En una conferencia de prensa realizada en la Casa Rosada el 25 de agosto, el vocero Adrián Ravier confirmó ante los periodistas una supuesta reestructuración de la comunicación oficial que implicaba un mayor protagonismo del cineasta y documentalista Santiago Oría y, al mismo tiempo, una pérdida de influencia de Santiago Caputo en esa área. Sin embargo, horas más tarde el propio funcionario se desdijo públicamente a través de la red social X y aseguró que nunca existió ningún cambio en el organigrama de la Presidencia, generando un episodio de contradicción en la comunicación oficial del Gobierno.
La controversia comenzó durante la habitual conferencia de prensa en Balcarce 50. Luego de presentar una serie de anuncios sobre infraestructura, salud y defensa, el portavoz fue consultado por versiones que circulaban desde hacía varios días dentro de la Casa Rosada acerca de un supuesto desplazamiento de Caputo de la conducción de la estrategia comunicacional del Gobierno y el ascenso de Oría como nuevo responsable de la narrativa oficial y de la comunicación digital.
Ante la pregunta puntual de un periodista sobre si Caputo había dado un paso al costado y Oría había ocupado ese lugar, Ravier respondió de manera afirmativa. “Entiendo que sí. La parte de comunicación digital, lo que no le quita importancia la figura de Santiago Caputo para este Gobierno”, sostuvo inicialmente frente a la prensa acreditada, validando la versión de un cambio interno en el esquema comunicacional, y agregó: "Participa de la comunicación y es una persona central para el Presidente , dentro de la amistad que siempre se ha declarado y, además, en el consejo de la estrategia política que maneja este Gobierno”. La respuesta del vocero fue curiosa, ya que el consultor presidencial no ocupa ningún puesto en el organigrama de Casa Rosada y mantiene un contrato de locaciones de servicios como monotributista.
Lejos de cerrar el tema, el vocero profundizó la explicación y describió cuál sería, según sus palabras, la nueva distribución de funciones dentro del entorno presidencial. Ravier afirmó: “Santiago Oría se encarga de la comunicación de la imagen presidencial. Lo acompaña en sus viajes, es su publicista y el encargado de documentar sus apariciones públicas. Tiene un rol también cada vez más importante en armar la narrativa del Gobierno”. De esa manera atribuyó al cineasta un papel creciente en la construcción del mensaje político y de la identidad comunicacional de Javier Milei.
El vocero también intentó preservar la centralidad política de Caputo, aunque diferenciando sus responsabilidades. “La figura de Santiago Caputo para este Gobierno sigue siendo muy importante”, señaló, y agregó que el asesor continúa siendo una persona de consulta permanente para el Presidente y para todas las áreas de la administración nacional. Las declaraciones tuvieron un efecto inmediato. Diversos medios interpretaron que la administración libertaria acababa de confirmar un cambio en la conducción de la comunicación presidencial y que Oría desplazaba a Caputo en un área considerada estratégica dentro del mileísmo.
En ese contexto, pasada las horas de aquella conferencia de prensa, Ravier publicó un mensaje en su cuenta oficial de X en el que rectificó completamente sus declaraciones. "Sobre mi respuesta respecto de la comunicación del Gobierno Nacional, hago una importante aclaración: No hubo ni hay ningún cambio en el organigrama de comunicación del Poder Ejecutivo, ni designación alguna, ni traspaso de responsabilidades entre áreas", aclaró el funcionario de Casa Rosada. El posteo representó una marcha atrás total respecto de lo dicho pocas horas antes; ya no hablaba de un cambio de responsabilidades ni de un reemplazo, sino que aseguraba que la estructura permanecía exactamente igual y que nunca había existido una modificación institucional.

El episodio expuso una de las principales tensiones internas de la administración Milei: la convivencia entre distintos centros de poder vinculados a la comunicación presidencial. Mientras Santiago Caputo continúa siendo considerado el principal estratega político del Presidente y mantiene influencia sobre la Oficina del Presidente y la denominada Oficina de Respuesta Oficial, Santiago Oría ganó protagonismo durante el último año como realizador audiovisual, responsable de la imagen presidencial, de las piezas audiovisuales difundidas por la Casa Rosada y de la construcción estética y narrativa de la gestión.
La contradicción de Ravier también reabrió el debate sobre su desempeño como reemplazante de Manuel Adorni. Desde su desembarco como vocero, el economista protagonizó varios traspiés comunicacionales y fue objeto de críticas tanto de la oposición como de periodistas acreditados en Casa Rosada. La llegada de Ravier al cargo ya había estado rodeada de expectativas por tratarse de un economista cercano al Presidente y miembro de la Fundación Faro, el think tank vinculado al oficialismo. Pero , más allá que mantiene un perfil más técnico que su predecesor, el nuevo portavoz termina ampliando información sensible que luego otros funcionarios deben matizar o desmentir.















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