Viernes 27 de mayo, 2022

SOCIEDAD | 05-03-2022 12:14

Fútbol femenino: el feminismo en la cancha

Las claves de un fenómeno que crece. Quiénes son las "voceras" de la pelota.

El fútbol femenino no detiene su paso. Con pisadas lentas pero firmes, año a año crece su popularidad y presencia. En 2021 se logró que el torneo de la AFA fuera emitido por la Televisión Pública y que la Argentina se convirtiera en el primer país de Sudamérica en transmitir todos los partidos en vivo y en directo.

En marzo de 2019 se oficializó la profesionalización del fútbol femenino en nuestro país, estableciendo un mínimo de ocho futbolistas contratadas y un salario equivalente a un contrato de Primera C masculino. Actualmente los 21 clubes participantes del torneo de primera división deben tener al menos doce jugadoras en carácter de profesionales con contrato registrado en la AFA.

“Siento un avance. Hoy en día podemos jugar profesionalmente cuando hace un tiempo no, solo amateur. Se le está dando mucha más importancia, visión y oportunidades”, expresa Delfina Lombardi, la delantera nacida en Bahía Blanca. Vistiendo la celeste y blanca, representará al país en el Torneo Conmebol Sub 17 Femenina en Uruguay en este 2022 con el objetivo de clasificar a la Copa Mundial Femenina Sub17 de la FIFA.

“Me ha tocado vivir desde el momento en el que prácticamente empezábamos los torneos de AFA, en el año 98 hasta el 2012 que me retiré, aunque sigo ligada. Vi cómo se pasó de no tener nada a ver los partidos por televisión. Ver sponsors que aparecen. Si bien todavía nos falta mejorar el producto, mientras sigan apareciendo sponsors el crecimiento puede ser continuo y no del momento”, comenta Rosana Gómez, ex Selección argentina, jugadora mundialista y actual DT.  

"La Zurda", como le dicen a Gómez, volvió a ponerse la camiseta de DT después de trabajar en el área de Desarrollo y Evolución de Conmebol. Comenzó a jugar en Rosario Central para luego pasar a Boca, donde conquistó doce títulos. “Hay que fortalecer a todos los agentes que componen el fútbol femenino: entrenadores, dirigentes y clubes. Necesitamos que todos los que componen el ecosistema del fútbol les hagan un lugar al femenino”, remarca.

El torneo de primera división de fútbol femenino comenzó a ser televisado en 2021 por la TV Pública y DeporTV. Durante la presentación en el predio de la AFA en Ezeiza, la ministra de Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, expresó: “Parecía increíble llegar a un día como este, pero aquí estamos. Este torneo tendrá una televisación que les permitirá a miles de chicas ver que es posible cumplir su sueño”.

“Que transmitan los encuentros por la TV Pública es un gran avance. El fútbol femenino tiene muchísima proyección y hay que seguir dándole oportunidades como se está haciendo”, remarca Lombardi. “Tener la oportunidad de ver los partidos por televisión ayuda a crecer, que más niñas y más padres se acerquen al fútbol y empecemos a ver este deporte de otra manera, con mayor desarrollo”, agrega la ex jugadora y actual DT.

La petrolera YPF es el sponsor oficial del campeonato profesional, en otras ocasiones el torneo fue auspiciado por Rexona, Flybondi o Sara, la aplicación de movilidad para mujeres. “Hay más interés de las marcas y sponsors por el público que está teniendo el fútbol femenino. Cada vez juegan más chicas y el nivel aumenta, eso trae más personas que se interesan en el deporte y a su vez las marcas”, expresó Lombardi, que comenzó en Bella Vista y actualmente juega en River Plate.

Camino a la igualdad

En 2020, el torneo local quedó vacante tras la determinación de AFA de dar por terminada la competencia sin campeonas ni descendidas. A finales de ese año comenzó el Campeonato Transición, que se completó en 2021 y en el que sucedió un hecho histórico: Mara Gómez se convirtió en la primera jugadora trans en debutar en la primera división. “Nunca pensé que iba a llegar al fútbol profesional, era algo que lo veía difícil y que no iba a suceder”, cuenta la jugadora de 24 años nacida en La Plata.

“El fútbol marcó un antes y un después en mi vida. Apareció en uno de los momentos más difíciles, cuando pasé por episodios de discriminación y exclusión. Fueron momentos difíciles y ahí empecé a jugar, fue un medio de contención, una anestesia al dolor”, relata la delantera que inició su recorrido futbolístico en una liga barrial, a los 15 años.

Gómez logró romper las barreras de la discriminación y exclusión para ser quien soñaba ser. A sus 18 años, en La Plata ya había liga femenina y se animó a ir a probar a Toronto City, un club de la liga amateur. Actualmente juega en Estudiantes de La Plata y pasó por Villa San Carlos como primera experiencia en la AFA. “En cada etapa que viví tuve que pagar costos por ser una chica trans, por eso digo que siempre fue difícil hacer algo tan básico como es el deporte”, asegura.

Lucha mundial

El año 2022 comenzó con un hecho trascendental: la selección femenina de fútbol de Estados Unidos logró un acuerdo con la Federación Estadounidense de Fútbol (USSF) para terminar la batalla legal de seis años sobre pago igualitario. Mediante el acuerdo, la USSF se comprometió a pagar 24 millones de dólares en bonos para equiparar al sueldo de los hombres. Fue un triunfo que marcó un camino para otras jugadoras.

En la Argentina la historia es diferente. “Las chicas no pueden vivir directamente del fútbol, tienen que buscar un trabajo. Las que pueden irse se están yendo a otras ligas y se pierde la liga local”, comenta Julia Paz Dupuy, jugadora de la Selección argentina de Futsal que actualmente compite en la primera división española.

Con tan solo 22 años, la jugadora de la Selección está instalada en España jugando para el Poio Pescamar FS porque “no se puede vivir del fútbol femenino en nuestro país”, explica. “En Argentina son necesarias políticas que fomenten que las jugadoras puedan crecer a nivel deportivo como futbolistas de élite”, agrega.

“Se le entrega mucho tiempo al fútbol, se entrena todos los días. Por las necesidades económicas, las jugadoras no pueden dar el cien por ciento al momento de competir porque algunas tienen que trabajar y estudiar”, expresa Mara Gómez, que durante sus años en la universidad debió combinar estudio y fútbol. “No podía elegir si trabajar, estudiar o hacer deporte. yo quería hacer las tres cosas porque cada una es algo en mi vida. Realmente, si las condiciones fueran otras no estaríamos tan presionadas por cuestiones personales”, agrega.

“En este momento se requieren planes estratégicos deportivos, cubrir necesidades y derechos básicos para las jugadoras. Se nota el avance de los últimos años en el fútbol femenino, pero aún hay jugadoras en equipos que no tienen contratos o condiciones dignas para entrenar”, concluye Dupuy.

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Sol Muñoz

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