Domingo 22 de mayo, 2022

SOCIEDAD | 28-03-2022 06:01

El Cositorto de Catamarca

Su compañía, Adhemar Capital, está en la mira del Banco Central, de la Procelac y de la Justicia Federal. Sospecha de estafa piramidal y lavado. Vínculos con el poder.

Los denunciantes de Adhemar Capital S.R.L. cuentan la misma historia: hace unos dos años (nadie sabe la fecha exacta), Edgard Adhemar Bacchiani comenzó a pasearse por Catamarca en autos de lujo. A una Ferrari roja la presentaba como su “novia” en redes y le prestaba un Mercedes-Benz verde a sus amigos para que salieran a pasear. De repente, el excéntrico empresario se hizo famoso en la provincia y proliferaron sus fotografías con hombres vinculados al poder local y eventos con personalidades del mundo del espectáculo y del deporte.

La historia que contaba Bacchiani de sí mismo, la del “self made man”, giraba alrededor de su compañía dedicada al trading y a las criptomonedas. La promesa que ofrecía era tentadora: cualquier persona -tenga dinero declarado o no, un ahorro pequeño o una gran fortuna-, podía convertirse en inversor y multiplicar sus ingresos de manera exponencial. Si la inversión era en pesos, se ofrecía una rentabilidad fija del 20% y, si era en dólares, del 15%.

El negocio funcionó, al menos en apariencia, hasta diciembre del 2021 y buena parte de la sociedad catamarqueña puso sus ahorros en Adhemar Capital. La empresa se expandió a Córdoba, Tucumán y La Rioja.

Por aquellos meses todavía no había explotado el escándalo de Generación Zoe ni la idea de estafas piramidales relacionadas con los activos virtuales. Y, salvo para los expertos en inversiones, poco se decía acerca de la imposibilidad de que este tipo de emprendimientos pudieran garantizar una rentabilidad fija.  

Sin embargo, un día todo comenzó a complicarse. En enero, los gobernadores Raúl Jalil y Ricardo Quintela le enviaron una nota al Banco Central requiriendo que se investigara a la financiera. Para el catamarqueño, había indicios claros de que se trataba de una estafa piramidal. En la prensa local se empezó a hablar de los vínculos de Bacchiani con  Juntos por el Cambio, por un lado, y con la familia del gobernador, por el otro.

En paralelo a la guerra política que desató la financiera, se iniciaron diferentes demandas judiciales que el 22 de marzo fueron unificadas en la Justicia Federal de Catamarca, a cargo del juez Miguel Ángel Contreras. El primer abogado en presentar una querella, Alfredo Aydar, presume que Adhemar Capital puede haber cometido una serie de delitos entre los que se incluyen la estafa, la captación ilegal de ahorros, la intermediación financiera no autorizada, la asociación ilícita y el lavado de activos.

“Cositorto es Heidi al lado de Bacchiani”, dijo Aydar a NOTICIAS. En la actualidad, el abogado representa a tres damnificados que no cobraron y que habían entregado 670 mil dólares y más de 8 millones de pesos. Sin embargo, desde que el caso se mediatizó, dice que le llovieron consultas: “El total asciende a 173 entre personas de Catamarca, Córdoba y Tucumán. Bacchiani aseguró que su compañía tuvo problemas, pero prometió pagar las deudas a fines de marzo. Si eso no pasa, todas estas personas se suman a la querella”, agregó.

Según los cálculos de Aydar “el 90% de la población catamarqueña hoy se encuentra afectada”. En la zona hay especulaciones de todo tipo, al punto de que más de uno rumorea que funcionarios públicos habrían puesto dinero propio y de las arcas del Estado en la financiera.

Con la misma extravagancia que Cositorto, Bacchiani -que contrató un equipo de abogados liderado por Miguel Ángel Pierri- dice ser un perseguido: “La única intención es pulverizar este gran proyecto innovador que ha cambiado la vida de las personas, que ha permitido la libertad de pensamiento, la igualdad de oportunidades e impulsado la microeconomía en un tiempo récord como ningún otro proyecto”. Alineado a los discursos de época, asegura que lo investigan porque “el Estado ve a este modelo de negocios como un enemigo”.

Adhemar Capital en la mira de la Justicia 

Además de la primera demanda, Aydar hizo una presentación en la Unidad de Información Financiera para que el organismo se sume como querellante. En el escrito detalló los hechos denunciados y, además de ir contra Adhemar Bacchiani, pidió que se investigue a parte de su equipo como a Celeste Garces Rusa Zaraive, Sofía Esther Aylan, Lucas Bernardo Oro y Lihue Benegas.

Además, solicitó que la Justicia tome “medidas urgentes” frente a las declaraciones que hizo Bacchiani en una entrevista: “Los que se tienen que preocupar son los denunciantes”.

Pero Aydar no es el único que accionó en la Justicia. El abogado cordobés Carlos Nayi presentó, primero en la Justicia provincial y luego se sumó a la querella federal, seis denuncias contra la sede cordobesa de la financiera. La investigación llevó a que la fiscal de Casos Complejos de Córdoba, Valeria Rissi, autorizara un allanamiento en las oficinas de la compañía.

En paralelo, en Catamarca y La Rioja cada vez son más los abogados que reciben consultas de inversores que no cobraron. Uno de ellos, que prefirió el off ya que sus clientes están en plena negociación, contó: “Tengo un cliente que vendió su casa en un barrio muy precario a 4 mil dólares. La señora es empleada doméstica y el marido albañil y pusieron toda su plata en Adhemar”.

En la región, las clases medias o medias bajas que pusieron sus ahorros en Adhemar temen nunca recuperar su dinero. Sin embargo, el presidente de Arco Acción Ciudadana, Emanuel Akiki, insiste en el mismo argumento que buena parte de los expertos consultados por NOTICIAS, quienes observan atónitos el crecimiento de este tipo de emprendimientos: la posibilidad de poner dinero no declarado.

“Tenés dos clases de clientes: el que puso su dinero en blanco y el que puso sus ahorros en negro. La mayoría de los damnificados solo entregaron como comprobante un documento pagaré que firmó algún empleado o cajero de Adhemar. Cuando nos pusimos a investigar el historial de esas personas, vimos que muchos son totalmente insolventes”, dijo Akiki.

“Se sabe de clientes que invirtieron sumas millonarias. Pero es difícil que denuncien si lo que pusieron no estaba declarado, ¿cómo lo justifican?”, dijo Aydar. De ahí que haya cada vez más presión para que se regulen este tipo de operaciones. “Se debe investigar el dinero que sale del país y el que vuelve”, subrayó un funcionario que sospecha que, detrás de este tipo de compañías, podría haber algo más grande.

El Banco Central le envió a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) una solicitud para que se inicie una investigación preliminar sobre Adhemar Bacchiani y su compañía. Desde el organismo sostuvieron a NOTICIAS que no se iban a dar entrevistas y poco se sabe -al menos en público- sobre el avance en el tema.

Adhemar Capital, vínculos con la política y el poder

En Catamarca, oficialistas y opositores se tiran la pelota sobre la financiera. El Gobierno repite que una de las pruebas del vínculo entre Juntos por el Cambio y Bacchiani es el proyecto que presentaron en 2021 los legisladores Diego Figueroa y Natalia Saseta para declarar de interés parlamentario una charla que dio el empresario en octubre.
Consultada por NOTICIAS, Saseta respondió: “No tengo nada que decir” y derivó a su compañero de banca. Figueroa accedió a recibir preguntas por mail, pero nunca las respondió. El oficialismo y la prensa local cercana a Jalil repiten una y otra vez que Bachiani fue un nombre clave en el financiamiento de la última campaña de Juntos por el Cambio.

Sin embargo, la oposición también tiene con qué darle a Jalil. A través de un comunicado, la mesa local de Juntos por el Cambio se despegó del financista y sostuvo que la compañía ofrecía servicios “homologados por el propio gobierno”. Además, remarcaron que Adhemar Capital "funciona en un inmueble que es propiedad de la familia del gobernador” y que “uno de los principales promotores de esa empresa de servicios financieros es el hermano del gobernador, dando implícitamente garantía de la sostenibilidad y capacidad de respuesta”.

Andrés Jalil, el hermano del dirigente oficialista eligió a Bacchiani como padrino para su hijo. Ante la consulta de NOTICIAS, el gobernador habló de "diferencias políticas sabidas" con miembros de su familia y dijo: “A los amigos se los elige, a los parientes no”

Ahora la Justicia deberá resolver si Adhemar Capital es una muestra más de la estafa piramidal de estos tiempos o si se trata, por el contrario, de un increíble negocio lícito. Hasta ahora, todo parece indicar que no se salva nadie. 

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Giselle Leclercq

Giselle Leclercq

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