Tuesday 10 de March, 2026

POLíTICA | Hoy 04:57

Clan Mahiques: Una familia judicial al poder

Juan Bautista se convirtió en ministro, "Coco" busca renovar como juez, Ignacio en Justicia de CABA y Esteban en Cancillería.

La designación de Juan Bautista Mahiques (45) como ministro de Justicia fue leída en Tribunales como una buena noticia propia. En el ecosistema judicial, los Mahiques son desde hace años un punto de contacto entre política y Justicia. Una familia con presencia en ambos mundos y con vínculos que atraviesan distintos gobiernos.

La escena del jueves 5 de marzo, cuando Javier Milei le tomó juramento, mostró esa trama con bastante claridad. En la primera fila estaban su padre Carlos “Coco” Mahiques, juez de la Cámara Federal de Casación Penal; su hermano Esteban Mahiques (43), funcionario de la Cancillería; e Ignacio Mahiques (40), juez de Cámara en la Ciudad de Buenos Aires. Dos generaciones del mismo apellido orbitando alrededor del Poder Judicial.

Guiño. Apenas se confirmó su nombramiento, Juan Bautista publicó un mensaje en la red social X. Primero agradeció a Milei. En el segundo párrafo mencionó a Karina Milei y elogió “la dedicación con la que conduce y fortalece al equipo político del Gobierno”. En la Casa Rosada esa frase tuvo una lectura específica. Muchos interpretaron que el agradecimiento era, en realidad, una referencia indirecta a Martín y “Lule” Menem, quienes empujaron su nominación para reemplazar a Mariano Cúneo Libarona.No es un detalle menor. En el mundo judicial, los nombramientos rara vez dependen solo de los antecedentes técnicos. También pesan las redes de relaciones. 

Los Mahiques

La trayectoria del padre, Carlos Mahiques, muestra bastante bien cómo funciona ese sistema. Entre 1974 y 1993 trabajó en la Justicia de Mercedes. Luego pasó a la Ciudad de Buenos Aires hasta el año 2000. Ese año se mudó a La Plata para integrarse al Poder Judicial bonaerense. El salto tuvo un padrino: el entonces ministro de Justicia provincial Jorge Casanovas, durante la gobernación de Carlos Ruckauf. Ese vínculo todavía persiste. Juan Manuel Casanovas, hijo del ex ministro, mantiene una amistad cercana con Juan Bautista Mahiques y estuvo presente en la jura del nuevo ministro. La carrera de “Coco” tuvo otro impulso en 2014, cuando el entonces diputado Eduardo “Wado” de Pedro llegó al Consejo de la Magistratura. De Pedro es amigo de los Mahiques a través de la familia Ustarroz. Uno de los nombres que acercó “Wado” al entonces ministro de Justicia Julio Alak fue el de Mahiques para cubrir una vacante en la Cámara Nacional de Casación. Otra vez, política y Justicia cruzándose. En 2015, con la llegada de María Eugenia Vidal a la gobernación bonaerense, Mahiques pidió licencia como juez y asumió como ministro de Justicia provincial. Alak todavía recuerda con shock cómo De Pedro defendía a Mahiques como alguien propio. Dos años más tarde completó el recorrido inverso: volvió a los tribunales como juez de la Cámara Federal de Casación Penal, el máximo tribunal penal del país.

Los Mahiques

En noviembre cumplirá 75 años, la edad límite para los jueces federales. Pero ya consiguió que el Presidente envíe al Senado su pliego para permanecer cinco años más en el cargo. Esta vez con una ventaja: su hijo será el ministro encargado de negociar esos votos.

Contra CFK. El menor del clan es Ignacio Mahiques. Su nombre empezó a circular fuerte en 2016, cuando fue designado fiscal ad hoc para colaborar con Gerardo Pollicita en causas contra Cristina Kirchner. Participó en expedientes sensibles, como la causa Vialidad, que terminó con la actual prisión de la ex presidenta, y también en la causa Hotesur, donde la acusación alcanzó a Máximo Kirchner. Ese rol lo convirtió en uno de los fiscales más cuestionados por el kirchnerismo. Su nombre incluso apareció en disputas políticas cuando se debatió el nombramiento del juez federal de Mercedes. Finalmente el cargo quedó para Elpidio Tezanos Pinto, lo que bloqueó su llegada a ese juzgado. Hoy ocupa un cargo como juez de Cámara en la Ciudad de Buenos Aires.

Los Mahiques

Uno de los momentos más incómodos en la trayectoria reciente del apellido fue el viaje a Lago Escondido, donde coincidieron jueces, funcionarios y empresarios. El escándalo estalló después de que se filtraran chats de Telegram atribuidos a los participantes. En esas conversaciones, Mahiques sugería “conseguir alguna facturita” para justificar los gastos del viaje. La idea era construir una coartada para explicar que cada invitado había pagado su pasaje. El episodio dejó marcas dentro de Comodoro Py. Algunos magistrados todavía lo mencionan en voz baja.

El principal encargo que recibió Mahiques como ministro es resolver un problema que el Gobierno arrastra desde el inicio: las vacantes judiciales. Hoy hay más de 350 cargos sin cubrir en todo el sistema. En algunos juzgados las vacantes llevan más de diez años. No es la primera vez que Mahiques enfrenta ese desafío. Cuando fue representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, durante la presidencia de Mauricio Macri, trabajó en la selección de jueces. Durante su gestión se enviaron más de 300 ternas al Poder Ejecutivo. De esas propuestas se designaron a 191 magistrados. 

Los Mahiques

Además de cubrir vacantes, el nuevo ministro tendrá que resolver tres nombramientos decisivos: completar la Corte Suprema, designar al procurador general de la Nación (jefe de los fiscales) y nombrar al defensor general, el jefe de los defensores oficiales. Este último cargo quedó vacante el 30 de enero, tras la jubilación de su titular. Es un puesto que dura hasta los 75 años, al igual que el de los jueces de la Corte.

La lista de tareas es larga. Pero, como diría Santiago Caputo, en la familia Mahiques se prepararon toda la vida para este momento.

 

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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