Lunes 26 de octubre, 2020

OPINIóN | 17-09-2020 10:47

Argentina en crisis: cuando la política baja a la calle

Con el país paralizado, son cada vez más los sectores que perciben que obtener lo que piden mediante la presión en la calle.

Cuando un sistema político entra en crisis, la resolución de los problemas baja a la calle. Los sectores pierden fe en que el funcionamiento institucional se los pueda resolver y en consecuencia asumen la acción directa para sus reclamos. Esto está pasando lamentablemente en la Argentina hoy.

Policías que protestan de diversos modos: usurpaciones que se extienden y permanecen, vecinos que se movilizan y cortan calles reclamando, intendentes que cortan accesos asumiendo atribuciones que no les corresponden, justicia por mano propia que se extiende en los sectores populares, etc.

El conflicto abierto con la policía bonaerense es el que adquiere mayor dimensión institucional. Las huelgas policiales no son nuevas en Argentina; hay diversos antecedentes de ellas en los últimos 60 años en nuestro país. Pero en este caso ha llegado a un nivel sin precedentes. Policías rodeando la residencia presidencial armados, circulando sus patrulleros en bandada tocando las sirenas es una escena que no se había visto. El problema es el costo institucional. La génesis del Estado está en el monopolio del uso de la fuerza por el mismo. Perderlo afecta su esencia.

Posiblemente del petitorio de 10 puntos presentado por los policías al Gobierno (nacional y provincial), el que va a ser más difícil de cumplir es el que pide que no haya sanciones ni represalias contra quienes lideran la protesta. Con 90.000 agentes bonaerenses y varias causas iniciadas en la provincia, esto puede originar un reinicio permanente del conflicto.

Todo esto con un hecho inédito que afecta a la sociedad en todos sus niveles: la pandemia, que ha incentivado el malestar, el temor y el hartazgo de la sociedad en su conjunto. Sobre este escenario son cada vez más los sectores que perciben que obtener lo que piden mediante la presión en la calle, resulta eficaz frente a la inercia que muestra el poder ante sus urgencias.

A ello se suma la crítica situación económica. Por una u otra vía la mayoría de los reclamos tienen un costo económico, en un momento que el país se encuentra en una aguda crisis agravada por el coronavirus.

Salir de esta situación requerirá un cambio de actitud de la dirigencia en su conjunto.

 

*Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayo

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Rosendo Fraga

Rosendo Fraga

Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría.

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