Wednesday 12 de August, 2026

SOCIEDAD | Hoy 14:29

Un padre del Coro Nacional de Niños increpó a diputados libertarios por el intento de cierre: "Yo los voté"

En redes sociales se viralizó el cruce en la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, tras la decisión del Gobierno de reemplazar la histórica institución infantil.

Un tenso momento se vivió este martes en la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, cuando el padre de uno de los integrantes del Coro Nacional de Niños increpó a un grupo de legisladores, principalmente del oficialismo, durante una reunión en la que se analizaba la situación del organismo artístico infantil. El hombre, visiblemente molesto porque algunos diputados conversaban mientras los chicos realizaban una presentación, terminó dirigiéndose directamente a los legisladores y lanzó una frase que resumió el desencanto que atravesó la escena: “Yo los voté y me arrepiento del día que los voté”.

El episodio ocurrió en medio de la controversia generada por la decisión del gobierno de Javier Milei de disolver el Coro Nacional de Niños, una institución creada en 1967 que durante casi seis décadas funcionó como uno de los principales espacios estatales de formación y promoción del canto coral infantil. La disolución fue formalizada mediante el Decreto 687/2026, firmado por Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y publicado el 30 de julio en el Boletín Oficial. La norma eliminó al coro como entidad institucional y anunció en su reemplazo un Programa de Formación Artística. 

La reunión de la Comisión de Cultura se convirtió así en uno de los escenarios de mayor tensión desde que comenzó el conflicto. Los integrantes del coro concurrieron al Congreso para exponer su situación y, durante la sesión, realizaron una presentación musical frente a los diputados. Mientras los menores cantaban, uno de los padres advirtió que algunos legisladores continuaban conversando y reaccionó con indignación. Cuando terminó la actuación, tomó la palabra desde el lugar en el que se encontraba y cuestionó duramente a los legisladores por la falta de atención. 

“15 años tiene mi hijo, se merece, por lo menos, el respeto de que lo escuchen, y no que hablen entre ustedes cuando está cantando”, reclamó el hombre. El planteo rápidamente elevó la tensión dentro de la sala y llevó a que todas las miradas se dirigieran hacia él. El reclamo no terminó allí. En medio del enojo, el hombre continuó: “Esto no va a quedar así, no les pueden faltar el respeto así. Criaturas son. No tienen vergüenza, caraduras. Ustedes son padres también”. Sus palabras provocaron una reacción inmediata entre los legisladores presentes y obligaron a la presidenta de la comisión, Lorena Pokoik, a intervenir para intentar ordenar la situación. 

Desde el Gobierno se sostiene que la decisión forma parte de una política general de reorganización del Estado y de revisión de organismos y programas culturales. La Secretaría de Cultura, conducida por Leonardo Cifelli, argumentó que el nuevo esquema permitiría optimizar recursos y ampliar el alcance de las políticas de formación artística. El cambio, según la explicación oficial, no implicaría abandonar la formación de niños y jóvenes en canto coral, sino reemplazar una estructura institucional específica por un programa de mayor alcance. 

La comunidad vinculada al coro, en cambio, sostiene que la modificación implica la desaparición de una institución histórica y advierte que un programa de formación no necesariamente equivale a un elenco estable con funcionamiento permanente. Padres, docentes y músicos cuestionaron desde meses antes la suspensión de ensayos, conciertos y audiciones, y reclamaron que el organismo pudiera continuar con sus actividades. Una petición impulsada por familiares y miembros de la comunidad cultural sostiene que la institución atravesaba una situación de desfinanciamiento y suspensión de actividades y destaca sus casi seis décadas de trayectoria. 

El conflicto excede la discusión presupuestaria y se transformó en una disputa sobre el modelo de política cultural que pretende aplicar el gobierno mileísta. Para el oficialismo, la eliminación de una estructura estatal específica y su sustitución por un programa de formación responde a criterios de eficiencia y reorganización. Para los padres, docentes, músicos y sectores de la oposición que defienden la continuidad del coro, la decisión significa perder una institución con casi 60 años de historia y una función artística y pedagógica difícil de reemplazar mediante un programa todavía en proceso de implementación. 

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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