Jueves 26 de enero, 2023

PERSONAJES | 05-01-2023 11:43

Mónica Parisier: “Me fortaleció trabajar con realidades difíciles”

La fundación que preside Make A Wish Argentina, cumple dos décadas. Sueños movilizantes y 38 años de amor.

Durante mucho tiempo, cada vez que Mónica Cafarelli (más conocida como Parisier, por su apellido de casada) viajaba a Estados Unidos, le llamaban la atención las publicidades de la organización Make A Wish. Recuerda especialmente el de una niña vestida con tutú y zapatillas de punta, rodeada de bailarines del elenco estable del New York City Ballet. Intrigada, investigó sobre el tema y descubrió que se trataba de una fundación que se dedica a cumplirles sueños a niños enfermos. Y en busca de su propia misión de vida, decidió que quería replicar la idea en Argentina. “Empecé a armar el board y contratar voluntarios, pero luego pensé que debería ser parte de la organización internacional”, cuenta. Tras algunos intercambios, viajó a Estados Unidos, y en junio de 2002 unió Argentina al listado de países que son parte de esta organización. 20 años después, llevan más de 7000 sueños cumplidos. “Trabajamos con todos los hospitales públicos y privados, porque no importa el nivel socioeconómico del niño, todos tienen sueños”, relata. 

Noticias: ¿Hay algún sueño que la haya emocionado particularmente?
Mónica Parisier: El de un chico que pidió un molino. Tenía 9 años y era de Tandil, pero estaba internado en el Garrahan, donde le habían hecho un transplante de médula. Había leído cuatro veces “Don Quijote de la Mancha” y soñaba con poder ver un molino desde su ventana del hospital. Dimos con un molinero en Azul que lo armó en 15 días. Cuando se lo mostramos lo vi llorar de felicidad. 

Noticias: También suelen cumplir sueños involucrando famosos, ¿suele haber buena predisposición?
Parisier: En el caso de los internacionales, la mayoría conoce Make A Wish, porque estamos en 50 países. Con los locales es más difícil a veces… Natalia Oreiro, Lali Espósito y Lionel Messi son divinos, pero otros son más vuelteros, a veces los menos conocidos. Si te llamo y te contacto porque hay un chico de 7 años con leucemia cuyo mayor sueño es conocerte, ¿qué sentís?. De todas maneras, a los chicos les preguntamos tres sueños, porque puede pasar que alguno no sea posible, como un viaje que el médico no autorice. 

Noticias: ¿Los argentinos somos solidarios?
Parisier: Sí. Si logran comprender verdaderamente la esencia, si llegan a creer que el 69% de los chicos se curan después de cumplir su sueño, es para no dudar. También tenemos un plan de padrinos, hay gente a la que todos los meses les enviamos cinco o seis sueños para apadrinar. Y muchas veces dicen “no puedo elegir cuál”, así que apadrinan todos. 

Noticias: Y después de tantos años, ¿qué le produce ver estas realidades de chicos enfermos? ¿Le cuesta?
Parisier: Trabajar con realidades difíciles me fortaleció un montón. Hoy me da mucha alegría, porque lo que veo es el logro alcanzado. Le pasa lo mismo a las voluntarias, pero increíblemente no a los hombres. Las veces que hemos tenido, al poco tiempo han dicho que era demasiado fuerte para ellos. Por eso el equipo es prácticamente femenino. 

Noticias: ¿Qué quedó de la Mónica arquitecta?
Parisier: Lo último que hice fue esta casa donde vivimos, que fueron nueve meses de remodelación. En parte quedó, porque en todos los eventos el diseño se me ocurre a mí, así como el armado y la decoración. Mi parte creativa no se perdió, solo la pongo en otro lugar. 

Noticias: ¿En qué momento decidió dejar de ejercer oficialmente?
Parisier: En mi segundo embarazo, en el que tuve mellizos. No tenía tiempo para nada. Hoy me divierte mucho que mi hija Michelle sea arquitecta, ame la profesión y le vaya bien. ¡Algo muy desafiante en este país!

Noticias: ¿Cómo conoció a Guido, su marido?
Parisier: Había un grupo que había comprado el lugar donde iba a ser la discoteca Hippopotamus, y me contrataron como arquitecta. Me contacté con el arquitecto que había diseñado la marca en Río, viajé a Estados Unidos a comprar la iluminación, contraté un artesano que hizo las esculturas de bronce. Ya estaba trabajando en eso cuando apareció Guido comprando al grupo inversor. Le comentaron que ya había una arquitecta que tenía bastantes temas avanzados, y él dijo “preferiría un arquitecto”. Pero le contestaron que perdería el tiempo, porque ya tenía mucho hecho, y entonces nos reunimos en el lugar. Fue gracioso, porque era un día de lluvia y Guido estaba con un paraguas con el que me señalaba cómo quería algunas cosas. Y yo pensaba “no aguanto a este tipo que me señala con el paraguas”. Pasaron varios meses de relación profesional, y a los seis me invitó a salir. Formamos una linda familia, en la que acaba de nacer nuestro tercer nieto varón. Llevamos 38 años. 

Noticias: ¿Y cómo se acompañan hoy?
Parisier: Mejor que nunca, porque estamos en una altura de la relación en la que ya se trabajaron y superaron muchas cosas, y uno incluso necesita más de la compañía del otro. 

Noticias: ¿Y cuál es su mejor programa cuando no está trabajando?
Parisier: Me encanta quedarme en casa. Escucho música, hago yoga, medito. Sí, me gusta ver amigos, ir al teatro, a la ópera, pero si me tengo que quedar en casa, es un placer. 

Noticias: ¿Qué descubrió de sí misma como abuela?
Parisier: Tengo adoración por mi nieto mayor, Aston, que tiene dos años y medio. Me encanta estar con él, le tengo mucha paciencia. Con mis hijos fui estricta, pero para darles recursos y que fueran disciplinados y honestos en la vida. Con los nietos eso queda para los padres. Es el mismo amor que tengo por mis hijos. 

Noticias: ¿Qué sueña?
Parisier: Para la Fundación sueño que alguien lo continúe el día que yo ya no pueda. Para mi vida, quisiera seguir disfrutando como lo hago. Seguir activa y afianzar el vínculo con mis nietos. l
 

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Vicky Guazzone di Passalacqua

Vicky Guazzone di Passalacqua

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