En un discurso ante legisladores republicanos en Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató una nueva polémica al imitar de manera burlesca al mandatario francés Emmanuel Macron y, especialmente, a atletas transgénero en competiciones deportivas femeninas. El momento, captado en video y difundido masivamente en redes sociales, ha generado millones de vistas y reacciones divididas: risas entre sus seguidores y críticas por considerarlo ofensivo y grosero.
El episodio ocurrió durante una reunión del Partido Republicano, donde Trump relataba cómo presionó a líderes europeos para elevar los precios de los medicamentos y evitar aranceles estadounidenses. Al referirse a Macron, el presidente estadounidense adoptó una voz aguda y suplicante, imitando al francés diciendo frases como "Donald, por favor, haré lo que quieras, pero no se lo digas a mi pueblo" o "No, no, no, no lo haremos". Con gestos exagerados, Trump representó una supuesta sumisión de Macron ante sus demandas comerciales.
Pero el clímax de la controversia llegó cuando Trump arremetió contra la participación de atletas trans en deportes femeninos. Fingiendo ser una halterófila transgénero levantando pesas imaginarias, realizó movimientos efusivos y caricaturescos: brazos agitados, gruñidos exagerados y gestos que muchos interpretaron como obscenos o sugerentes, simulando una fuerza descontrolada y "tramposa". "Es una locura", repitió Trump mientras alzaba las "pesas" con ademanes amplificados, provocando risas incómodas en parte del público republicano y gasps de sorpresa en otros.
Este incidente se suma a la larga lista de imitaciones polémicas de Trump, quien no duda en usar el humor físico para ridiculizar a opositores. Sin embargo, en un contexto de tensiones transatlánticas y debates sobre identidad de género, el video refuerza la imagen de un presidente provocador que no teme cruzar líneas rojas para entretener –y polarizar– a su audiencia.














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