Tuesday 2 de June, 2026

ESPACIO NO EDITORIAL | 27-05-2026 14:54

Síndrome por atracón: el trastorno de la conducta alimentaria más silencioso y subestimado

Por Dr. Leonardo Sande

Cuando se habla de trastornos de la conducta alimentaria (TCA), suelen venir a la mente la anorexia y la bulimia. Sin embargo, existe otro trastorno mucho más frecuente y, al mismo tiempo, menos reconocido: el síndrome o trastorno por atracón.

Según diversos estudios, este trastorno tiene una prevalencia superior a la bulimia y es especialmente común en personas con sobrepeso u obesidad. Mientras afecta aproximadamente al 2% de la población general, puede presentarse en hasta el 30% de quienes realizan tratamientos para bajar de peso y en cerca de la mitad de los candidatos a cirugía bariátrica.

El síndrome por atracón se caracteriza por episodios recurrentes de ingesta excesiva de alimentos acompañados de una sensación de pérdida de control. Quienes lo padecen describen la imposibilidad de detenerse al comer hasta alcanzar una sensación de plenitud extrema e incómoda. A diferencia de la bulimia, estos episodios no suelen ir seguidos de vómitos provocados, aunque pueden aparecer conductas compensatorias como ayunos prolongados o ejercicio excesivo.

Uno de los aspectos más complejos de este trastorno es que suele desarrollarse en silencio. La vergüenza, la culpa y el miedo al juicio social hacen que muchas personas oculten sus episodios durante años antes de buscar ayuda profesional. Además, los atracones suelen realizarse en soledad y rara vez en situaciones sociales.

Síndrome por atracón: el trastorno de la conducta alimentaria más silencioso y subestimado.

Los especialistas señalan que el trastorno por atracón no está relacionado únicamente con la comida. Con frecuencia se asocia a problemas de ansiedad, depresión, trastornos obsesivo-compulsivos o determinados rasgos de personalidad, como la impulsividad o la rigidez. Por este motivo, no debe interpretarse como una simple falta de voluntad.

La adolescencia representa una de las etapas de mayor riesgo para su aparición. Durante esos años, los jóvenes comienzan a ganar autonomía sobre su alimentación y otros aspectos de su vida cotidiana. En personas predispuestas, esta mayor independencia puede favorecer la aparición de conductas alimentarias desordenadas.

Respecto al impacto de los ideales de belleza, los expertos reconocen que la presión social por la delgadez y los mensajes constantes en redes sociales pueden actuar como desencadenantes. Sin embargo, aclaran que no son la causa principal. El desarrollo de un trastorno alimentario depende de múltiples factores biológicos, psicológicos y ambientales que interactúan entre sí.

El tratamiento requiere un abordaje interdisciplinario que incluya médicos, psicólogos, psiquiatras y nutricionistas. Uno de los errores más frecuentes es centrarse exclusivamente en la pérdida de peso. Las dietas muy restrictivas suelen aumentar el riesgo de nuevos atracones, por lo que el objetivo inicial es restablecer un patrón alimentario ordenado y regular.

La terapia psicológica cumple un papel fundamental, ayudando a identificar los desencadenantes de los episodios y a reconstruir una relación saludable con la comida. En muchos casos también es necesario el acompañamiento farmacológico.

Aunque los trastornos de la conducta alimentaria no se consideran curables en sentido estricto, los especialistas destacan que son controlables. Con un tratamiento adecuado, las personas pueden recuperar el equilibrio en su alimentación, mejorar su calidad de vida y desarrollar hábitos saludables sostenibles en el tiempo.

Para obtener más información sobre el Dr. Leonardo Sande, su clínica y sus programas para combatir la obesidad, puede visitar su sitio web www.clinicasande.com.uy, llamar al teléfono (+598) 98 275 020 o escribir a [email protected]. También puede seguir al Dr. Sande en Instagram @drleonardosande para mantenerse al día con las últimas novedades y consejos sobre salud y bienestar.

por CONTENT NOTICIAS

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