Jueves 7 de julio, 2022

CULTURA | 16-05-2022 14:49

Javier Cercas: “Sacar a la gente a la calle es muy fácil, devolverla es muy complicado”

Es uno de los más reconocidos autores españoles y se animó a cambiar por completo su estilo e historias. Críticas, defensa de las mujeres y la situación de Cataluña.

El año 2017 fue muy difícil para Cataluña. Un atentado en pleno centro de Barcelona con una réplica, horas más tarde, en la ciudad costera de Cambrils, dejó un saldo de 16 muertos, muchos más heridos y la convicción de que cualquier ciudad podía ser blanco fácil del terrorismo yihadista.

Era agosto y todavía faltaba otro capítulo conmocionante para concluir ese año inolvidable.

La declaración de la independencia catalana, el 27 de octubre, puso sobre la mesa, con todas sus consecuencias, la grieta política que afectaba a la región desde hacía mucho tiempo y terminó de marcar con incertidumbre y violencia el clima de una época muy oscura para los catalanes.

Atentado Cataluña

A esta situación de excepción atribuye, en parte, Javier Cercas, su deseo de transformarse en otro y cambiar sus historias y el modo de contarlas.

Hasta allí, el escritor nacido en Cáceres en 1962 y considerado uno de los mejores autores españoles vivos, había conquistado a los lectores con textos de “autoficción”, nacidos de investigaciones históricas de situaciones públicas y familiares. “Soldados de Salamina” fue su libro más aplaudido, al que siguieron “Anatomía de un instante”, “El impostor” y “El monarca de las sombras”, entre otras novelas y libros de ensayos.

Pero en 2019, con el Premio Planeta, Cercas inauguró otra etapa en su carrera. No solo cambió de sello editorial (hasta allí, era escritor de Penguin Random House, editorial con la que sigue trabajando) sino también de estilo, temas y personajes. Tres libros integran hasta ahora esa “saga” (que se resiste a considerar tal) constituida por las novelas “Terra Alta”, “Independencia” y “El castillo de Barbazul” (Tusquets). Las tres tienen el mismo protagonista, Melchor Marín, “un tipo lleno de furia, de dolor, de oscuridad, de deseos de venganza”, explica Cercas a NOTICIAS. Marín no solo es un policía con una vida difícil -hijo de una prostituta asesinada, estuvo varios años en la cárcel- es también el “mosso d'Escuadra” que abatió a cuatro terroristas en Cambrils y del que, por razones de seguridad, nadie conoce la identidad ni el paradero. Justamente, este anonimato es el que le permite a Cercas imaginar que su misterioso personaje es en realidad el héroe, admirado por toda España, que evitó decenas de muertes el 18 de agosto de 2017.

Javier Cercas

Cercas vive en Cataluña desde que sus padres se mudaron allí cuando era solo un chico y se siente parte de esta región española, cruzada por los conflictos de una identidad y una lengua.

Sobre su tierra habló hace unos días con NOTICIAS, en Buenos Aires, adonde viajó para participar de la Feria del Libro. También del policial, de la buena literatura y de Melchor Marín, su personaje, del que dice estar completamente enamorado.

NOTICIAS: ¿Sus últimas tres novelas son policiales?

Cercas: Yo no me propuse escribir una novela policial. A mí lo que se me aparece es un tipo que se llama Melchor Marín. Un tipo lleno de furia, de dolor, de oscuridad, de deseos de venganza. Esa oscuridad, esos deseos de venganza eran los míos. Quien no ha sentido estas cosas no es un ser humano, es una máquina o un mentiroso. Cuando ya llevo muchas páginas, me doy cuenta de que ese tipo es un policía, solo puede ser un policía.

Terra Alta

NOTICIAS: ¿Siente que hoy hace una literatura más popular?

Cercas: Yo he tenido prejuicios estúpidos sobre la literatura popular. Creía que la buena literatura solo puede ser secreta, minoritaria. Nunca ha sido así. El “Quijote” es el mejor libro del mundo y ha sido enormemente popular. Shakespeare era popular. Lo mejor que le puede ocurrir a la literatura es que vuelva a ser popular, relevante, que vuelva a decirle cosas importantes a la gente. Para que la literatura vuelva a ser tan popular como fue, tiene que salir de las catacumbas, del gueto, tiene que ir a partirse la cara con todo, a la calle y a decirle a la gente que aquí hay cosas interesantes.

NOTICIAS: ¿Lo criticaron mucho por cambiar el rumbo?

Cercas: Por supuesto, sí. Y encima gané el Premio Planeta. Pero qué importa.

NOTICIAS: ¿El personaje de Melchor Marín se le ocurrió después de los atentados de 2017?

Cercas: No, es muy curioso. Apareció un día por la calle. Se me ocurrió una frase. Es la primera frase del segundo capítulo: “Se llamaba Melchor porque la primera vez que su madre lo vio, recién salido de su vientre y chorreando sangre, pensó que era igual que un rey mago. Su madre se llamaba Rosario y era puta”. Y se me apareció este personaje. En un momento determinado, descubrí que era policía y muy inmediatamente me dije: “Ah, este es el personaje de los atentados de Cambrils”. Y pude atribuirle esa identidad del personaje porque no sabemos quién es.

Independencia

NOTICIAS: ¿Conoció al policía que enfrentó a los terroristas en Cambrils?

Cercas: Su identidad se ocultó por motivos obvios y eso para mí era ideal. Nadie sabe quién es todavía. Sé de gente que lo conoce. Sé que ha leído las novelas. Creo que lo conoceré. No sé qué efecto tendrá eso sobre mí.

NOTICIAS: En la Argentina, desde la dictadura, la relación de la gente con la policía es compleja. ¿En España es posible imaginar un héroe policía?

Cercas: Cuanto más democrático es un país, mejor es la relación con la policía. La calidad democrática de un país se mide por la relación con la policía, que son funcionarios públicos; por la calidad de las prisiones, de las escuelas. Cuando salimos de la dictadura de Franco la relación era pésima, pero hoy la policía es uno de los estamentos mejor valorados por los españoles. Lo cual quiere decir que la democracia española es mejor que antes.

NOTICIAS: ¿Influyó en usted la lucha mundial de los últimos años contra la violencia de género, para que éste fuera un tema central en las novelas de Terra Alta?

Cercas: Este problema no lo ha inventado el #MeToo. Es tan antiguo como los hombres y las mujeres. Pero solo ahora nos damos cuenta de que es un problema. “Ahora” quiere decir hace cuatro días. ¿Sabes cuánto hace que se contabilizan los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas en España? No hace ni 20 años. Antes no existía. Se llamaba “crimen pasional”. Es un problema universal. Ocurre en las mejores democracias del mundo. Y nos hemos dado cuenta de que eso es como si hubiésemos vivido con un gran elefante en medio de la habitación. Es un problema central en las 3 novelas. Melchor Marín es un personaje asediado por la violencia contra sus propias mujeres. Este problema sirve también para plantear un problema de fondo: el de la ley y de la justicia.

El castillo de Barbazul

NOTICIAS: ¿Cómo ve a Cataluña hoy, después de las convulsiones del 2017 y el intento de secesión?

Cerca: La sociedad catalana está dividida y existen efectos económicos. Vamos a ver qué ocurre a la larga. A la gente sacarla a la calle es muy fácil, devolverla es muy complicado. Los sentimientos son respetables, pero a la democracia también hay que respetarla. Tienes que respetar las leyes y los procedimientos. Y allí hay gente que no los ha respetado, ha actuado de manera muy bárbara, con la excusa de “nosotros nos sentimos distintos”. Todos nos sentimos distintos.

NOTICIAS: El libro “Patria”, de Fernando Aramburu, tuvo la cualidad de mostrarle al mundo lo que pasaba todos los días en el País Vasco cuando ETA estaba activa. ¿Hay algún texto similiar en Cataluña que habla de lo que pasó en estos años?

Cercas: Yo no creo que “Patria” muestre lo que pasaba todos los días. Es una versión. Lo del País Vasco sucedió hace 40 años. Esto todavía no acabó, todavía está bullendo. Estas novelas mías elípticamente hablan de eso. Pero no sé si la función de las novelas es esa. No sé. No tengo la respuesta. Por eso no soy un gran fan de “Patria”, es demasiado pedagógica. Pero desde afuera de España, ha habido una lectura romántica de lo que sucedió en el País Vasco y de lo que sucede hoy en Cataluña. Los catalanes liberándose de la opresión de los españoles. Así es como románticamente se han entendido estas cosas. Y esa es una versión absolutamente simplificada del problema.

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Adriana Lorusso

Adriana Lorusso

Editora de Cultura y columnista de Radio Perfil.

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