Saturday 20 de April, 2024

ESPACIO NO EDITORIAL | 19-02-2024 10:07

Volver a la escuela, con la emocionalidad que ello implica

El Lic. Carlos Sigvardt nos presenta las problemáticas sociales que repercuten en las escuelas y la necesidad de contener emocionalmente a los estudiantes desde la Educación Emocional.

Como sociedad estamos transitando una época de emociones a flor de piel. En el ámbito escolar se entrelazan las aspiraciones y esperanzas de los padres, las ilusiones de los estudiantes y las expectativas de los docentes un contexto netamente emocional de acuerdo a los intereses de cada uno de los actores

Enfrentar un nuevo ciclo lectivo  es siempre algo esperanzador donde padres, docentes y estudiantes donde todos nos ilusionamos en poder concretar distintos objetivos para los que hay que establecer distintas estrategias que se ven condicionadas profundamente por las secuelas que dejo la pandemia que aún se reflejan en la escuela sumada la profunda crisis económica que vive nuestro país problemáticas no ajenas a la vida escolar que influye en la emocionalidad de la niñez

La escuela es la caja de resonancia de la sociedad; por ejemplo la violencia no es escolar, es social, en las aulas y patios se refleja nítidamente lo que sucede en la familia, clubes, calles etc.

Podemos enumerar algunas de las problemáticas que debemos atender y establecer estrategias de prevención: el bullyng, adicciones (pantallas, estupefacientes, ludopatía), grooming, sexting, violencia sexual infantil, suicidios.

Ante este panorama podemos decir que los contextos de donde provienen nuestros estudiantes los condicionan, los condicionan pero no son determinantes, no son determinantes porque existe la escuela, la escuela como transformadora de realidades e inspiradora de proyectos de vida auspiciosos es una tarea vital.

Cuando se nos pregunta si la educación es importante, nadie se atrevería a decir que no, entonces cada ciudadano debe ayudar desde su rol, la dirigencia política garantizar todos los medios necesarios (económicos, capacitación, infraestructura, comedores, equipos técnicos) para poder brindar una educación de calidad, los padres acompañando desde la responsabilidad de la importancia de cumplir con la educación, los docentes desde la vocación de generar el gusto por ir a la escuela y aprender. Planteo lo de la vocación porque considero que más allá de los inconvenientes por los que se atraviesa como profesional cuando los niños entran a las aulas debe nacer la vocación por enseñar.

Socialmente es necesario saber lo que nos está sucediendo emocionalmente,  la incertidumbre, nada más molesto para el cerebro que no tener el control, lo que lleva a la irritabilidad y la terribilización (tomarse todo lo que nos pasa como algo terrible)  y para esto damos respuestas instintivas como echar la culpa a otros, victimizarnos o querer tener razón y no nos hacemos cargo cada uno con lo que nos corresponde.

¿Y la escuela que debe hacer?

Como docentes lo que está claro es que ya no podemos enseñar cómo nos enseñaron a nosotros.

La necesidad de la Educación Emocional

Atender y entender este contexto para poder prevenir y acompañar (andamiaje emocional) para que cuando estén dadas las condiciones emocionales poder enseñar; difícilmente se pueda enseñar y aprender no estando contenido emocionalmente. Desde  la premisa que somos seres emocionales que razonamos es necesario dar una vuelta de tuerca a nuestra labor escolar para poner en juego lo que realmente necesitan nuestros niños y jóvenes; no perder un segundo en tener en cuenta la emocionalidad de ellos como tampoco las de los docentes; advirtiendo qué es lo que provocamos en el acto de enseñar. Desarrollar en el niño un pensamiento estratégico que le permita encontrarle el sabor al saber para que se produzca el aprendizaje; explorar el mundo del conocimiento y los sentimientos estando atentos de cuando sea necesario volver al andamiaje emocional del docente, en todo este trayecto de ida y vuelta se ponen en juego la asertividad, la empatía, la voluntad, tolerancia a la frustración, la  autonomía, la autoestima, el razonamiento, la creatividad, escucha atenta, comunicación no violenta, el amor.

El desafío es titánico pero es necesario enfrentarlo por el bien de la niñez para un cambio social esperanzador promoviendo el bienestar, la clave está en la escuela.

Por todo lo expuesto queda de manifiesto la necesidad de la educación emocional, celebro y felicito a los docentes que implementan la Educación Emocional en distintos puntos del país y latino américa, también es un avance importante que algunos gobiernos provinciales hayan promulgado la ley de Educación Emocional o implementan la educación socio emocional, son señales que vamos encaminados a proteger la salud emocional de nuestra niñez.

Abrazo de Paz

Lic. Carlos Sigvardt

Vice Presidente de la Fundación Educación Emocional

Contactos:

[email protected]

+543434474651

Foto de Portada: HemisferioWeb

 

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