Domingo 27 de noviembre, 2022

MúSICA | 07-11-2022 18:27

De violines y heterodoxias

De regreso postpandemia, el violinista Ara Malikian actuó en el Luna Park, en el Quality Espacio de Córdoba y se cruzó a Montevideo.

★★★★ Con pocos días de diferencia, pasaron por nuestro país dos violinistas bien distintos y a la vez heterodoxos. Por un lado, el neerlandés André Rieu, con su particular orquesta sinfónica, sus valses de Strauss, sus reversiones de músicas clásicas y populares montadas en un gran show visual y sus espectáculos en el Movistar Arena. Por otro, el inefable español Ara Malikian, que nació en Beirut con ascendencia armenia, que vivió en Alemania escapando de la guerra y del desaliento y terminó aquerenciándose en la península ibérica, de donde es oriunda su esposa y donde fue padre de su hijo Kairo.

Malikian, un músico tan formado en las herencias de la música académica europea cuanto en las populares de varios lados, es exótico en muchos sentidos. Desde su aspecto de pelos ensortijados y barba que cubren buena parte de su cara, los vestuarios inubicables en alguna goegrafía, el criterio con que arma muy libremente sus repertorios hasta su modo de ir conduciendo sus espectáculos. Tremendo virtuoso

ARA MALIKIAN. de un violín que toca amplificado y con un sonido siempre estridente, lo que ofrece no es solamente un concierto. Porque no puede pensarse lo que hace sin hablar de su hiperactividad escénica o, precisamente, de lo que habla. Es un showman, un monologuista, un standupero que entre tema y tema se despacha con divertidísimas alocuciones que relata a la misma velocidad con la que toca. Se expresa en un castellano hablado con acento exótico y se confunden historias que parecen reales con otras que suenan inventadas, en textos estudiados de memoria o improvisados. Y así, por anécdotas que cuenta con enorme gracia –y arranca constantemente la risa en su platea- pasan su madre, sus abuelos, sus hermanas, su hijo, sus recuerdos profesionales, etc.

Pero sin embargo, todo es a la vez muy serio. Su lista incluye composiciones propias y algunas “prestadas”. Músicas dedicadas a distintos miembros de su familia o a la capital argentina –“Rapsodia de Buenos Aires” dijo llamarse un estreno- se confunden con una versión muy libre del “Preludio para piano Op. 4” de Chopin u otra de “Life on Mars” de David Bowie. Aunque los títulos no son lo principal sino su manera de tocar

Ylos, en un vértigo sonoro de semicorcheas donde hay folklores balcánicos o del Líbano, aires jazzísticos o tangueros, melodías aboleradas, escalas celtas y una estética romántica que atraviesa todo.

Como un respaldo imprescindible, lo acompañan en esta aventura, cuatro músicos cubanos: el pianista Iván Melón, el bajista y contrabajista Iván Ruiz Machado, el baterista Georvis Pico Milan y el guitarrista Dayan Abad.

Galería de imágenes

En esta Nota

Ricardo Salton

Ricardo Salton

Periodista crítico de música.

Comentarios