En una entrevista concedida esta semana al ciclo de streaming “RAAARO” –conducido los martes y jueves a las 19 horas por Tomás Díaz Cueto y “El Negro” Almeida–, la diputada nacional Lilia Lemoine no se guardó nada al referirse al conductor Alejandro Fantino, a quien señaló directamente por acciones que, según ella, buscaban desestabilizar al Gobierno de La Libertad Avanza.
“¿Posta? Es verdad, bah, no sé. No lo sigo, nunca lo consumí. A mí nunca me cayó bien”, arrancó Lemoine con sinceridad, antes de elevar el tono: “Hizo cosas para desestabilizar al gobierno. Eso es demasiado, atentó contra Javier. Es inaceptable”.
Siempre destacada por su lealtad absoluta e incondicional hacia el presidente Javier Milei –a quien defiende con fervor en cada aparición pública y en redes sociales–, la legisladora aclaró que no pone en duda las decisiones del mandatario, quien en su momento optó por un acercamiento con Fantino: “Pero eso se lo perdoné al presidente. Está bien que se lo perdone el presidente. Me encanta”.
Con un toque de ironía que caracterizó el final de su descargo, Lemoine remató: “Dejó de ser un aliado. Ya está. Fantibio. No salió en el video de carnaval, es verdad. Viste que Carnavale salió a llorar que lo quieren cerrar”.
Las declaraciones de la diputada reflotan las tensiones latentes entre el oficialismo y ciertos sectores del periodismo. Fantino, quien en el pasado fue un aliado clave de Milei –con entrevistas extensas y apoyo mediático durante la campaña–, ha mostrado en los últimos meses un distanciamiento progresivo, con críticas ocasionales al Gobierno y participaciones en espacios como el streaming Carnaval, que ha enfrentado controversias y allanamientos recientes.
Lemoine, conocida por su estilo directo y sin filtros, se posiciona una vez más como una de las defensoras más intransigentes del presidente, priorizando la lealtad por encima de cualquier reconciliación pasada. En un contexto político polarizado, sus palabras subrayan las grietas que persisten incluso entre exaliados, y refuerzan su rol como guardiana ideológica del mileísmo puro.
Este cruce llega en un momento de alta sensibilidad para el Gobierno, con debates sobre reformas, economía y alianzas mediáticas. La diputada, que no duda en confrontar a quienes considera traidores al proyecto libertario, deja claro que, para ella, ciertas líneas no se perdonan fácilmente.














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