Thursday 23 de May, 2024

PERSONAJES | 03-08-2023 06:09

Marco Berger: “Soy autor porque no tengo miedo”

Director, guionista y productor de cine argentino. Presidente de la Asociación de Directores de Cine PCI. Cine gay y el INCAA.

Su cortometraje “El reloj” llegó al Festival de Cannes, su largometraje “El cazador” estuvo en el Festival de Rotterdam, “Mariposa” ganó el premio  a Mejor Film Latinoamericano en San Sebastián, “Ausente” se llevó el codiciado Teddy Award en el Festival de Berlín y “Los Agitadores”, que acaba de estrenarse en el Cultural San Martín, fue seleccionada en la competencia de Karlovy Vary.

¿Se puede vivir de recorrer festivales? Le pregunto a Marco Berger, director, guionista y productor de todas esas películas.

"Los festivales sirven para hacer turismo. Y si tenés suerte un día podés conocer a alguien con quien quieras trabajar. Capaz en la proyección se te sienta Almodóvar al lado y te produce algo. ¿Te imaginás?”, contesta, no sin cierta ironía.

Marco Berger, cineasta prolìfico, caminante de los límites, hábil declarante, autor de un cine gay sin vergüenza al romanticismo y sin miedo al thriller charla con NOTICIAS.

Noticias: En “Los agitadores” hay una exploración de la violencia y de las señales sobre su gestación, el famoso huevo de la serpiente. ¿Cómo trabajó eso?

Marco Berger: El mundo es violento y me parece que a veces uno refleja lo que circula y da su punto de vista al respecto. Cuando pasó lo de Fernado Báez Sosa me llamó mucho la atención, no era la primera vez que había ocurrido un ataque en manada, pero esto fue muy fuerte porque a Fernando lo mataron. Cuando el caso se mediatizó rápidamente apareció en televisión un video que estaba en los celulares de los agresores donde con una cachiporra que le robaron a la policía en la playa, se pegan entre ellos y se ríen. Pude percibir otro lado de ellos, me refiero a que siempre se construye al monstruo como algo alejado, que no nos pertenece, y esos pibes aunque lo neguemos, podrían ser amigos o primos nuestros. Me pareció que estaba bueno hacer una película que retrate ese universo y el comportamiento que puede parecer hasta gracioso, de gente joven de clase alta, sin límites, donde en el fondo subyace un peligro inminente que termina explotando.

Noticias: Algunas de sus películas como ésta y “El cazador”, por ejemplo, son un caramelo envenenado. Empiezan de una manera casi amable y se van transformando en algo mucho más oscuro, ¿es una tàctica de su cine?

Berger: Me gusta jugar con el espectador, confundirlo, marearlo y replantearle sus propias ideas. Esta película parece una comedia, te reís, pero en algún momento va mutando y llega un punto en que ya no querés ser parte de ese universo que ves. Me gusta meterme en la mente del espectador, porque las sensaciones que genera la ficción terminan pareciéndose a las reales. Si fuera tu primo el que le rompió la cabeza a una persona y no un absoluto desconocido, ¿qué harías? “Los agitadores” te va llevando de forma lenta a una excursión por su mundo, hasta que en el relato empiezan a aparecer aristas de violencia. Se va agrietando la diversión y se produce punto de quiebre, a partir de ahí todo cambia.

Noticias: En el último Festival de Cannes, “Zone of interest” ganó el Gran Premio del Jurado. La película trata sobre una familia de jerarcas nazis vive con total naturalidad en una casa pegada al campo de exterminio de Auschwitz. La banalidad del mal es algo que también vivimos en la última dictadura. ¿Es tranquilizador pensar que el monstruo siempre es el otro?

Berger: Creo que cuando separas al monstruo de vos es cuando más libre de pecado te sentís. Fijate en todo esto que pasó con Jey Mammón, la cuestión de que mucha gente de su círculo quiso apartarse absolutamente, nadie quiere estar cerca de eso. Para cualquier persona lo más fácil es extirpar algo así de su universo para evitar quedar pegado. Y la verdad que no quedás pegado por dar tu opinión, como lo estoy haciendo ahora, porque podés reconocer que alguien que tenés al lado tiene sus lados oscuros, pero también es una persona que va al supermercado. Por miedo a no estar de ninguna manera involucrados con algo lo erradicamos, hablo a pequeña  y a gran escala, porque mucha gente no quiere asumir que en la última dictadura cívico militar la sociedad en su conjunto fue parte. El otro día leía un libro de Eduardo Sacheri, “El funcionamiento general de la memoria”, donde contaba cómo con la llegada de la democracia los preceptores de los colegios ya no sabían cómo comportarse. Porque cuando se acabó el autoritarismo de un Estado que autorizaba el castigo desconocían cómo manejarse. A ciertas personas les asusta cuestionarse y poner en juego su propia ética, es más fácil crear un monstruo.

Noticias: Usted ha hecho comedias románticas como “Plan B” y también películas como “El cazador” que empieza con una exploración de la sexualidad adolescente y va revelando el entramado del reclutamiento en  una red de trata. Su película es del 2020, está en Netflix y parece filmada ayer a raíz de casos como el de Marcelo Corazza...

Berger: De hecho “El cazador” retoma algo de la historia de Lucas Benvenuto, sin saberlo en el momento en el que escribí el guión. Había quedado en mi cabeza la noticia de un profesor y un librero que captaban pibes a través de sus clases. Tenían todo un sistema en que le mostraban pornografìa a los chicos e iban tanteando si había chances de incorporarlos a la red o los alejaban si se espantaban. Hubo denuncias y condenas, uno de esos denunciantes fue Lucas. Cuando resurgió ahora el tema, me pareció increíble. De hecho al poco tiempo que se estrenó “El cazador” se desató el escándalo de Independiente, por ejemplo. 

Noticias: Algún crítico dijo que usted siempre filma la misma película. ¿Qué piensa de eso?

Berger: Puede ser, me sale naturalmente, pero la autoría no es algo que se construye, es tu visión y se da. Que se yo, cuando leo las novelas de Murakami parece que siempre escribiera el mismo libro, pero me gusta leerlo. Si me pongo a pensar con el arte también pasa, todos los cuadros de Frida Kahlo son iguales pero también diferentes, no lo tomo como una crítica. Solo lo siento como una crítica en el espacio que tiene que ver con lo gay, como cuando cuestionan la relación, según ellos, obsesiva de mi cine con lo gay. Y la verdad no leo a nadie que le diga a Spielberg o a Ana Katz que están obsesionados con la heterosexualidad. Nunca leí: “¡Otra película heterosexual de Spielberg!” (risas). Yo veo el mundo de una manera y lo reflejo en mis películas, no voy a hablar de algo que no me representa o que ni siquiera conozco.

Noticias: Hay un aspecto de esta cuestión de género que es llamativa y es esa fantasía de que el cine gay es contagioso. Ya pasaba en los 80 con pelìculas como Cruising. ¿Hoy sigue sucediendo?

Berger: Algo de eso persiste. Nadie afirmaría que alguien es un asesino porque vio “Dahmer”, no me imagino a alguien diciendo: “El tío Carlos es un psicópata porque vio ‘Joker’”... pero si el tío Carlos va a ver una de Marcos Berger, quizás es medio gay (´risas). Hay un público que con mi cine tiene esos reparos, por suerte muy temprano me di cuenta de algo, obviamente quiero que vean mis películas, pero hay que trabajar para uno y seguramente en el mundo habrá mucha gente con tu mismo gusto. Creo que soy autor porque no tengo miedo, no espero nada ni tengo ambición de llegar a ningún lado, lo único que me interesa es la obra.

Noticias: Usted estrenó “Los agitadores” en el Cultural San Martín con un esquema de funciones durante los fines de semana a lo largo de un mes. ¿Es necesario replantear la exhibición de las películas independientes?

Berger: Sí, creo que habría que encontrarle la vuelta. Lo ideal sería que pase como en Corea, que haya una protección estatal con una obligación de consumo de cine local para fortalecer la industria. Nosotros necesitamos incentivar la producción y la exhibición, los primeros años aparecerá de todo pero después van a surgir nombres. En mi caso hago cine independiente sin plata y si no empapelo toda la ciudad o no tengo un actor famoso no puedo estrenar mi película en diez salas y matarla en tres días. Soy consciente de eso, necesito un mecanismo alternativo que genere el boca en boca para que la película sobreviva.

Noticias: Para terminar la pregunta imposible, ¿qué hacemos con el INCAA?

Berger: Reconozco que a veces es un poco injusta la situación porque en Alemania el apoyo estatal es para nueve películas por año y acá se estrenan 150 con apoyo del Instituto. Lo que hay que hacer es ordenarlo, que las cifras funcionen, que todo sea por concurso. De hecho, para mí los concursos deberían ser secretos, donde mandas un guión a sobre cerrado y nadie sabe de quién es. Que Trapero compita conmigo o con alguien que recién llega y gane el mejor. Como en su momento pasó con “Nueve reinas”, que ganó un concurso privado cuando casi nadie conocía a Bielinsky y logró hacer semejante película. Es un tema muy complicado porque cuando propones que sea por concurso te saltan al cuello, pero si todo el mundo quiere pintar un cuadro el Estado no tiene necesariamente que darles pinceles y óleos. Se necesita competir con reglas justas y producir un cine sin amiguismos. Esta es una opinión personal, pero hay compañías con mucho capital detrás que no entiendo por qué le saca dinero al INCAA, jugatela. Hay que tomar riesgos.

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Marcela Soberano

Marcela Soberano

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