Martes 4 de octubre, 2022

SOCIEDAD | 06-09-2022 14:00

Adiós a Magdalena Ruiz Guiñazú: el día que conoció a Evita

La periodista multiplemiada falleció hoy. Cronista de incontables sucesos, rememoraba hace poco su adolescente encuentro con la esposa de Juan Domingo Perón.

"El periodismo argentino está de luto. Murió Magdalena Ruiz Guiñazú", comunicaba Radio Mitre hoy pasado el mediodía confirmando el fallecimiento de una de sus figuras durante más de medio siglo. Su salto a la primera línea del periodismo se dio a principios de la década de 1970 junto a Antonio Carrizo: fue conductora del noticiero “La primera de la noche” en Canal 7, hasta que José María Villone, secretario de Prensa de Isabel Perón la despidió aplicando la "Ley de Prescindibilidad". ​

La ganadora de trece premios Martín Fierro, la Legión de Horon la francesa, la Orden de Mérito de Francia, de Italia y de Polonia, y el Gran Premio a la Trayectoria de Vida de la International Women's Media Foundation, tuvo siempre una relación tensa con el peronismo, que le reclamó por ejemplo haber entrevistado a Jorge Rafael Videla

​Te puede interesar: "Arrancó el Pre Viaje 3: Lo que tenés que saber para aprovecharlo antes de que termine"

Pero la propia Ruiz Guiñazú contaba el año pasado, su temprana fascinación con la figura de Evita, siendo una adolescente. "Faltaban pocos días para finalizar las clases y, a la espera de los boletines, en mi amado colegio de Callao y Juncal todo eran expectativas. La hora de salida resultaba también animada. Fue así que aquella tarde, cuando alguien gritó “¡Evita está en la esquina!”, el desbande fue general. Abandonando nuestras pertenencias en el Colegio, corrimos hasta la esquina de Arenales en la que observamos varios autos oficiales que no solían frecuentar aquella cuadra", contó el año pasado la anécdota de ese encuentro con la esposa de Juan Domingo Perón

"Tantos años después quizás resulte desmedido lo que estoy relatando. Hasta se habían detenido los tranvías 31 y 10. Pero la figura de Evita había irrumpido en la historia de nuestro país con tanta fuerza que en la Plaza o frente a la Avenida 9 de Julio, y más tarde en Perú y Avenida de Mayo donde estaban las oficinas de la Fundación que llevaba su nombre, su presencia concitaba una multitud de hombres y mujeres que deseaban verla sin la lejanía de una foto impresa", advirtió en ese relato. 

Te puede interesar: "El día que Magdalena Ruiz Guiñazú calificó al Clan Puccio de 'familia satánica'"

"Aquella tarde fuimos muchas las que salimos del colegio para verla, aún cuando nuestras familias no fueran políticamente afines a Perón y Evita. Sabíamos que nuestro relato acapararía la atención y las preguntas de todas las sobremesas. Evita regresaba de un viaje durante el cual había visitado el Vaticano y una España franquista ubicada en aquella Europa aún doliente por la Segunda Guerra Mundial. Aquella tarde, entonces, Eva Duarte ya no era la joven actriz que buscaba una carrera teatral o cinematográfica sino una mujer internacional de fuerte impronta política a quien Christian Dior había enseñado a vestirse con elegancia", siguió Magdalena Ruiz Guiñazú.

"Recuerdo particularmente aquel rodete de trenzas rubias que llevó hasta el final y que, en esa tarde de primavera, armonizaba con un conjunto de shantung celeste acompañado por guantes de hilo blanco y un sombrerito. Mientras una compañera audaz le pedía un autógrafo, Evita nos observaba y preguntaba si vivíamos en las inmediaciones y a qué colegio concurríamos. Incluso advirtió a la custodia que nos permitiera permanecer frente a la Escuela de Enfermeras pero no pareció particularmente interesada en nuestras preguntas precipitadas", agregó en nota para Clarín. 

Te puede interesar: Magdalena Ruiz Guiñazú, la CONADEP y el Juicio a las Juntas

"Evita no nos dedicó una abierta sonrisa pero tampoco una actitud de animosidad. La recuerdo, en cambio, muy seria, insistiendo en aquello del deber patriótico. Finalmente, rodeada por la custodia, ascendió a uno de los Packard negros con neumáticos orlados de blanco y nosotros volvimos al colegio. '¿Y? ¿Cómo es Evita?', nos preguntaron quienes habían ido a buscarnos como todas las tardes. Y la respuesta, casi unánime, fue 'Evita es lindísima'”, concluyó la periodista sobre aquel impacto por la figura de la primera dama que se convertiría en un símbolo pocos años después. 

También te puede interesar

por R.N.

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios