Martes 2 de marzo, 2021

EMPRESAS | 02-01-2021 00:18

Bicicletas en pandemia: un mercado sobre ruedas

Los nuevos hábitos sustentables de traslado le dan impulso al negocio de un transporte clásico.

La tendencia llegó para quedarse. Y la pandemia no hizo más que terminar de confirmar un hábito creciente en el mundo moderno: la movilidad sustentable. El 30% de las personas planea mantener el uso de la bicicleta; el 60% coincide con la ampliación de las bicisendas, y 1 de cada 3 (de entre 35-54 años) la utiliza a como medio de transporte, según un informe de La Caja. Entre los motivos por los cuales se elige la bicicleta, el 52% de los encuestados lo considera el medio de transporte más “saludable” y el 18% piensa que es el más “recomendable para evitar contagios”.

En la Ciudad de Buenos Aires, tenían una expectativa de crecimiento “moderado” de la utilización de la bici. Pero, con la llegada de la pandemia, este proceso “se intensificó y fue necesario pensar nuevas soluciones para acompañar el récord de viajes en bicicleta”, destaca Juan José Méndez, secretario de Transporte y Obras Públicas de CABA. Para fines de 2023, el objetivo apunta a alcanzar el millón de viajes diarios en bici. “Mejoramos la vida de la gente y del ambiente al disminuir la huella de carbono. Nuestro objetivo es introducir la bici como medio sustentable de transporte y esparcimiento”, apunta Carolina Belzunce, gerente de Marketing de Itaú Argentina. En 2019, el Banco Itaú se sumó como main sponsor del sistema de bicicletas compartidas de la Ciudad.

Efecto colateral. “El negocio está brillante. Vendemos todo lo que tenemos. El año pasado estábamos en un promedio de venta de 1.500 unidades por mes. En la actualidad, producimos 3.000 y vendemos todo”, destaca Pascual Massa, de la empresa Olmo, que cuenta con 40 empleados.

Diego Karabitian, socio gerente del grupo Carlos Karabitian (Córdoba), es menos optimista. “Vendimos hasta un 10% más de unidades respecto de 2019”, cuenta. La empresa familiar, fundada en 1950, tiene 80 empleados en forma directa y otros 50 puestos indirectos. Fábrica de bicicletas (armadora de bicipartes), es distribuidora mayorista y comercializa la marca Venzo. “Fue un año atípico. Luego de un verano flojo, arrancó la pandemia y para mayo creció la demanda”, describe el empresario. “El 90% o más de una bici es insumo importado, pero armarlas acá genera mucha mano de obra”, agrega. En enero 2020, luego del Año Nuevo chino, se produjo la inactividad por el Covid, que paralizó las fábricas y se perdieron las líneas regulares de fletes. “China pasó mucho tiempo parada y los fabricantes no pudieron abastecer. Hoy, tenemos hasta 9 meses de demora para entregar. No es solo el producto; no se consiguen contenedores ni buques”, explica Massa.

El boom de consumo se enfrentó también con el incremento de los costos de los insumos. Solo el flete de un container desde Oriente hoy vale el doble que hace un año y, al mismo tiempo, entre 10% y 20% más caro en dólares, por la revaluación del yuan frente al dólar.

Pablo Di Menna, de Rodados Atalaya, describe el panorama del sector minorista: “Después de un año de terror, en el que estuvimos cerrados por inexistencia de stock, podemos decir que estamos ante un buen fin de año. En noviembre empezó la recuperación. Pero, así y todo, con suerte terminaremos al 50% de 2019”. Y completa su concepto: “En temporada alta, hacemos margen para el invierno. Pero este año, más que juntar, estuvimos al día. El invierno que viene puede ser difícil”.

Puertas adentro. Si se analiza el mercado, las zonas que más demanda registran son el AMBA, Córdoba, Mendoza, NOA y Neuquén. Tradicionalmente, el segmento estrella de esta industria es el de las bicis de $ 25.000 (“la que más se vende: barata y estética”, afirma Massa), pero con el cambio de tendencia se empezaron a mover las que van desde los $ 60.000 hasta $ 80.000. “Hoy, la bici de gama media/alta no es sólo para transportarse, sino por salud, recreación y status, inclusive”, aporta Karabitian.

¿Cuáles son las proyecciones para 2021? Para Karabitian, “habrá más demanda”, pero se plantea cómo será el abastecimiento, el crédito y el valor del dólar. Massa tiene otra visión: “Queremos incrementar la producción en un 50%”. Pero también pone un signo de interrogación en el ingreso de productos y la evolución de la pandemia.

La falta de financiamiento no es un detalle menor. Por más que se ofrezcan hasta 18 cuotas (con interés), la bici pierde frente a la competencia de motos de baja cilindrada. “Tienen créditos. Nosotros no contamos con esas líneas, ya que somos un negocio que mueve al año lo que el sector de los electrodomésticos en 60 días y genera 10 veces más empleo”, explica Di Menna.

Por último, otro rubro que disfruta del boom del uso de la bici es el de los seguros. “La demanda cayó al comienzo de la pandemia en lo que respecta a los productos para bicicletas y monopatines eléctricos. Pero en julio ya recuperamos los volúmenes del inicio de año y, desde agosto, registramos números superiores a los del verano pasado”, asegura Francesco Miani, de La Caja.

La compañía cuenta con un producto que brinda la posibilidad de optar entre tres planes integrales (las sumas aseguradas van desde $ 15.000 hasta $ 60.000) que cubren el robo de la bicicleta o monopatín y reembolso de gastos por reemplazo de documentos y llaves, entre otros servicios. Cómo no subirse a este brote sobre dos ruedas.

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por Marcelo Alfano

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