Viernes 19 de agosto, 2022

POLíTICA | 20-07-2022 15:35

El cambio de estrategia de Horacio Rodríguez Larreta

Cómo empezó a marcarle la cancha al Gobierno y ajustar cuentas con los indecisos de su espacio. Adiós a Monzó. La mira en 2023.

Horacio Rodríguez Larreta se cansó. El jefe de Gobierno porteño, hasta ahora el más moderado de los dirigentes PRO, tomó una decisión drástica: “Está dispuesto a marcar la cancha”, dicen en su círculo íntimo. Hacia afuera, donde se mostró más combativo con el Gobierno nacional, y hacia adentro, porque limpió de su gestión a los indecisos. De ahora en más, no habrá lugar para grises: decidido a disputar las elecciones del 2023, o están con él, o están en contra.

La primera muestra del endurecimiento la realizó a través de Twitter, en medio de la crisis política y económica de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Larreta no dejó pasar la oportunidad: “La Argentina merece más que esta pelea interna”, dijo. Y deslizó su intención presidencial. Días después, acomodaría los tantos hacia adentro: alejó a Emilio Monzó de su proyecto por falta de definiciones; le pidió a Nicolás Massot, quien está con Patricia Bullrich, que deje su cargo de director en el Banco Nación; y lo mismo hizo con Ramón Lanús, quien fuera director del Ceamse. Jugó fuerte.

CANDIDATO

La señal en Juntos por el Cambio era clara para este tiempo de crisis institucional: no salir a levantar banderas presidencialistas hasta que el Gobierno no dejara de tambalear. Sin embargo, Larreta se saltó el protocolo.

“Estamos trabajando con muchísima responsabilidad institucional en el armado del plan y de los equipos”, escribió en un hilo de Twitter el 5 de julio. Y agregó: “Sueño con ser parte de la solución a los problemas que arrastramos hace décadas”.

El endurecimiento de su imagen contra los K lo llevará a recuperar cierto espacio discursivo que había perdido en manos de Bullrich y de Mauricio Macri. Por eso, ahora les apunta directamente en cada entrevista: el martes 12 en TN y el miércoles 13 en LN+ repitió la idea: hacer un “amplio acuerdo con sectores independientes, del peronismo, del progresismo y la centro-derecha”. Pero aclaró: “Yo con el kirchnerismo no me pondría de acuerdo. Con ellos no hay consenso”.

También le apuntó a las organizaciones sociales: “Que hagan un partido y si ganan las elecciones, manejarán los planes”, indicó. Y completó: “No está bien que el Estado delegue tanta plata en organizaciones que nadie votó”.

Cada actividad de Larreta debe leerse en clave electoral, a pesar de que aún falta un año para las PASO. Por eso, sin manifestarse sobre su candidatura, le habló al establishment en el foro de Economía del Conocimiento que organizó el Grupo Clarín. Les hizo saber sus intenciones de realizar una reforma laboral, de eliminar los cepos y estabilizar la economía. Música para los oídos de sus interlocutores.

SIN GRIETA

Donde más se notó el giro político del alcalde porteño fue en su propio gobierno. “No estamos pasando lista, pero va siendo tiempo de definiciones. De saber con quiénes contamos”, le dice a NOTICIAS un asesor de Larreta.

Es que el jefe de Gobierno porteño se cansó de esperar definiciones de Monzó y le pidió que se hiciera a un lado, y con él se fueron también Massot y Lanús. “Con Emilio todavía está pendiente la reunión. Pero quiere jugar por afuera y lo entendemos”, insiste el asesor y asegura que Larreta no está enojado. Que sólo quiere tener claro cuál es su equipo.

También hubo un pase de factura para Cristian Ritondo, que insiste en disputarle la gobernación bonaerense a Diego Santilli, el preferido de Larreta.

La disputa con Bullrich está al rojo vivo, es la interna anticipada. Algunos dirigentes de otros espacios de Juntos por el Cambio temen que los cortocircuitos generen un desgaste tal que la onda expansiva los termine por arrastrar a todos.

En ese mercado de pases, en la Ciudad recibieron con los brazos abiertos al diputado Waldo Wolf, otrora cercano a Bullrich. “Yo no soy de nadie”, protestó el legislador cuando le cuestionaron el salto. La relación siempre frágil entre el alcalde y la presidenta del PRO pende de un hilo. Por eso, el responsable de mantener la paz entre ambos dirigentes es Macri. Además, empezó el scouting por fuera de la política: la conductora Lizy Tagliani fue acercada por un familiar del jefe de Gobierno y tentada para ser candidata a intendenta de Almirante Brown. Por ahora, sólo hubo un encuentro.

Larreta dejó la moderación de lado. Los suyos se lo venían pidiendo.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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