Monday 10 de August, 2026

DEPORTES | Hoy 11:36

Video viral: la dedicatoria de Messi a su padre tras convertir tres goles en el Mundial

Tras el fallecimiento de Jorge Messi, las redes sociales recordaron el sentido festejo del capitán de la Selección al anotar su hat trick ante Argelia.

Jorge Horacio Messi murió a los 68 años en Rosario, la ciudad donde nació su hijo Lionel y donde comenzó una historia familiar que terminaría llevando al fútbol argentino hasta una de sus cumbres más extraordinarias. El padre del capitán de la Selección falleció durante la madrugada del sábado 8 de agosto, después de atravesar durante varios meses un delicado cuadro de salud y luego de permanecer internado durante aproximadamente dos semanas en el Sanatorio Centro de Rosario. Su muerte puso punto final a la vida de un hombre que, lejos de los grandes escenarios, fue una de las figuras decisivas en la construcción personal y profesional de Lionel Messi.

La confirmación llegó durante la mañana del sábado y estuvo a cargo del propio establecimiento médico. El parte fue firmado por el director médico del Sanatorio Centro, Carlos Mackey. La comunicación oficial comenzaba: “A través de su Director Médico, cumple con el penoso deber de informar el fallecimiento del paciente Jorge Messi, de 68 años de edad”. El sanatorio evitó suministrar detalles sobre la enfermedad que padecía o sobre el tratamiento recibido, preservando la confidencialidad médica del paciente y de su familia.

Los últimos meses del patriarca de la familia estuvieron marcados por un progresivo deterioro de su estado de salud. De acuerdo con la información difundida por Reuters a partir de fuentes familiares, durante sus últimos meses alternó períodos en su domicilio de Rosario con permanencias en un centro médico, acompañado por su esposa Celia Cuccittini y sus hijos Rodrigo, Matías y María Sol. En las semanas previas a su muerte su situación requirió una atención médica más intensa y finalmente quedó internado en el Sanatorio Centro, donde murió en la madrugada del sábado.

Jorge Messi

La primera advertencia pública sobre la salud de Jorge Messi había aparecido durante el Mundial de 2026. El 18 de junio, mientras Lionel disputaba con Argentina la Copa del Mundo en Norteamérica, la familia difundió un comunicado ante la aparición de rumores y versiones sobre el estado de salud del padre del capitán. El mensaje fue particularmente enfático en reclamar privacidad y prudencia. “La familia Messi informa que Jorge atraviesa una situación de salud. En estos momentos se encuentra bajo seguimiento médico, recuperándose y evolucionando favorablemente dentro del cuadro que presenta”, señaló el comunicado.

La familia Messi también manifestó su malestar por la circulación de información que consideraba irresponsable, sobre todo tras el escándalo protagonizado por Florencia Peña que fue emitido por Luzu TV. El comunicado reclamó que cualquier información que no surgiera de la familia o de sus canales oficiales no fuera considerada válida. También pidió “responsabilidad, prudencia y humanidad” y solicitó que fueran preservadas la privacidad, la confidencialidad y la intimidad de Jorge y de todos sus familiares. Finalmente, se comprometió a informar cualquier novedad relevante a través de los canales correspondientes. 

La enfermedad de Jorge tuvo una incidencia emocional evidente en Lionel durante el Mundial. El episodio más revelador ocurrió en el debut argentino ante Argelia, el 16 de junio en Kansas City. Messi convirtió los tres goles del triunfo 3-0 y protagonizó una escena que rápidamente se transformó en una de las imágenes más conmovedoras de aquella Copa. Después de marcar el primer tanto, el capitán argentino rompió en llanto. No fue una celebración convencional: la emoción desbordó al futbolista y dejó al descubierto que lo que estaba ocurriendo en su vida familiar tenía un peso enorme en aquella noche mundialista. Tras la noticia de la muerte de su padre, las redes sociales volvieron a reflotar aquel emocional momento. 

El primer gol llegó a los 17 minutos. Rodrigo De Paul encontró a Messi con un pase que rompió la línea defensiva argelina y el rosarino recibió en las inmediaciones de la frontal del área. Messi controló, avanzó y sacó un remate de zurda desde media distancia que superó a Luca Zidane. Fue un gol de enorme significado deportivo porque representó su primer tanto en el Mundial 2026, su aparición goleadora en una sexta Copa del Mundo y el comienzo de una noche histórica. Pero inmediatamente después apareció la dimensión personal: Messi celebró visiblemente emocionado y con lágrimas en los ojos.

Después del partido, Messi explicó que aquella emoción no tenía que ver exclusivamente con el desarrollo del encuentro. Consultado por sus lágrimas, habló de una situación personal y familiar. Dijo que había atravesado “unos días difíciles, complicados” y agradeció el respaldo recibido dentro de la delegación argentina. En otra conversación posterior explicó que el motivo estaba relacionado principalmente con su familia, que siempre lo había acompañado y que en ese momento atravesaba una situación difícil.

La actuación tuvo además una dimensión histórica. Messi disputaba su partido número 200 con la Selección argentina y se transformaba en el primer futbolista en jugar seis Copas del Mundo. Con aquellos tres goles alcanzó los 16 tantos mundialistas e igualó entonces el registro que hasta ese momento pertenecía a Miroslav Klose. Pocos días después, frente a Austria, volvió a marcar dos goles y pasó a liderar en soledad la tabla histórica de goleadores de los Mundiales, hasta terminar el torneo con una cifra todavía mayor.

Messi

Sin embargo, con el paso del tiempo la imagen de aquel primer gol contra Argelia adquirió un significado diferente. El festejo de Messi frente a las cámaras fue interpretado como un mensaje hacia su padre, quien atravesaba por entonces una situación médica delicada. En las imágenes del partido se observa al futbolista profundamente emocionado, mientras distintos registros audiovisuales y publicaciones posteriores señalaron que sus gestos y sus palabras estaban dirigidos a Jorge. El propio Messi nunca convirtió aquella celebración en una declaración pública grandilocuente, pero sus explicaciones posteriores sobre la situación familiar permitieron comprender por qué aquella conquista tuvo una carga emocional extraordinaria.

La relación entre ambos había sido mucho más profunda que la de un padre y un futbolista famoso. Jorge fue durante años el representante y uno de los principales hombres de confianza de Lionel. Desde los primeros pasos del niño en Rosario hasta su llegada al Barcelona, estuvo involucrado en las decisiones que marcaron su carrera. También había sido protagonista de uno de los momentos más determinantes de la infancia de Lionel: el tratamiento por su déficit de hormona de crecimiento. Lionel fue diagnosticado durante su niñez con un trastorno que afectaba su crecimiento y necesitaba recibir hormona de crecimiento mediante un tratamiento costoso y prolongado que llegó a costar más de 900 dólares mensuales.

La dificultad económica fue uno de los factores que terminó llevando a Jorge a buscar alternativas fuera de Argentina. Cuando los clubes locales no podían o no querían asumir de manera sostenida el costo del tratamiento, apareció la posibilidad de viajar a España. Jorge acompañó entonces a su hijo en el proceso que desembocaría en Barcelona y en su incorporación a La Masia. El tratamiento médico y la apuesta futbolística quedaron así íntimamente ligados: para que Lionel pudiera continuar con su desarrollo deportivo, había que garantizar también su tratamiento hormonal.

Aquella decisión terminó cambiando para siempre la historia de la familia Messi y del fútbol mundial. Jorge Messi dejó atrás parte de su vida laboral y familiar para acompañar a Lionel en Europa, convirtió su papel de padre en el de representante y pasó a ocuparse de buena parte de los aspectos profesionales de la carrera de su hijo. No fue solamente quien pagó o gestionó los primeros tratamientos médicos, fue también quien sostuvo la decisión de apostar por un niño que todavía no tenía garantías de convertirse en la estrella que finalmente sería.

 

 

 

Galería de imágenes

En esta Nota

Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

Comentarios