La Plaza del Congreso volvió a convertirse en el epicentro de una jornada de tensión social durante la movilización convocada por organizaciones ambientales, campesinas, indígenas, sindicales, de derechos humanos y ciudadanos autoconvocados para rechazar el proyecto impulsado por el Gobierno nacional que proponía modificar el régimen de la Ley de Tierras. Entre los miles de manifestantes estuvo el fotoperiodista Pablo Grillo, cuya presencia adquirió una fuerte carga simbólica luego de haberse convertido, apenas un año antes, en una de las víctimas más emblemáticas de la represión desplegada durante una protesta frente al Congreso.
El regreso de Grillo a una cobertura periodística en el mismo escenario donde estuvo al borde de la muerte fue seguido con atención por colegas y manifestantes, que lo recibieron con aplausos y muestras de afecto. El fotoperiodista concedió una entrevista a Julia Mengolini en Futurock, donde reflexionó sobre su recuperación, la importancia de continuar trabajando como fotógrafo y el significado político que tenía volver a la Plaza del Congreso. "Yo voy a sacar miles de fotos", afirmó y la periodista lo apuntó como "un renacido".
Durante la conversación sostuvo que no quería abandonar el fotoperiodismo pese a todo lo ocurrido y remarcó que regresar a la calle era también una forma de reivindicar el derecho a informar. "Volver es una decisión", expresó al explicar por qué decidió asistir nuevamente a una manifestación. También afirmó que "el miedo existe, pero no puede paralizar", al referirse a las consecuencias personales que le dejó el ataque sufrido en 2025, y señaló que el acompañamiento recibido durante todo el proceso de recuperación fue determinante para volver a desempeñarse profesionalmente.
La historia de Grillo quedó marcada el 12 de marzo del año pasado, cuando cubría de manera independiente una movilización de jubilados y organizaciones sociales frente al Congreso Nacional. Aquella tarde las fuerzas federales desplegaron un amplio operativo de seguridad bajo la conducción del entonces Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich, que terminó con una fuerte represión mediante gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes. En medio de los incidentes, mientras realizaba fotografías del procedimiento policial, Grillo recibió el impacto directo en la cabeza de un cartucho de gas lacrimógeno disparado por un efectivo de Gendarmería Nacional.
El proyectil le provocó una fractura de cráneo con pérdida de masa encefálica, por lo que fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde permaneció internado durante varias semanas en estado crítico.La investigación judicial permitió reconstruir el recorrido del disparo mediante pericias balísticas, registros audiovisuales y un minucioso trabajo de reconstrucción realizado por especialistas. La Justicia identificó como autor material del disparo al cabo primero Héctor Jesús Guerrero, integrante de la Sección de Empleo Inmediato del Destacamento Móvil 6 de Gendarmería Nacional. Los peritajes concluyeron que el proyectil fue disparado de manera antirreglamentaria, en forma horizontal y directamente hacia donde se encontraban manifestantes y trabajadores de prensa, incumpliendo los protocolos que establecen que ese tipo de munición debe lanzarse con trayectoria oblicua hacia el suelo para evitar lesiones graves o fatales.
Las consecuencias para Grillo fueron graves. Además de la fractura de cráneo, sufrió graves lesiones neurológicas que obligaron a múltiples intervenciones quirúrgicas y a un largo proceso de rehabilitación motriz, cognitiva y del lenguaje. Los informes médicos incorporados al expediente señalaron que las lesiones podían dejar secuelas permanentes y una prolongada incapacidad laboral, razón por la cual continuó durante meses sometido a tratamientos especializados de rehabilitación neurológica. Aunque logró reaparecer públicamente y regresar paulatinamente a la actividad, continúa realizando controles y terapias para recuperar plenamente sus funciones.
El expediente judicial también avanzó de manera significativa durante este año. La Cámara Federal confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero por el delito de lesiones gravísimas agravadas por abuso de su función como integrante de una fuerza de seguridad, mientras que posteriormente el fiscal federal Eduardo Taiano solicitó la elevación de la causa a juicio oral al considerar acreditado que el efectivo actuó de manera abusiva al efectuar disparos horizontales contra personas que no representaban una amenaza. La decisión definitiva sobre el envío del expediente a juicio quedó en manos de la jueza federal María Servini, mientras la querella impulsada por la familia Grillo, junto con el CELS y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, continúa reclamando que también se investigue la cadena de mandos que organizó y supervisó el operativo represivo.

En ese contexto, la presencia de Grillo durante la movilización contra la reforma de la Ley de Tierras fue interpretada por numerosos manifestantes como un símbolo de resistencia frente a la violencia institucional. Su recorrido por la plaza estuvo acompañado por saludos de colegas y ciudadanos que recordaban el ataque sufrido el año anterior, mientras él volvió a hacer lo que siempre había hecho: registrar con su cámara el desarrollo de una protesta social.
La jornada concluyó con un desenlace político distinto al que originalmente buscaba el oficialismo. Después de un extenso debate que se prolongó hasta la madrugada, el Senado otorgó media sanción al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero el Gobierno debió retirar dos de los capítulos más cuestionados para conseguir los votos necesarios. Quedaron excluidas del texto las disposiciones que eliminaban las restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros y las modificaciones vinculadas al cambio de uso del suelo luego de incendios, dos puntos que habían generado una fuerte oposición social y política.
Finalmente, la iniciativa fue aprobada por 37 votos contra 33 y pasó a la Cámara de Diputados para continuar su tratamiento legislativo, mientras el debate sobre la regulación de las tierras rurales quedó abierto para futuras discusiones parlamentarias. Probablemente, en esos días habrá nuevas movilizaciones y Grillo estará allí presente sacando miles de fotográfias.















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