Monday 22 de April, 2024

POLíTICA | 28-01-2024 09:25

Milei versus gobernadores: la batalla del interior

Los mandatarios de Juntos por el Cambio le exigieron modificaciones y el Presidente debió ceder. Cruces con el peronismo. Jaldo, a contramano.

De todos los frentes abiertos que tiene Javier Milei, el de los gobernadores es el que más escaló en las últimas semanas. Y fiel a su estilo, el Presidente no buscó bajarse del ring: “Si la ley Ómnibus no sale, los más perjudicados van a ser ellos”, los había cruzado en la última reunión de Gabinete. Pero debió asumir que uno de los golpes le dio en el hígado: el viernes a la noche, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que retiraba el capítulo fiscal del mega proyecto. Los mandatarios provinciales lo celebraron como un gol.

Es que las decisiones de Milei significaban constantes dolores de cabeza para los mandatarios provinciales: en su primer mes redujo las transferencias automáticas de Nación, les quitó subsidios y buscaba, en su proyecto de ley Ómnibus, agrega retenciones a la producción. Un combo letal.

Ya son un clásico sus disputas con Axel Kicillof y con el riojano Ricardo Quintela, con quien mantiene un feroz enfrentamiento. Pero también abrió una contienda con los gobernadores de Juntos por el Cambio, muchos de los que, hasta ahora, eran considerados “dialoguistas”. En sus primeros días en la Casa Rosada, el Presidente se plantó contra todo el Interior. Y le tocó perder.

A la baja.

“O nos escuchan, o le pedimos a nuestros legisladores que voten en contra de la ley”, protestó Maximiliano Pullaro, el gobernador radical de Santa Fe, luego de conocer el esquema de retenciones a la industria y la producción agrícola que el Gobierno quiere aprobar.

Los diez gobernadores de Juntos por el Cambio se organizaron a través de diversas reuniones por Zoom para mostrar su descontento ante la decisión de Milei. “En campaña él prometía que iba a llevar las retenciones a cero y ahora las quiere poner en 15 puntos. Una locura”, protestaba uno de los participantes. Los demás asintieron.

Pero la preocupación de los mandatarios provinciales no es sólo por la posibilidad de que los privados pierdan mercados. El enojo había comenzado antes, cuando las transferencias automáticas de Nación empezaron a mostrar un fuerte recorte.

Gobernadores de Juntos por el Cambio

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), donde se comparó la primera quincena de enero del 2024 con el mismo período del 2023, muestra a la motosierra de Milei en acción: las provincias sufrieron un ajuste del 7,5% de coparticipación, en promedio. El más perjudicado fue Axel Kicillof con 11,1% de recorte. El menos damnificado, Jorge Macri con una baja del 4%.

El ajuste con los que se encontraron los gobernadores vino con un problema adicional. Es que el secretario de Transporte, Franco Mogetta, confirmó que el Fondo Compensador continuará, pero al mismo valor que en diciembre del 2023. Con la inflación por las nubes, el sistema de colectivos del Interior estará en jaque en pocos meses.

Milei en Davos

Para colmo, en medio de la negociación por el mega proyecto de ley, mientras en el Congreso el oficialismo buscaba votos para acercarse a la aprobación, el ministro de Economía echó más leña al incendio de los gobernadores: “Estuvimos delineando las partidas provinciales que se recortarán inmediatamente, si alguno de los artículos económicos es rechazado”, escribió Luis Caputo en Twitter, el miércoles 24. “No es una amenaza”, aclaró luego, aunque el mensaje fue recibido, justamente, como una intimidación.

El clásico.

Kicillof se convirtió en el blanco preferido de Milei. Y él le contesta en consecuencia. Es por eso que se sumó al paro general de la CGT contra el Presidente y lo cruzó: “Nos van a perseguir y nos van a ahogar, pero no es por ahí”, advirtió.

La disputa entre el presidente y el gobernador tiene muchos capítulos. En diciembre, Milei afirmó que establecería una “tasa Kicillof” para pagar la deuda de16.000 millones de dólares que el Estado argentino tiene con el fondo británico Buford Capital, por perder el juicio por la estilización de YPF realizada mientras él era ministro de Economía.

Milei está tan cruzado con Kicillof que, hace una semana atrás, no reparó en que le estaba contestando por Twitter a una cuenta falsa del gobernador bonaerense. Luego, para salir del paso, arrobó al oficial. El blooper ya se había viralizado.

Kicillof

Otro peronista que entró en disputa con el Presidente fue Ricardo Quintela. El gobernador riojano le pidió a la legislatura provincial que le apruebe la creación de una cuasimoneda. “El Gobierno nos obligó a esto por la velocidad, el salvajismo y la crueldad del ajuste que se precipitó en 20 días. La gente tiene que cobrar el salario y no llego a fin de mes”, protestó.

Desde Casa Rosada no tardaron en contestarle: “La Rioja tiene más empleados públicos que privados, va a tener que hacer un ajuste”, le dijo el ministro del interior Guillermo Francos. Milei ya lo había fustigado en términos menos políticos y más polémicos: “Si gasta plata contratando a Lali Espósito y no le paga a la policía, no es problema nuestro”, dijo en una entrevista en Radio Mitre.

Sin gobernadores que representen a La Libertad Avanza, el Presidente no tiene reparos en ir al choque contra cualquier mandatario provincial. Pero en un mes de gestión ya se cruzó con casi todos y de forma elíptica debió asumir una derrota. La del Presidente es una estrategia peligrosa que, si no sale bien, puede dejarlo demasiado debilitado.

Jaldo, la alianza infructuosa.

La información cayó como una bomba política: en medio del dictamen del oficialismo para llevar la ley Ómnibus a Diputados había una firma del peronismo. Agustín Fernández, el legislador tucumano que hasta allí perteneciente al bloque de Unión por la Patria, había apoyado el proyecto de Milei y con eso descubría la estrategia del gobernador al que responde, Osvaldo Jaldo.

Por la tarde de ese miércoles 24 se oficializó la noticia: tres legisladores de la provincia norteña se separaron del bloque justicialista para votar a favor del Presidente. Jaldo ya había negociado con el Gobierno la vigencia de la Ley del Azúcar y sacar de las retenciones a la industria del limón. “Voy a defender los intereses de la provincia, nos cueste lo que nos cueste”, dijo el mandatario provincial para argumentar su cambio de postura. Y mientras la militancia del PJ le hacía un airado reclamo en redes protestó: “No me van a pasar el peronómetro, mis convicciones siguen intactas”. 

Pero la alianza perdería sentido horas después: con el anuncio de Caputo de retirar el capítulo fiscal de la Ley Ómnibus para conseguir el apoyo de los gobernadores. La negociación de Jaldo resultó infructuosa. Y lo dejó afuera del peronismo.

Galería de imágenes

En esta Nota

Carlos Claá

Carlos Claá

Periodista político

Comentarios