Jueves 29 de septiembre, 2022

POLíTICA | 24-08-2022 10:00

José Sofo, el eslabón perdido entre Cristina Kirchner y Lázaro Báez

La historia del “viejo” Sofo, el empleado de Austral Construcciones que hacía diligencias en la Quinta de Olivos. El día que le pagó el ABL a CFK.

El juicio por la Causa Vialidad que tiene como principales protagonistas a Cristina Kirchner y al empresario kirchnerista Lázaro Báez sigue arrojando novedades a pocos días de concluir los alegatos de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola. El martes 16, Luciani habló de un personaje poco conocido pero que podría convertirse en uno de los eslabones perdidos en la relación económica entre CFK y Báez: José “El Viejo” Sofo.

Este hombre era una suerte de valet que manejaba una camioneta Peugeot Partner patente HRE037 y que iba todos los días a las oficinas del Pasaje Carabelas 241, donde funcionaban las oficinas de Austral Construcciones.

Lázaro Báez

La primera mención de Sofo en el juicio llegó el 21 de septiembre del 2021, cuando declaró Gonzalo Lorente, el portero del edificio de Carabelas 241. En su testimonio, dijo que entre las personas que él solía ver estaba Sofo.

Sofo era una persona que entraba y salía todo el tiempo haciendo diligencias de un lado a otro. Hacía pagos, trámites, llevaba documentación de un lado a otro, cajas y todo lo que hiciera falta. Según la investigación, también compró pliegos de licitaciones a nombre de Austral Construcciones o de la constructora Kank y Costilla, e incluso le tocó denunciar el extravío de alguna documentación de la empresa. Estos aportes del fiscal fueron para validar el relato del portero Lorente y ratificar que sus dichos habían sido verdaderos.

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En su relato, el fiscal Luciani afirmó que “Lorente dijo que en una oportunidad recibió una boleta de ABL que pertenecía a un departamento de Cristina Fernández, en la zona de Puerto Madero”, y que “le dio la boleta a José Sofo, quien fue y la pagó”. Para reforzar su alegato, Luciani pasó un corte de video de aquella declaración y recordó que el abogado de CFK, Carlos Beraldi, había amenazado con impugnar al testigo Lorente por falso testimonio. Luciani chicaneó a Beraldi recordándole que todo había quedado en una nota periodística que se publicó en el diario Página/12, porque en el expediente no había hecho nada.

Diego Luciani

Lorente trabajaba desde el 2005 en el edificio de Carabelas y recordaba que en ese mismo lugar habían funcionado las oficinas de Invernes, la financiera de Ernesto Clarens que también fue procesado y enviado a juicio oral por armar las estructuras financieras para lavar dinero de Lázaro Báez. Sofo trabajó del 2003 al 2005 en Invernes y del 2005 al 2016 en Austral Construcciones.

En su declaración, el portero Lorente afirmó que Sofo tenía algún parentesco con Clarens, pero no recordaba cuál. Con la continuación de la pesquisa, Luciani descubrió que Sofo era cuñado de Clarens por estar casado con su hermana Susana, con quien tiene dos hijos.

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Seguimiento

En el 2013, Sofo fue investigado en una causa del juzgado Nº 9, a cargo de Javier López Biscayart, del fuero Penal Económico, en la que se ordenó seguirlo y fotografiarlo. Una tarde de enero del 2014 se vio a Sofo entrar y salir de las oficinas de Austral con cajas y documentación que cargaba en la camioneta Peugeot Partner patente HRE037.

Cristina Kirchner y Lázaro Báez - La tapa de Noticias

Ese seguimiento llegó hasta un local de la marca de bolsos y valijas Samsonite, en la calle Paraguay al 2600, donde se ve a Sofo hablando con un vendedor. En el lugar venden bolsos pero también reparan, por lo que nunca quedó claro si fue a comprar uno nuevo o a arreglar uno descosido.

El dato de la camioneta fue valorado por el fiscal porque en la búsqueda de papeles encontró al mismo vehículo en un registro muy particular: tenía un ingreso a la Quinta de Olivos el 23 de diciembre del 2012, cuando Cristina Kirchner era presidenta. “¿A qué fue a Olivos?”, se preguntó el fiscal y agregó un dato más: estuvo dentro de la residencia por apenas cinco minutos.

“Tiempo suficiente para entregar un paquete, una encomienda, un sobre, lo que sea, y retirarse”, remató Luciani. Para concluir su presentación sobre Sofo, agregó más información que figuraba en la planilla: “La estrecha vinculación entre la ex presidenta y Lazaro Báez es tan evidente que en el casillero denominado 'dependencia' de la planilla de ingreso, que hace referencia a la persona por la que ingresa, se autoriza el ingreso y se consiga 'Lázaro Báez'”, describió, y volvió a repetir a los gritos mientras agitaba su brazo derecho: “Lázaro Báez. Sofo iba a Olivos de parte de Lázaro Báez”.

Cristina Kirchner durante su exposición.

La Causa Vialidad está llegando a su etapa final de los alegatos y se espera que el lunes 22 de agosto concluyan las presentaciones de los fiscales Luciani y Mola. Luego, cada abogado defensor tendrá su tiempo para exponer.

Tal vez, una de las exposiciones que acapararán la mayor cantidad de miradas sea la de Beraldi, el abogado de Cristina, quien cada tanto se cruza con el fiscal Luciani. Lo mismo que Maximiliano Rusconi, que representa al ex ministro de Planificación, Julio De Vido.

Hasta ahora, el rol del “Viejo” Sofo nunca había sido contado con detalle y también se desconocía su ingreso a la Quinta de Olivos aquella mañana del 2012. El ingreso fue a las 10.15 y la salida a las 10.20. Y según quedó asentado, además de ir de parte de Lázaro Báez, se dirigió a un sector llamado “Economato”, un área que se conoce como “la cocina de Olivos”, donde se administran las compras de la cocina y de mantenimiento. Una fuente cercana a Báez tiene una explicación para aquella visita de cinco minutos dos días antes de Navidad: “Sofo pudo haber llevado un cordero para las fiestas”.

 

 

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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