Domingo 26 de septiembre, 2021

PERSONAJES | 01-08-2021 00:05

Pacho O'Donnell: “No le tengo miedo a la palabra vejez”

El historiador y escritor habla de sus pasiones, el teatro y su cambio hacia una vida sana. Amor y psicoanálisis.

A Mario Ernesto O’Donnell lo define la pasión. A pocos meses de cumplir los ochenta, el escritor, dramaturgo e historiador se muestra como un intenso y vigoroso escorpiano. “Soy muy apasionado. La vida es y tiene que ser apasionante. Es la única que tenemos y como tal tenemos la obligación de hacer de ella algo que valga la pena vivir y eso se logra con pasión”, resume Pacho en su charla con NOTICIAS. 

Noticias: ¿Cuáles son sus pasiones en este momento?

O’Donnell: Pelear contra la decadencia de la vejez. Me siento entero, lúcido, vigoroso. Es una batalla donde tengo que estar activo y dar rienda suelta a mis pasiones. Por ejemplo, el teatro. En estos meses se estrenan o reestrenan varias obras mías: “A la izquierda del roble”, “Un papel en el viento”, “La furia y el viento” y Ricky Paskus está haciendo la versión musical de mi libro sobre Juana Azurduy. Estos proyectos son también una forma de pararme frente a la pandemia. Este bicho maldito quiere paralizarlos, anularlos, confrontarnos con la muerte. Es una batalla.

Noticias: “A la izquierda del roble” va por su cuarta temporada (viernes de agosto y septiembre en el Centro Cultural de la Cooperación) ¿Qué implica volver al teatro en este contexto?

O’Donnell: Es una decisión, es importante demostrarme a mí mismo que el Covid no me castigó. Sobreviví y quiero hacer esto. Es un gusto y, además, la gente con la que trabajo es maravillosa —Alejandra Darín, Pacho O’Donnell, Sergio Vainikoff y Marcelo Balsells con dirección de Daniel Marcove—. Y es un homenaje a mi amigo Mario Benedetti. 

Noticias: ¿Por qué?

O’Donnell: Siempre admiré su poesía, recuerdo las conversaciones que teníamos, tan motivadoras. Además, Benedetti tiene una escritura muy tersa y musical, eso es muy bueno para un espectáculo que tiene poesía, canciones, textos. Por otra parte, él se paró frente a las dictaduras y eso lo hizo sufrir exilios, listas negras, amenazas. Es un ejemplo de intelectual latinoamericano jugado por la democracia. Lo asocio con Eduardo Galeano, era frecuente que nos juntáramos los tres.

Noticias: Esta obra la hacen en cooperativa. Eso sí es amor al arte.

O’Donnell: Absolutamente. No he ganado plata con el teatro. Lo me gusta mucho del teatro es que hay muy buena gente, que está ahí para cumplir con el sentido de la vida. Nadie está para ganar plata, ni siquiera los grandes actores y actrices.

Pacho es un buscador nato. Psiquiatra y psicoanalista, aunque ya no ejerce, fue también el primer Secretario de Cultura de la Ciudad en democracia, Secretario de Cultura de la Nación, senador, diputado, Ministro Plenipotenciario en la Embajada Argentina en España y Embajador en Bolivia y Panamá. Escribió libros de cuentos, novelas, teatro, ensayos, historia y psicología. Y recibió varias distinciones, como la Orden al Mérito de Francia. Está casado con la destacada pediatra Marina Orsi y tiene cinco hijos: Juan Manuel, Lucio y Victoria, y Camila y Agustina, de su primer matrimonio.

Ama la música celta —por sus ancestros irlandeses—, Piazzolla y Mozart, la pintura —le gusta pintar platos de cerámica— y la literatura —últimamente leyó a Eduardo Sacheri y a Emmanuele Carrere—. Y es un promotor de la vida saludable.

Noticias: ¿Cuál es su concepto de la vejez?

O’Donnell: Yo no le tengo miedo a la palabra vejez, al contrario, la reivindico. Somos siete millones de discriminados en la sociedad argentina. Una sociedad capitalista de consumo no tiene lugar para viejas y viejos, porque somos malos consumidores y, por lo tanto, somos material de descarte. El problema es que nosotros nos tragamos ese concepto y la sinonimia entre vejez y decadencia es actuada también por las viejas y los viejos. En general, las personas mayores estamos deterioradas, nos hemos dejado estar, hemos creído que la vejez es la antesala de la muerte.

Noticias: En octubre cumple 80 años. 

O’Donnell: Es un desafío llegar de la mejor manera posible y sentir que hay cosas que uno puede jugar a favor mucho mejor que en otros momentos.

Noticias: Hace unos años cambió su estilo de vida a raíz de una insuficiencia cardíaca. ¿Sigue con el entrenamiento físico y con la dieta saludable?

O’Donnell: Sí, entreno todos los días una hora y media en casa, donde armé un pequeño gimnasio, y trato de comer mucho pescado, frutas, verduras. Lo recomiendo, aunque no soy un gurú de estas cosas y no estoy acostumbrado a que se hable de mi cuerpo. Cuando uno mejor está físicamente mejor está con el sistema inmunológico para enfrentar el Covid. Toda enfermedad es un combate entre tus anticuerpos y los agresores. Me contagié y sentí claramente que había un combate en mi cuerpo. 

Noticias: ¿Logró ser la persona que se propuso?

O’Donnell: No, siempre hay una insatisfacción. Mi epitafio debería decir: “Aquí yace alguien que buscó. No encontró, pero buscó”. La vida consiste en el fracaso, en no encontrar lo que uno busca. Pero eso hace que uno esté en acción permanente. Somos incompletos y siempre estamos tratando de buscar algo que nos complete. Alguna vez es el lugar del amor. Por eso el amor siempre defrauda, es casi una estafa, porque tampoco te completa, salvo en el momento del enamoramiento, pero después se transforma inevitablemente en otra cosa. Excepcionalmente, se transforma en respeto y cariño. Volviendo a su pregunta, he tenido una vida interesante, pero si volviera a nacer ni loco haría la misma vida, trataría de hacer todo lo que no hice en esta.

Noticias: ¿Qué le quedó pendiente?

O’Donnell: Todo lo que hice me gustaría haberlo hecho mejor. Me desparramé mucho, traté de jugar con la mayor cantidad de juguetes que había en el placard. Pero no me arrepiento, fue todo muy apasionante.

Noticias: ¿De qué se siente orgulloso?

O’Donnell: Orgulloso es una palabra muy fuerte. Estoy contento de haber superado dificultades serias y de algunas relaciones que tengo. Pero tampoco tengo un gran concepto de mí mismo. Creo que lo hice bastante bien, dado el punto de partida. Fui muy neurótico en mi infancia, en mi juventud, hubo momentos en que estaba seguro de que no iba a poder llevar adelante esta cosa tan extraña y exigente, que era la vida. Inclusive, en mi adolescencia tuve fantasías suicidas. Entré al psicoanálisis como paciente, o me psicoanalizaba o moría.

Noticias: El psicoanálisis lo salvó

O’Donnell: No sólo me salvó sino que me dio una perspectiva extra, como una cuarta dimensión de la vida. Llegué a hacer varias sesiones semanales. Estoy hablando de un psicoanálisis en serio. 

Noticias: Recién dijo que pudo superar dificultades muy serias. ¿Quiere contar alguna?

O’Donnell: Tuve una iniciación sexual muy difícil, muy complicada, típica de mi época, donde las iniciaciones sexuales eran traumáticas, verdaderas pruebas de fuego. A veces sobrevivías. Ahí se formaron muchas de las perversiones. Ojalá me hubiesen enseñado bien cómo era la cosa. Hubiera podido superar bastantes problemas que tuve. 

Noticias: ¿Cuáles son sus partes más amables?

O’Donnell: Creo que no soy un tipo simpático. Tampoco hago un culto de la amistad. Soy metido para adentro, tímido, es mi forma de estar solo a través de la creación, el escribir, el pensar. Pero puedo ser un buen amigo. 

Noticias: ¿Y sus demonios?

O’Donnell: Los demonios también van envejeciendo y uno se va haciendo amigo de ellos. Ya no me asustan.

Noticias: ¿Qué cosas lo enojan y cómo reacciona?

O’Donnell: Aprendí a no enojarme. El enojo tiene malos resultados, porque el otro siempre tiene alguna razón. A veces se justifica, pero si queda sólo como una cosa catártica, no sirve. Lo bueno es que se transforme en acción, en reparación. Pero eso lo aprendés tarde.

Noticias: ¿A qué o a quienes recurre en los momentos difíciles?

O’Donnell: Tengo una esposa extraordinaria. Marina es una médica muy reconocida, presidenta de la Asociación Mundial de Gastroenterología Infantil y Nutrición, muy inteligente. Nos queremos mucho, hemos llegado a la ternura, el respeto, la admiración. Ella me ha evitado muchos errores, es un pilar en mi vida. He sido bendecido por tener una buena relación. 

Noticias: ¿Y cómo es el amor a los ochenta?

O’Donnell: Una belleza. A los ochenta tenés cuerpo, energía, vitalidad, sexo. La sexualidad está ahí, está viva, uno sólo tiene que ir a buscarla.

Noticias: ¿Qué le dejó su paso por la política?

O’Donnell: La política fue muy generosa conmigo. En mis gestiones hice cosas interesantes. Pero para la política hay que tener una piel más gruesa que la mía. No era mi pasión.

Noticias: ¿Qué le parece la dirigencia política actual?

O’Donnell: Tiene que aparecer una nueva dirigencia. La de ahora está muy gastada y ha demostrado que hay cosas que no puede manejar. La política está muy lejos de lo que la gente espera.  

Noticias: ¿Es optimista respecto al futuro?

O’Donnell: Sí, Argentina tiene capacidad de reacción y de renovar la esperanza. Salimos de tragedias. Soy optimista, creo que vamos a salir. Por eso me preocupa la gente que se va. Estuve afuera como hippie, exiliado y diplomático y es muy difícil adaptarse, muy doloroso.

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Cecilia Escola

Cecilia Escola

Periodista.

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