Sunday 8 de February, 2026

POLíTICA | Hoy 18:51

La "contra gira" frustrada de la CGT

La central obrera quiso responder al tour de Santilli. La negativa de los gobernadores.

Luego del tour de enero del ministro Diego Santilli por el Interior para buscar votos que aseguren la aprobación de la reforma laboral, la CGT intentó armar su “contra gira”. Pero la central obrera sigue sin encontrar su rumbo: fracasó incluso antes de comenzar.

La conducción de la CGT había dejado trascender que su recorrido comenzaba en Córdoba, donde iban a ser recibidos por el gobernador Martín Llaryora. Y que seguía por Santa Fe. Pero en la primera parada adujeron que no habría encuentro por “cuestiones de agenda”. En la segunda fueron todavía más tajantes: indicaron que nunca había estado en los planes de Maximiliano Pullaro hacer la reunión.

La central obrera sigue dando vueltas en su laberinto. No encuentra cómo colarse en la discusión por la reforma y mucho menos cómo lograr respaldo político para su rechazo en el Congreso. Conseguir la foto con los gobernadores dialoguistas los hubiese puesto al menos en la agenda. No lo lograron.

A la cola. Por el perjuicio económico que le va a generar la reforma laboral al tesoro de las Provincias con la reducción de los impuestos coparticipables, los gobernadores se pusieron al frente de la discusión. Por momentos, incluso de manera más vehemente que el sindicalismo.

Por eso la CGT quiso aunar esfuerzos. Entendiendo al Gobierno como un rival en común, salir a sellar alianzas con las provincias para que los votos de sus legisladores fuesen negativos parecía una idea sensata. Pero se apuraron a comunicarla: en el Interior los negaron.

Es que, otra vez, el sindicalismo salió a jugar a destiempo. Y quedó en off side. Antes de que ellos intenten iniciar su recorrida, Santilli ya había entrado a cada despacho de los mandatarios provinciales para negociar compensaciones.

Además, muchos de los gobernadores dialoguistas tienen que hacer equilibrio entre no quedar automáticamente alineados a Casa Rosada, pero a la vez no convertirse en enemigos íntimos, entendiendo el alto poder de popularidad que tiene el Presidente en sus provincias. No es fácil caminar sobre esa delgada línea y una foto con la conducción de la CGT no ayudaba en nada.

La contra gira de la central obrera se derrumbó como un dominó. Después de las negativas en Córdoba y Santa Fe, pasó lo mismo en Salta con Gustavo Sáenz; en Catamarca con Raúl Jalil y en Tucumán con Osvaldo Jaldo. Todos estaban en el borrador del tour sindical, pero cuando llegó el momento de ponerle fecha al encuentro, desistieron.

Y eso que muchos mandatarios provinciales tienen diálogo permanente a través de WhatsApp con dirigentes cegetistas. Pero una cosa es la charla privada y la otra es dejar traducir esa relación en una imagen, justo en la previa de la discusión parlamentaria y cuando sus negociaciones con Casa Rosada, por las compensaciones que prometió Santilli, aún no fueron oficializadas.

Con los únicos gobernadores con los que la CGT puede contar son los peronistas. El miércoles 4 se reunieron en la sede del Banco Provincia con Axel Kicillof, de Buenos Aires; Ricardo Quintela, de La Rioja; Gildo Insfrán, de Formosa; Gustavo Melella, de Tierra del Fuego; y Sergio Ziliotto, de La Pampa. Pero esos mandatarios y sus legisladores ya se habían manifestado en contra de la reforma: en términos prácticos, el sindicalismo no torció ni un voto.

Enemigo interno. Tras la gira frustrada por el Interior, aparecieron los reclamos internos. “Hay que estar en la calle”, les recriminó Pablo Moyano, el hijo de Hugo que volvió del ostracismo para criticar a la central obrera: “Con los muchachos de la CGT no hablo desde hace mucho, pero los que van a salir a la calle son los compañeros de la UOM, los aceiteros. Vamos a resistir para que no saquen derechos“, indicó.

Es que a la CGT le creció un rival de peso y que los deja en un lugar de extremada mesura. La Unión Obrera Metalúrgica, la Federación de Aceiteros y las dos CTA armaron un frente opositor que prepara marchas en Córdoba, Santa Fe y Capital.

Por eso, la central obrera llamó a su consejo directivo a una reunión urgente para el viernes 6. Decidieron ratificar la movilización para el 11 de febrero, el día en que comenzará a tratarse en el Senado

La CGT intenta encontrar el rumbo en medio del debate por la reforma laboral. En otros tiempos, hubiese sido un protagonista principal de la discusión. Pero un conjunto de estrategias fallidas los llevaron a un lugar incómodo. Ni los gobernadores le dieron la foto que necesitaban.

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Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

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