciones naturales en las que pueda pervivir el ser humano.

NOTICIAS: Entonces, está de acuerdo con los activistas que criticaron con dureza lo que sucedió días atrás en Glasgow.

Aramburu: A mí se me cayó el alma a los pies cuando supe que los países allí reunidos habían decidido detener la deforestación dentro de 10 años. ¡En diez años se puede deforestar tanto territorio! Ya con ese dato perdí toda esperanza de que saliera algo positivo de ese congreso. Creo que el ser humano está dentro de una inercia que no es capaz de controlar y hasta que el desastre no sea tan evidente que lo tengamos delante de la puerta, no se van a tomar medidas.

Vencejos

NOTICIAS: Muchos críticos señalaron el contenido sexual del lenguaje y el humor de “Los vencejos”. ¿Le importa la corrección política?

Aramburu: En mi escritorio esto no tiene ninguna influencia. Todo lo contrario. Si yo veo la posibilidad de provocar un poquito, es posible que me dé el gusto de hacerlo. Y es importante señalar que yo no soy mis personajes. Si quiero expresar mis opiniones recurro a los artículos de prensa o las digo en las entrevistas. Ahora mismo, lo que estoy diciendo aquí, lo pienso yo. En cuanto a lo que sucede en “Los vencejos”, el protagonista cree escribir una confesión que no va a leer nadie. A eso juega también mi novela, a decir esas cosas que en sociedad, delante de otros, no se dicen. Por otra parte, con personajes políticamente correctos, con santos, con personas educadísimas que no mueven a la acción, no hay novela. Las novelas necesitan conflictos, criminales, violadores y, en el aspecto positivo, expedicionarios, descubridores, viajeros. Y a mí no se me ocurre que Agatha Christie se dedicaba a asesinar por el hecho de que en sus novelas ocurren crímenes.

NOTICIAS: Se habla ya de “novelas de pandemia”. ¿Influyó en la escritura de “Los vencejos” el hecho de haber sido escrita durante el aislamiento?

Aramburu: En mi caso la pandemia supuso la interrupción de viajes y de compromisos. Rara vez he podido escribir con tanta dedicación.

NOTICIAS: ¿Y podría la pandemia ser parte de una nueva ficción?

Aramburu: Nunca se sabe, pero podría ser si dentro de dos años me pongo a escribir una historia en la cual la mención de la pandemia pueda ser relevante. Lo que no voy a hacer es ponerme a escribir sobre la pandemia por aquello de que es un asunto que está muy presente y quizá genere una moda. No voy a escribir la novela de la pandemia, ni la de la lluvia, ni la ninguna otra cosa.

Fernando Aramburu

NOTICIAS: ¿Cuánto tiempo pasa entre encribir una novela y otra?

Aramburu: Las novelas largas lo dejan a uno agotado y más que agotado, vacío. Uno ha estado varios años con los personajes en la cabeza. buscando posibilidades, soluciones, reajustes. En algún lugar leí que cuando Thomas Mann terminaba un proyecto largo, solía caer enfermo. Ya la familia lo sabía. Esto es sintomático de cómo nos quedamos los escritores. Lo que yo no puedo hacer es no escribir. Terminar un libro y tomarme unos meses de descanso para mí es peor que escribir.

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Adriana Lorusso

Adriana Lorusso

Editora de Cultura y columnista de Radio Perfil.

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