Viernes 3 de diciembre, 2021

POLíTICA | 14-11-2021 11:08

Juntos, tras las elecciones: peleas rumbo al 2023

La interna en la oposición se agudiza tras las legislativas. Intrigas en la UCR. Larreta contra Bullrich y Macri.

Así como el oficialismo tendrá que asumir rápidamente el resultado de la elección para seguir gestionando, en la oposición tampoco habrá descanso. Es que, cualquiera sea el resultado del 14 de noviembre, el 15 empieza otra discusión, por ver quién dirigirá a Juntos por el Cambio y quién se impondrá como candidato en 2023.

El pacto de no agresión se termina el 14 de noviembre a las 18 horas. Hasta allí, Mauricio Macri les había pedido que dejaran de lado las aspiraciones personales para pensar en la coalición. Intentaron cumplir. Más allá de algunos amagues, la oposición trató de mostrarse homogénea en campaña, más unida por los errores no forzados del gobierno de Alberto Fernández que por las virtudes propias.

Pero las internas están a flor de piel. Y tras la campaña, empieza una nueva maratón rumbo a las presidenciales. Nadie quiere quedar afuera de la carrera.

Primeros pasos. En la Unión Cívica Radical ya se empezó a discutir la sucesión. Aun en campaña, hubo movimientos de cara a diciembre, cuando habrá que renovar la presidencia del Comité Nacional, hoy en manos de Alfredo Cornejo.

Martín Lousteau será la cabeza de una lista de unidad porteña. Así lo acordaron los referentes radicales de Capital: Enrique “Coti” Nosiglia, Jesús Rodríguez, Daniel Angelici y Emiliano Yacobitti. Con ese espaldarazo, el senador ya está anotado en la carrera para dirigir al centenario partido.

Semanas después de las legislativas, habrá una nueva elección, pero esta vez interna: los cuatro delegados de cada provincia deberán entronizar a quien dirija a la UCR en un momento clave: cuando creen tener la posibilidad de liderar, por primera vez, Juntos por el Cambio.

Pero las cosas no estarán fáciles para Lousteau. Es que, más allá del acuerdo porteño, el recuento previo daría a favor de Gerardo Morales. El gobernador de Jujuy no pierde el tiempo y, en plena campaña legislativa, aprovechando la recorrida nacional, se adelantó a la jugada: “Tengo la convicción de ser candidato a presidente por el radicalismo”, avisó en La Rioja.

Otro candidato que también se suma desde el norte es Gustavo Valdés. El gobernador de Corrientes viene levantando el perfil con la intención de convertirse en una alternativa seria en diciembre. Tiene pocas semanas para convencer a los delegados de la viabilidad de su plan.

Mientras se cocinó la elección de medio término, la UCR se fue preparando para lo que viene. De hecho, algunas de esas internas quedaron a la luz. Por ejemplo, en el acto de Ferro a finales de octubre, donde se recordó a Alfonsín, Facundo Manes quedó encumbrado como presidenciable y se notó la ausencia de Lousteau.

“Necesitamos un radicalismo renovado y moderno que mire más al futuro que al pasado”, dijo el neurocientífico. Y avisó que la búsqueda sería “liderar la Argentina”.

Manes representa hoy la esperanza del radicalismo bonaerense y federal, a contraposición de Lousteau. El ex ministro de Economía del kirchnerismo es observado con desconfianza por una parte de la UCR. Es que Lousteau cosechó una vasta confianza con Horacio Rodríguez Larreta, y en el radicalismo de ala dura creen que se estaría jugando la posibilidad de ser el candidato a jefe de Gobierno porteño, cuando el actual alcalde vaya a buscar la presidencia. Un caballo de Troya del PRO en medio de la jugada más osada desde que son parte de la coalición.

La convención radical de diciembre promete dar que hablar, como aquella de Gualeguaychú de 2015, cuando se decidió el armado de Cambiemos.

El objetivo es disputarle el poder al PRO, incluso llevando a Juntos al límite de la tensión. Cerca de Manes se animan a poner en duda, incluso, la necesidad de continuar en la coalición: “Si el peronismo se atomiza, por qué deberíamos seguir teniendo una sola posibilidad como oposición”, se plantearon en algún momento de la campaña. Será una de las estrategias para marcarle la cancha al espacio que lideró Cambiemos desde su creación.

La otra disputa. En el PRO también habrá peleas internas. Mientras Larreta se perfila como candidato natural a la presidencia, Patricia Bullrich insiste en que se ganó su lugar y Mauricio Macri la alienta. Tampoco él es terminante cuando le preguntan si jugará o no en 2023. Deja esa posibilidad abierta.

La ex ministra de Seguridad se bajó de la candidatura en Capital como parte de un acuerdo con Larreta para no entrar en tensiones con María Eugenia Vidal. Esa concesión implicaba que lo hacía de cara a poder participar de las presidenciales. De hecho, se sigue preparando para ese momento: recorrió el país reclutando apoyos y, al instalarse el debate por la inseguridad como eje de campaña de las legislativas, se encontró con el protagonismo que buscaba.

Pero en la mesa chica de Larreta minimizan las tensiones. Creen que, más temprano que tarde, habrá un acuerdo interno con los halcones. “Muchos de los que acompañan a Patricia y se muestran firmes en televisión, después vienen a Uspallata a ponerse a disposición”, chicanean.

Para dejar sentada su postura una vez más, en los últimos días Bullrich volvió a manifestar sus intenciones. No lo hizo directamente, sino como una gentileza devuelta a Morales. El gobernador de Jujuy aseguró: “Patricia también va a ser candidata a presidenta. Hoy le preguntaba si me acompañaría y me dijo que sí, y yo también la acompañaría a ella. Va a ser un honor. Yo sé que ella no va a aflojar”.

Mientras el radicalismo y el PRO miden fuerzas, la Coalición Cívica espera. De hecho, Elisa Carrió, la más temperamental de la oposición, es paradójicamente la más cautelosa por estos días. “Tengo una crisis de confianza”, dijo en una entrevista con la periodista María Laura Santillán, cuando le preguntó si el próximo presidente saldría de Juntos por el Cambio.

Para Carrió “hay mucha ambición de poder”. “Creo que muchos están pensando ahora, no en cómo sale la Argentina, están pensando en su posición de poder, si quieren ser candidatos a presidente”, sostuvo en la misma entrevista. La líder de la Coalición Cívica también se permite poner el futuro de la coalición en duda: “El candidato puede ser de Juntos por el Cambio… O puede ser de un Juntos que sea distinto, que sea ampliado, que tenga otro nombre”.

Tras conocer el resultado de las elecciones de medio término, empieza una nueva carrera. La maratón presidencial dejará expuestas las disputas internas que la campaña legislativa escondió. Las batallas están aseguradas.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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