Domingo 22 de mayo, 2022

SOCIEDAD | 14-04-2020 16:41

Comercios cerrados: cómo sobrevivir a la persiana baja

Ofrecen promociones o entregan barbijos con sus productos para aumentar las ventas.

Un bar de Buenos Aires ofrece comprar un voucher por una cerveza que será válido desde que se levante la cuarentena hasta el 31 de diciembre. Una juguetería promueve una especie de 2x1 en compras digitales que se hagan durante esta etapa. Una marca de indumentaria envía un barbijo de regalo por cada remera comprada. En tiempos de aislamiento, las redes sociales se convirtieron en la principal aliada de aquellos que se las rebuscan para ofrecer promociones atractivas. Con los locales cerrados, los pequeños comerciantes tienen un único objetivo a corto plazo: sobrevivir.

Para los sanitaristas, la cuarentena obligatoria es, por lo menos por ahora, la medida más eficaz para detener el avance del coronavirus. Sin embargo, sus consecuencias a nivel económico podrían ser catastróficas para los pequeños comerciantes. Según el último informe del Observatorio Pyme, hay 325.000 micro y pequeñas empresas paradas por la pandemia. El costo diario de la inactividad alcanza a US$115 millones. En este contexto, algunos intentan romper el molde con estrategias ingeniosas.

Ventas anticipadas. Cuando comenzó a hablarse de la posibilidad de una cuarentena obligatoria, algunos pequeños comercios tomaron la posta y se adelantaron en redes sociales. Entre las pioneras estuvieron librerías como Dickens o Los Argonautas que, durante el feriado por el 24 de marzo, lanzaron promociones en redes sociales para que los clientes compraran libros de forma online y que el dinero gastado les rindiera entre un 50 y un 65% más, una vez que reabrieran los negocios.

La tendencia de las compras adelantadas fue creciendo. Por poner un ejemplo, en el bar “Somos feas”, del barrio de Villa Crespo, se puede comprar una cerveza a través de un código QR y canjearla por dos a futuro. El negocio se sumó al hashtag #ayudemosalaspymes, a través del cual se pueden buscar en las redes sociales todos los locales que hagan propuestas similares. Desde ropa hasta electrodomésticos.

Sin embargo, estas iniciativas, que primero aparecieron como ideas individuales, pronto encontraron espacios que funcionan como vidrieras. Se desarrollaron sitios web específicos para ventas anticipadas. Comprafutura.com, salvaunapyme.com y salvemosalaspymes.com.ar son algunos de los que ofrecen la posibilidad a los negocios de publicar en forma gratuita sus productos o servicios para que sean comprados por adelantado.

La juguetería Giro Didáctico, por ejemplo, se sumó con una oferta especial dedicada a los niños que cumplieran años en cuarentena. La promoción es para poder hacer un regalo doble: con la compra digital de un juguete, el cliente adquiere un voucher por el 50% del total que gastó. Cuando todo se normalice, podrá retirar ese producto y otro que cueste la mitad.

Locales cerrados

Ingenio. Sin embargo, las opciones para atraer clientes no sólo tienen que ver con descuentos. Una nueva forma de promoción es la compra de un producto, un barbijo de regalo. Estas propuestas intentan seducir potenciales compradores y, al mismo tiempo, dar un servicio.

La marca de remeras estampadas Suk fue una de las primeras en hacer esta campaña. Además de haber creado remeras con frases que hacen alusión a la pandemia con chistes o recomendaciones, ahora ofrecen un protector facial con la compra. Su dueño, Agustín, cuenta que en la cuarentena las ventas se desplomaron a cero. “Me puse en contacto con un proveedor de barbijos para intentar venderlos. Pero después decidí regalarlos como una forma de promoción y de colaborar desde mi lugar. No es momento para ganar dos pesos con un barbijo”, afirma. La estrategia consiguió algún resultado, pero todavía no está seguro si su marca va a sobrevivir.

Otro de los que apeló al protector facial de regalo es el periodista Hernán Casciari, que anunció a través de sus redes sociales que quienes compren el libro “Doce cuentos de verano” recibirán un barbijo con el logo de la editorial, Orsai, bordado a mano. “Se pueden utilizar para salir a la calle o como señalador”, escribió.

Con humor o grandes descuentos, a través de sitios organizados específicamente para este momento o en las cuentas individuales de cada negocio, los comerciantes argentinos se las ingenian para contener a sus clientes y sobrevivir a la cuarentena.

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Giselle Leclercq

Giselle Leclercq

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