Monday 22 de April, 2024

EMPRESAS | 31-07-2023 06:30

Tres preguntas claves

Hay interrogantes que tienen el poder de llevarnos a explorar nuevas ideas, generar conceptos, desafiar imposibles y reflexionar sobre nosotros mismos.

Cierta vez el premio Nobel de Física, Isidore Rabi, comentó que, todos los días cuando volvía del colegio su madre, en lugar de hacerle las típicas preguntas, “¿cómo te fue? ¿te portaste bien?, le decía: “Izzy, ¿hiciste buenas preguntas hoy? Mi madre sin saberlo me estaba convirtiendo en científico”.

Así son las preguntas tienen el poder de llevarnos a explorar nuevas ideas, generar conceptos, desafiar imposibles y reflexionar sobre nosotros mismos. Sin embargo, las instituciones educativas, en los exámenes, se ocupan de que estudiemos y recordemos todas las respuestas para las mismas preguntas que, con algunas variaciones, se repiten año tras año.  Nada nuevo sucede allí porque los mismos interrogantes nos llevan a las mismas respuestas. 

Como líder necesitas desarrollar esta habilidad y tener en cuenta que no toda pregunta tiene la capacidad de abrir puertas. Preguntas que contienen en sí la respuesta, estilo multiple choice, o preguntas cerradas que llevan a un simple sí o un no, no son llaves maestras.

Primera pregunta. Cuando la cultura y los valores de la organización solo quedan plasmados en la web o en bonitos cuadros que decoran la recepción, existe una brecha entre la cultura real y la deseada.

Así que vamos con la primera pregunta: ¿De qué manera estás viviendo los valores y la cultura de la organización? No se trata de poder recitarlos de memoria como una poesía, sino cómo líder vivenciar esa cultura. Bajo el paraguas de esta pregunta se desprenden otras, ¿tus decisiones y acciones son congruentes con esos valores?  El ejemplo se da más con acciones que con palabras y la credibilidad se logra cuando existe congruencia entre ambas. En definitiva, como dice John Maxwell, la gente hace lo que la gente ve.  Un verdadero líder recrea aquellos valores y conductas que la organización alienta.   ¿De qué manera estás ayudando a tu equipo a que manifiesten esa cultura? Supongamos que la experiencia del cliente es un valor de la organización, ¿qué crees que dirían los clientes tanto internos como externos al respecto?

Segunda pregunta. El liderazgo no es un evento sino un camino a transitar.

Esto nos lleva a la segunda pregunta y otras que se concatenan: ¿Cómo estás evolucionando como líder? ¿Sos el líder al que te gustaría seguir? ¿Cómo estás contribuyendo al desarrollo del equipo? El crecimiento es sinónimo de expansión, motivación y vida, cuando esto no se da, aparecen el tedio, el cansancio y la frustración.

Tercera Pregunta. Patear para adelante situaciones difíciles o dar vueltas en círculos con determinadas cuestiones a la larga empeoran el problema.

¿Cuál es esa conversación incómoda que venís posponiendo y que de tenerla te generaría un gran alivio? Y dos preguntas de bonus track: ¿Cuáles son esos dolores crónicos que, de resueltos, tendrían un gran impacto positivo? ¿Los obstáculos que te atascan, son muros infranqueables o es solo una piedra en el zapato?

Las preguntas guían el proceso de pensamiento.  Preguntas inteligentes llevan a una comprensión más profunda y a una visión más abarcativa y completa. Fomentemos en nuestros equipos una cultura de buenas preguntas. La calidad de éstas va a determinar la calidad de las respuestas.

Mariel Mejuto entrena a líderes, fuerza de ventas y equipos para el desarrollo mental e incremento de productividad en un ambiente de bienestar. 

 

por Mariel Mejuto

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