Viernes 9 de diciembre, 2022

MUNDO | 30-10-2022 00:05

Vladimir Putin endurece su lucha contra la homosexualidad

La recientemente aprobada ley contra la “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales” es un nuevo paso ruso contra el colectivo LGBT.

Rusia acaba de aprobar por unanimidad un proyecto de ley que prohíbe la “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales”, conocida como ley anti-LGBT. Incluso, el presidente de la cámara, Viacheslav Volodin, aseguro que es posible que haya enmiendas que “endurezcan las normas propuestas”, y afirmó que la ley era necesaria para “procesar por la vía penal a las personas que hacen propaganda de relaciones no tradicionales”. El fin, según el funcionario proteger a sus hijos y a aquellos que quieren vivir una "vida normal”. De esta manera, Vladimir Putin potencia su lucha contra la libertad sexual de los ciudadanos de su país.

Con esta nueva ley aprobada, los libros, películas, sitios de internet, publicidades y series que muestren diversidad de relaciones quedarán prohibidas en Rusia. Y las multas impulsada por este "delito" pueden ascender hasta los 80.000 dólares. Con esta aprobación, ya son 42 estados miembros de Naciones Unidas tienen vigentes leyes que restringen la libertad de expresión en lo que se refiere a contenidos LGTB. 

La posición de Rusia frente a la diversidad sexual no es nueva, sino que forma parte de la campaña promovida por el mandatario ruso para combatir todo aquello que "represente a occidente”. Y lo llamativo es que luego del derrumbe de la cortina de hierro, en 1993, la homosexualidad dejó de ser considerada delito en Rusia, pero, desde que Putin tomó las riendas de la nación, el odio hacia la comunidad LGBT se ha promovido como cultura política y una estrategia de Estado. Al punto de que en 2006, la primera Marcha del Orgullo Gay en Moscú terminó brutalmente reprimida; y en 2012, un tribunal de la capital rusa llegó a prohibir este tipo de manifestaciones.

Esta nueva ley llegó para ajustar un poco más la promovida por el gobierno ruso hace casi diez años, que se aprobó casi por unanimidad y que prohibía “la propaganda gay a los menores de edad”, ya que, según el texto, la homosexualidad formaría parte de una "cultura extranjera” que “iguala al bien y el mal”. La persecución se disparó, así como los crímenes de odio, y se llegó al punto de que en 2019 un estudiante de la Universidad Estatal de Economía de los Urales fuera amenazado con la expulsión luego de que una investigación despertara sospechas de que él era gay. La prueba: la funda de su teléfono era de color rosa. 

Fotogaleria El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, se reúne con los directores de las principales escuelas de ingeniería y sus socios industriales, participantes en el proyecto de Escuelas de Ingeniería Líderes
“Mientras yo sea presidente habrá papá y mamá” dijo Vladimir Putin en 2021.

En 2020, la reforma de la Constitución rusa se concentró en especificar que el matrimonio debe producirse entre un varón y una mujer, además de prohibir la adopción por parte de personas trans. “Mientras yo sea Presidente habrá papá y mamá”, sentenció Putin en 2021.

Hace pocos días se aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo México. En septiembre Cuba se sumó a la lista de países que permiten este derecho. En marzo se había sumado Chile, que junto con Argentina, Uruguay, Brasil, Colombia, Ecuador y Costa Rica reconocen el derecho de las personas del mismo sexo a unirse en matrimonio. En el resto del mundo, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Reino Unido, Malta y Luxemburgo, entre otros, también reconocen este derecho. Sin embargo, Rusia no. Y no es el único.

De acuerdo a datos de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA, sus siglas en inglés), en países como Nigeria, Mauritania, Irán o Arabia Saudita, la homosexualidad sigue siendo condenada con pena de muerte por lapidación. En Sudán o Tanzania la condena es de 10 años a cadena perpetua, cuando no los azotes o la muerte. En total, los paÍses donde la homosexualidad tiene algún tipo de criminalización son más de 60. Muy pronto, el Mundial de Fútbol se disputará en Catar, un país en donde las personas LGBT pueden ser condenadas hasta a 7 años de prisión. A esto se suma el peso que han adquirido figuras como Jair Bolsonaro en Brasil, Santiago Abascal en España o Georgia Meloni en Italia, entre otros: todos ellos líderes políticos con claros mensajes en contra del "lobby LGBT" y a favor de "la familia". 

Es verdad que no todo el mundo avanza, pero ciertamente los países se dividen entre quienes favorecen la integración y quienes fomentan la segregación. Y Rusia es uno más de los países que dan otro paso en la segunda dirección. 



 

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Tomás Rodríguez

Tomás Rodríguez

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