Domingo 27 de noviembre, 2022

CULTURA | 26-10-2022 14:01

Guillermo Schavelzon: Secretos de un agente literario

Editor de larga trayectoria, hoy representa a los principales escritores argentinos. Memorias, algoritmos y el libro en tiempos digitales.

Es el agente literario más conocido de la Argentina, aunque no viva en el país y esté instalado desde los '90 en Barcelona, capital del libro en español. Guillermo Schavelzon representa hoy a algunos de los más importantes autores nacionales, desde Claudia Piñeiro hasta Cristian Alarcón; pasando por escritores que ya no están, como Osvalvo Bayer o Héctor Tizón; o importantes nombres de la literatura latinoamericana como Elena Poniatowska y Gioconda Belli.

Sobre su historia profesional y los entretelones de la edición de libros inolvidables, Schavelzon acaba de publicar un volumen (“El enigma del oficio. Memorias de un agente literario”, Ampersand) que contiene el relato de los principales momentos de su carrera como editor y agente. El recorrido empieza en los '70, en la mítica editorial de Jorge Álvarez, continúa con su exilio en México y concluye con altos cargos en los más importantes sellos del mundo hispano. Con honestidad total, en el texto, Schavelzon recuerda los momentos más emotivos de su carrera (la despedida de Cortázar, el adiós a Ricardo Piglia), sus relaciones más complejas (las peleas por dinero con Quino y su mujer o las memorias fallidas de Olga Guillot). Devela secretos, como la verdadera historia de Oskar Schindler según le contó Emily, su mujer. Su peculiar intervención en las memorias de Maradona y la desilusión de conocer a la mujer que inspiró a La Maga, con quien trató, infructuosamente, de concretar un libro.

Emily Schindler y Guillermo Schavelson

En diálogo vía Zoom con NOTICIAS, Schavelzon describió la situación del libro hoy y su nueva ocupación como agente: la venta de derechos a la industria del cine y las series.

NOTICIAS: ¿Qué es un agente literario?
Guillermo Schavelzon: El objetivo de un agente es obtener el mayor número de lectores posibles para su cliente, con la mejor remuneración, dentro de lo razonable. Y lo nuevo en este mercado es lograr el máximo de aprovechamiento posible para un mismo contenido. Que ese texto tenga el mayor número de lectores, de usuarios, de escuchadores a través de las distintas formas de difusión que hoy existen: el libro tradicional de papel, el libro electrónico, el audiolibro y las adaptaciones para cine y televisión. Un agente literario representa a un escritor para toda su obra, para todo el mundo y, de ser posible, a lo largo de toda su carrera.

NOTICIAS: ¿Los autores se acercan a su agencia o usted va a buscarlos?
Schavelson: Los dos caminos. Mi trabajo está ahora más acotado porque la dirección de la agencia la lleva mi socia, Bárbara Graham. En este momento, yo me ocupo del cine y la televisión. Tenemos la idea de ser una agencia chica, que haga mucho por cada autor.

Julio Cortázar en Coyacán

NOTICIAS: ¿Cómo cambió el mundo del libro desde que usted comenzó a trabajar, en los '70?

Schavelson: Hubo una gran aceleración y un cambio absoluto. Lo que hemos vivido es el paso de la edición como una tarea cultural y artesanal a una actividad industrial. Casi el 70 por ciento de lo que se produce en nuestra lengua, está en manos de dos grandes grupos que tienen el objetivo de cualquier empresa, ganar dinero. Entonces, la tarea del aporte cultural ha quedado en manos de pequeñas editoriales independientes. En los últimos años, la digitalización ha dado lugar a muchos cambios. Primero, la generación de nuevos soportes de lectura que no existían: el libro electrónico, las distintas formas de streaming, el audiolibro. Eso produjo un gran cambio en la escritura, en la lectura, en la producción y en el comercio de los libros. También la digitalización produjo “algoritmos”. Y las grandes empresas reemplazaron lo que antes llamábamos el “olfato” del editor por algoritmos. Esta verdadera revolución para mí solo es comparable a la Revolución Industrial, que hizo que la gente se quedara sin trabajo. Hoy una editorial que publica el mismo número de títulos al año que hace 20 años, tiene solo un 25% del personal del que tenía antes. Desde hace muchos años, de cada 10 libros que publica una editorial, uno se convierte en un éxito y 9 fracasan. Lo extraño es que en el mundo digital esa proporción se mantiene igual. La tecnología no ha mejorado el ratio de éxitos y fracasos.

La Maga

NOTICIAS: ¿Los libros no son también muy caros? Sumado el costo de varios servicios de streaming no se llega al valor de un volumen.
Schavelzon: El precio del libro tiene que ver con el tamaño del mercado. Está unido al tiraje de la edición. Si de un libro se hacen 2000 ejemplares va a costar 25 dólares, pero si se hacen 20000, pasará a costar 16 dólares. La Argentina es sorprendente porque en cualquier país en una situación económica tan compleja no se venderían libros. Y sin embargo, la Argentina tiene lectores. Teniendo un público educado en ese nivel de lectura, la verdad es que el país se merece una situación económica mejor. La industria editorial tendría un gran desarrollo y los libros costarían menos.

NOTICIAS: ¿Le recomienda a un autor que representa que publique en una editorial independiente?
Schavelzon: Claro que sí. A veces hay escritores que creen que comenzar por una gran editorial le da muchísimas posibilidades y yo creo que es al revés. En una gran editorial, si vendió 1500 ejemplares de su libro, va a ser difícil que puedan seguir apostando por él. En cambio, en una pequeña editorial, festejan con el autor la venta de esos 1500 ejemplares y van a publicar su libro siguiente. También están aquellos escritores que venden una cantidad de ejemplares tan grande, que una pequeña editorial no lo puede manejar por razones financieras, logísticas y comerciales.

Guillermo Schavelzon y Osvaldo Bayer

NOTICIAS: Usted da testimonio de los últimos dias de Julio Cortázar y de Ricardo Piglia. El relato es conmovedor y delata la relación tan personal que tuvo con ellos.

Schavelson: Esa es la respuesta a su primera pregunta: qué es un es agente literario. Lo que cuento en el libro sigue siendo mi trabajo cotidiano, a través de los acuerdos de televisión que me toca hacer. Este es un mundo que ha irrumpido en la realidad del escritor de una manera brutal. Primero por la rapidez. Es un fenómeno que tiene los años de Netflix. Segundo, el aporte económico que implica para un escritor un contrato para una serie. Y tercero, la distorsión brutal que van a hacer de su libro. La industria editorial tiene una gran dificultad para comprender este fenómeno. Las grandes empresas se reservan los derechos audiovisuales, pero después no los explotan y le generan un perjuicio tremendo al autor. Por otra parte, las series han producido un daño enorme a la industria editorial, porque le han quitado a los lectores de bestsellers, que la sostenían económicamente. Pero hay algo interesante que aprender de los productores de televisión, de sus formas de trabajo y de organización, que están 30 años por delante de la industria editorial. En los últimos 10 años la venta de libros en el mundo cayó un 40%. Si hubiera pasado en la industria automotriz, habría habido una revolución. No veo que la industria del libro esté investigando qué es lo que sucede.

Mario Benedetti y su mujer con Guillermo Schavelzon


NOTICIAS: ¿Faltan autores fuertes, del estilo de Stephen King, que contagien el entusiasmo por las buenas historias?
Schavelzon: En lengua española faltan estos autores, pero esto está intimamente relacionado con el mercado de compradores. Por ejemplo, en España, se generó en los últimos 30 años un grupo bastante importante de escritores de enorme éxito. Sus libros pueden vender entre uno y tres millones de ejemplares. Pero eso también tiene que ver con que había entre uno y tres millones de españoles con posibilidades de comprar esos libros. Hay escritores en Argentina que tienen mucho éxito. Si fueran españoles venderían 30 veces más ejemplares.

Guillermo Schavelzon y Juan Domingo Perón

NOTICIAS: ¿Cuál es el aspecto más difícil de manejar en el trabajo con los autores?
Schavelzon: No podría dar una respuesta concreta. Un escritor que fracasa tiene una problemática muy diferente de la de uno que tiene mucho éxito. Un tema muy importante es la gran dificultad de los escritores latinoamericanos en la relación con el dinero. Es un tema del que no se habla.

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Adriana Lorusso

Adriana Lorusso

Editora de Cultura y columnista de Radio Perfil.

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