POLíTICA | 05-01-2021 16:20

Espert y Milei, las pesadillas del macrismo

Los economistas liberales le roban votos por derecha al PRO. El fallido operativo seducción.

Los números empezaron a preocupar en Juntos por el Cambio. Mientras más al centro van a pescar votantes, más se les caen por derecha. José Luis Espert y Javier Milei, mientras tanto, pasan con una ambulancia juntando a los electores desencantados porque la oposición más importante no los representa y amenazan con destruir la ilusión de una victoria contra el Frente de Todos, que el PRO necesita para afianzarse de cara al 2023.

Esa fue la ecuación que Mauricio Macri expresó en un Zoom partidario, un mes atrás. Y a partir de entonces se activó el proyecto de seducir a los liberales, que podrían representar un 8 por ciento de los votantes, según encuestas públicas, o un 15 por ciento, según el entorno de los candidatos de extrema derecha. “Siempre buscamos ampliar nuestro electorado. Y, para ser claros, tenemos más en común con Espert que con gran parte del peronismo”, dice uno de los dirigentes de Juntos por el Cambio que trabaja en el acercamiento.

Sin embargo, del otro lado son reacios a una alianza. De hecho son casi tan críticos del macrismo como del peronismo. Luego de que los echaran de una marcha opositora, de las tantas que se realizaron en 2020, Espert los catalogó de “fracasados” y Milei rebautizó el espacio como “Juntos por el Cargo”.

“Nosotros trabajamos en un frente electoral con ideas libertarias. Para eso hay que hacer una reforma estructural profunda. Parte de Juntos por el Cambio piensa eso, pero tienen vergüenza de decirlo. Por eso no podríamos compartir espacio”, le dice Espert a NOTICIA

Negociaciones

Para volver a la senda victoriosa, en Juntos por el Cambio necesitan conservar el 41 por ciento de votantes que los eligió en 2019 y sumar algunos puntos más. Las últimas presidenciales sirvieron de experiencia: mientras el Frente de Todos unió al peronismo, la oposición se fragmentó entre Roberto Lavagna (6%), Juan José Gómez Centurión (1,71%) y José Luis Espert (1,47%).

Para colmo, de uno y otro lado creen que ese porcentaje no paró de crecer desde la última elección: “Ese 1,5 por ciento no fue representativo del espacio. Se debió a una campaña sucia que nos hizo Marcos Peña”, asegura Espert, en referencia velada a las denuncias de que vendía las candidaturas de su lista. Ahora confía en que no le vuelva a pasar. “Para eso hay que trabajar con cuidado, para que no te destruyan”, completa.

Ante tal negativa, en Juntos por el Cambio empezaron a rodearle la manzana a Espert. Al primero que citaron fue a Roberto Cachanosky: el economista se reunió con Paula Bertol, quien había sido su alumna, y con Patricia Bullrich, la presidenta del PRO. Luego lo citaron en las oficinas de Olivos que ocupa Mauricio Macri, para que tuviera una reunión con él.

Macri también se juntó con Carlos Maslatón, un abogado que se define como “liberal manchesteriano de derecha, vanguardia del anticomunismo”. El hombre, que es furor en redes sociales, no siempre estuvo de acuerdo con la gestión del ex presidente: incluso lo definió como el “peor gobierno de la historia, después del Proceso”. Pero todo pasa.

En las redes sociales, los mensajes de los liberales son furor entre un sector de la población a la que a Juntos por el Cambio le cuesta llegar: los jóvenes, incluso los de clase media baja, según un focus group que sorprendió al PRO. Y en la televisión generan ratings que muchos dirigentes envidian. Pero no son inocentes: saben que traducir ese fenómeno en votos tampoco les será fácil sin una estructura importante.

Campaña

Diciembre fue un mes intenso para Espert y Milei, quienes junto al periodista Luis Rosales lanzaron “Avanza Libertad”. Lo hicieron en Córdoba, el lunes 7, con un acto en el que se encontraron con seguidores. “La política de este gobierno es criminal. Esto es un genocidio”, disparó Milei. “En el 2001 queríamos ‘que se vayan todos’. Ahora queremos que se queden, porque nos estamos lustrando los zapatos para sacarlos a patadas en el culo”, arengó Espert. Ese tipo de declaraciones son las que afianzan la relación con sus votantes, pero las que los alejan del resto de los armados políticos.

Espert y Macri no volvieron a hablar desde que se encontraron en junio, tras una dura pelea que el economista había tenido con Cristian Ritondo en la mesa de Mirtha Legrand. Fue una reunión acalorada: se criticaron mutuamente y luego, silencio.

En Juntos por el Cambio insisten con que, de presentarse, los liberales solo le hacen el juego al kirchnerismo. Espert protesta: “¿Dónde está escrito que ellos tienen que ser la oposición?”. Por sus intervenciones explosivas en los medios siempre fueron caricaturizados: al PRO les costó tomarlos en serio. Pero las encuestas los hicieron recular. Se transformaron en los representantes de un espacio de derecha minoritario, pero que no para de crecer.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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