ECONOMíA | 01-03-2019 13:22

Macri hace campaña con el FMI y niega responsabilidad en la crisis

El Fondo le permite desviarse del déficit cero para elevar la asignación por hijo. Sin mea culpa.

En un discurso interrumpido en forma permanente por aplausos de un lado y por críticas a los gritos por el otro, Mauricio Macri inauguró el último periodo de sesiones ordinarias del Congreso de su primer gobierno -veremos si hay segundo- con un anuncio concreto sobre economía y sin reconocer responsabilidad alguna en la actual crisis que ha deteriorado 7% la actividad en diciembre pasado y ha elevado la inflación al mayor nivel en 50 años. El anuncio fue el fuerte aumento del 46% de la asignación universal por hijo, con el guiño del Fondo Monetario Internacional (FMI), que permitía en el acuerdo de 2018 desviarse 0,2 puntos porcentuales del PBI de la meta de reducción de déficit fiscal primario (antes del pago de la deuda) en caso de que empeore el clima social.

Es decir, se cumple lo que ya veníamos anticipando en NOTICIAS desde el año pasado de que el déficit primario cero al que apuntaba en 2019 el Gobierno iba a ser difícil de cumplir y que el Fondo iba a permitir que  se relajara la meta. Quizás en el staff del FMI sean duros con la Argentina y adviertan sobre la inflación persistente, pero en el directorio hay potencias como Estados Unidos o Japón que están interesadas en que Macri logre la reelección. Y este objetivo resultaría difícil de cumplir con un ahondamiento de la crisis y la pobreza.

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Por cierto, el Presidente quiso destacar que en los primeros dos años de gobierno logró bajar la cantidad de pobres y expandir la economía y el empleo. En realidad, eso ocurrió en el segundo año de su mandato, en 2017, tras la crisis de 2016. Además, Macri admitió que la pobreza ha vuelto a niveles similares a cuando asumió el poder. Dos de los tres promesas de 2015 se alejan: pobreza cero y unir a los argentinos.

Lo que no reconoció es responsabilidad alguna en la actual caída económica, la segunda de su gobierno. La salida de capitales de mercados emergentes, la sequía y la causa de los cuadernos fueron los culpables, según él. Nada que decir sobre la apuesta al endeudamiento externo que apreció el peso hasta abril de 2018.  Habló de muchas obras públicas, y sin corrupción. Está en duda de si superan el promedio anual de los K, pero se denuncian menos delitos. Habló de los trámites para acelerar la  creación de empresas, sin mencionar a las quebradas.

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Macri opina que ahora Argentina está mejor parada que en 2015. Es cierto que dejará al próximo gobierno, sea propio o ajeno, un mucho menor déficit fiscal primario, pero también un notable aumento de la deuda que incrementará las necesidades financieras. Si el actual jefe de Estado ha debido cubrir un bache de 121.000 millones de dólares en cuatro años, él o su sucesor deberán abonar 153.400 millones, según MacroView, la consultora de Carlos Melconian y Rodolfo Santangelo. Un asunto al que de una u otra forma quizás se refiere quien abra las sesiones ordinarias del Congreso dentro de un año.

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