Jueves 8 de diciembre, 2022

EMPRESAS | 30-10-2022 00:40

El mercado automotor con déficit sobre ruedas

El sector autopartista presenta un balance comercial desfavorable y la escasez de dólares traba las operaciones de la industria.

El mecánico observa que los frenos traseros del auto de uno de sus clientes están gastados. Busca para reemplazarlos por uno de la misma marca y le responden que “ya no se importan más”. Le ofrecen opciones diversas, hasta que opta por unos brasileños, los únicos con un precio “razonable”. Ante la sorpresa del propietario del vehículo, su respuesta es contundente: “Tengo problemas con repuestos de todos los modelos y marcas”.

Es la punta del iceberg, lo que todo consumidor padece cuando tiene que buscar un repuesto o cuando la entrega de un vehículo cero kilómetros se demoran, a veces con fecha imposible de precisar. Es que la escasez de dólares que afecta a toda la economía a pesar del ingreso récord por exportaciones del complejo agroindustrial no alcanza para alimentar la rueda de un sector que todavía padece un desbalanceo comercial crónico.

El economista y consultor Marcelo Elizondo, especialista en comercio exterior, no le sorprenden estas dificultades, pero va un paso más: “el sector tiene problemas, básicamente porque muchas empresas tienen trabado el normal abastecimiento de insumos o de partes terminadas” explica.

La especial conformación del sector ayuda a entender cómo una dificultad en un mínimo porcentaje de eslabones de toda la cadena afecta al funcionamiento general. En el mismo conviven las terminales (filiales de grandes empresas multinacionales que además fueron fusionándose globalmente) y las autopartistas (compañías internacionales que conviven con Pymes nacionales), todas interactuando entre sí. “Las terminales corren con alguna ventaja porque tienen capacidad de ser escuchadas y recursos para financiar sus importaciones con dólares propios mientras que las autopartistas locales sufren las demoras, pero las dificultades de abastecimiento de unos pocos insumos implican que queden unidades sin terminar”, agrega Elizondo.

En síntesis, el problema no es sólo el cepo o las trabas más sutiles de la importación sino, directamente, conseguir los dólares necesarios para evitar postergar los pagos (y que el proveedor extranjero lo acepte) o ralentizar todo el proceso.

Importaciones. La escasez de autopartes es un problema de escala. Hay un dato que a las automotrices no les pasa inadvertido: el 80% de las unidades que se comercializan en el mercado local contienen piezas importadas. Por más que los responsables de las principales terminales no manifiestan su inquietud en público y se resguarden en el off the record, se enfrentan al desafío de producir, muchas veces, sin insumos.

No obstante, según un informe de la consultora Claves Información Competitiva, la balanza comercial autopartista presentó un déficit de US$4.061 millones durante el primer semestre de 2022, aumentando el saldo un 31,9% respecto al mismo periodo de 2021. Las exportaciones, en tanto, aumentaron un 8,3%, cerrando el periodo analizado en US$715 millones.

Las importaciones de autopartes se incrementaron un 27,8% en lo que va del año 2022. Esta suba acompañó la tendencia registrada en la producción de vehículos, que cerró el primer semestre con 243.698 unidades fabricadas (+25,9%). En 2021, el 67% de las importaciones del sector fueron realizadas por las automotrices y sus proveedores directos, y de este total el 60% fue destinada a la exportación de vehículos. En el sector son conscientes de este escenario. Por eso, el titular de la Asociación de Fabricantes de Componentes (AFAC), Raúl Amil, sostiene que “tenemos el gran desafío de lograr una mejora sustancial en la competitividad sistémica que genere un fuerte flujo de inversiones hacia las nuevas tecnologías y mayor integración local de piezas”.

Los datos. De acuerdo con el relevamiento, los principales socios comerciales de la Argentina en el sector fueron Brasil, con un déficit comercial en el flujo con ese país de US$1.092 millones; el bloque de la Unión Europea, con un saldo negativo de US$797 millones; Tailandia, cuyo déficit ascendió a US$636 millones; China, con US$537 millones de saldo deficitario y Estados Unidos, acumulando un déficit de US$239 millones. Los rubros comercializados fueron “Transmisiones” (déficit de US$ 849 millones) y “Componentes de motor” (déficit de US$677 millones).

Las exportaciones de autopartes se concentraron en Brasil con US$452 millones (el 63,2% de las ventas externas de componentes), registrando un aumento de 3,9% respecto a enero-junio de 2021. Estados Unidos fue el segundo destino de exportación acumulando US$53millones (7,4% del total) y Uruguay se ubicó́ en el tercer lugar con US$25 millones (3,5% del total exportado). Por su parte, al considerar la Unión Europea, las ventas de autopartes realizadas a dicho bloque ascendieron a US$68 millones, un 9,5% del total exportado. Dentro del mismo, los tres destinos más importantes fueron Suecia, Alemania y Polonia, y en conjunto acumulan más del 62,6% de las exportaciones realizadas a la Unión en lo que va del año.

Si se analiza los orígenes de las compras externas de autopartes, como es de esperarse el ranking fue encabezado por Brasil. En lo que va de 2022 se importaron desde el país vecino US$1.544 millones, que significaron el 32,3% del total. Esto implicó un aumento del 44,5% respecto al año anterior”, destaca Nelson Pérez Alonso, director de Claves.

El consultor recuerda que las autoridades del Ministerio de Economía (el ministro de Economía, Sergio Massa, el secretario de Industria y Desarrollo Productivo, José́ Ignacio de Mendiguren, y el secretario de Comercio, Matías Tombolini), acordaron a fines de agosto con la cadena automotriz impulsar las exportaciones del sector y mejorar su balanza comercial. “El convenio incluye la puesta en marcha del mecanismo por el cual las empresas automotrices que aumenten sus exportaciones pagaran 0% de derechos de exportación por las ventas incrementales al exterior”, agrega Pérez Alonso. Ni más ni menos que una radiografía de los obstáculos a superar por un sector que, como pocos, los cuellos de botella de los más chicos afectan el normal desarrollo de los más grandes.

por Marcelo Alfano

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